Aumentos en los impuestos provinciales
La bronca de nuestros comprovincianos es justa y sus reclamos debe ser atendido por las autoridades provinciales.
Los aumentos en tributos vinculados a Inmobiliario y Automotores se acercan peligrosamente al criterio de “confiscatoriedad” o al menos de fuerte dificultad de pago de los contribuyentes. No es un buen momento para que las familias rionegrinas deban abonar con aumentos importantes sus impuestos. La mala situación heredada de la desorganización económica provocada por el macrismo y la convivencia durante casi un año con la pandemia limitaron enormemente las capacidades de ingresos en los hogares rionegrinos. Esto lo sabe la gobernadora Carreras, lo sabe su gabinete y lo saben los legisladores que le votaron los aumentos impositivos.
Los rionegrinos piden razonabilidad cuando se componen los tributos. Nadie plantea no pagar, pero sí existe un masivo y expandido reclamo en no pagar estos incrementos, que en algunos casos en Automotores han triplicado el valor.
Más que nada observamos una incapacidad del gobierno provincial en entender la situación compleja y difícil que viven los habitantes rionegrinos. No tomar en cuenta la existencia de la pandemia y los contagios de Covid, las limitaciones que imponen estas realidades en el mundo laboral y en la actividad comercial y empresarial, es un despropósito político y la carencia de cualquier relación de empatía hacia nuestro pueblo.
Una cosa es la posible colaboración que tenga que ver con salir de situaciones críticas provocadas por este último año de tantos arduos y malos momentos y otra es que miles de rionegrinos deban sacrificar un poco más todavía sus menguados ingresos familiares para resolver temas de presupuestos que corresponde hacerlo al gobierno de la provincia.
Familias, pymes, trabajadores rechazan este tarifazo que se contrapone con una realidad que parecen no ver quienes lo impulsan y quienes lo votaron en la Legislatura. Los montos requeridos superan a la misma inflación y de continuarse sin tomar en cuenta estos reclamos, provocarán sin duda, una gran afectación a la capacidad adquisitiva de los rionegrinos.
Pedimos que se reviste esta medida. Es de sabios saber cambiar lo que está mal y es de necios insistir con lo incorrecto.

