Publicado en diario La Palabra, Viedma
Publicado en el Portal InfoBariloche
Publicado en Bariloche en Redes
El gobierno nacional decide cerrar las agencias territoriales que dependen de la secretaría de Trabajo de la Nación, y que están en todas las provincias y, por supuesto, en Rio Negro y en Bariloche, luego de muchos años donde se pudo apreciar que la tarea realizada mediante una gestión comprometida y con alta profesionalidad, brindaron a toda la Zona Andina herramientas para mejorar el trabajo y la producción.
Desde Bariloche se trabajó en las localidades vecinas como Comallo, Pilcaniyeu y varias más lo que permitió a pobladores «lejanos» de las miradas oficiales, acceder a cursos y recursos materiales que mucho les sirvieron. Pero aparte, porque estas delegaciones de Trabajo no son meramente administrativas, al cerrarlas se deja de lado la defensa de derechos laborales que estaban cubiertos y atendidos desde la dependencia.
El gobierno nacional, en las figuras de su triada más canalla, cínica y destructora de Milei-Caputo y Sturzenegger, disminuye todo aquello que está previsto para mejorar calidades de vida de las poblaciones. Entonces hoy se las toma con el lugar desde donde se defiende a los laburantes, como ayer lo hizo con el Plan de Manejo del Fuego, el Servicio Meteorológico Nacional, el Hospital Garrahan, las Personas con Discapacidad.
Allí donde el Estado, necesariamente debe estar presente, los libertarios dejan tierra arrasada. ¡Son los Atilas del siglo 21! (donde ellos pasan no vuelve a crecer nada) y en este caso nos compete directamente a los barilochenses pues en nuestra ciudad existen dependencias de la Secretaría de Trabajo que van a cerrar y no solo debilitan y ponen en riesgo la protección de los derechos de los trabajadores, sino que, de un día para otro, muchas familias de vecinos nuestros, se encuentran sin su salario que les sustente las necesidades familiares.
A la triada canalla no les interesa como vivirán a partir de ahora los que pierden el sueldo, la atención de su salud por la pérdida de Obra social. Como comprarán y con que sus alimentos y como vivirán los hijos, que en la mayoría de los casos son menores de edad. ¡Un verdadero agravio a la dignidad de nuestros vecinos que trabajan en esas dependencias! No es fácil pelear contra estos monstruos de la destrucción, contra estos belcebúes de la maldad, pero hay que intentarlo.
A partir de ahora, si no se logra mantener lo que está, el desequilibro será terrible y siempre, pero siempre, van a ganar los que más tienen, o sea, las empresas que hoy sonríen sospechosamente ante el anuncio de esta nueva deserción del Estado.
¡Los barilochenses tenemos agallas y convicciones para defender lo que es justo! Solidaridad y acompañamiento a todos los trabajadores que están quedando cesantes.

