La imposición judicial que no permitió la realización de elecciones internas en el PJ, fue un mal paso para todo el peronismo.
Más allá de consideraciones personales, existió un daño sobre el cuerpo político al entronizar una conducción que no fue avalada por el voto de los afiliados.
La etapa, de haberse cumplido, ofrecía cierta posibilidad de un alumbramiento para un PJ recompuesto y potenciado. Ambas listas, encabezadas por CFK y Ricardo Quintela encontraban sin duda puentes invisibles de emociones y pasados compartidos, luchas conjuntas y seguramente racionalidad para una convivencia armónica dentro de las estructuras partidarias.
Cualquier hubiese sido el resultado, se habría logrado un instrumento organizativo y electoral con mejor vigor para discutirles el poder a los libertarios.
No fue. No pudo ser. Es lamentable. Pero ya está. Pasó.
Así como la lista que, mediante resolución judicial, fue proclamada como lista única (sin ser lista única) ocupó todos los lugares del Consejo Nacional, los integrantes de la otra lista, Federales, también continuaron ocupando, los lugares de militancia y conducción en algunos casos, de los cuales provenían. Nadie se fue a su casa. Y los valores que se sustentaron en ese agrupamiento, siguen vigentes.
Los millones de afiliados justicialistas esperan responsabilidad de sus dirigentes, aguardan racionalidad en la reorganización del peronismo y que éste se consolide en un espacio opositor, propositivo y apreciado por los argentinos. Dentro de ese marco, el PJ, su formalidad y su Consejo, deberá cumplir el rol para el que se propusieron, y los Federales, cumpliremos, sin los cargos del PJ, el papel que la militancia nos obliga.
No dejamos de proponer un modelo más federal, más comprometido con el interior del pais y dejar de mirar solamente al conurbano bonaerense como exclusivo continente de las aspiraciones peronistas. Somos un movimiento nacional y debemos representar las necesidades de los trabajadores, los humildes, los desempleados de todas las provincias, que han quedado en cierto incomodo lugar de orfandad, de contención y al momento de decidir su voto, lo hicieron en las anteriores elecciones, por variables políticos ajenas a la nuestra, como forma de expresar sus demandas.
Federales se reorganiza en todo el pais. Ya no como parte de una lista sino como un espacio peronista, propio del Movimiento y con vinculación orgánica en el PJ, aunque no tengamos representación en su Consejo Nacional.
No abandonamos nuestra pretensión de referenciar a miles de compañeros de los 24 distritos y vamos a demostrar que conducir es crear futuro y no enaltecer pasados desde miradas complacientes.
Vamos a construir, vamos a crecer, vamos a conducir y vamos a ser parte de ese peronismo que disputará palmo a palmo los representantes al Congreso nacional en este 2025 y del que peleará el gobierno en 2027.
Salir de esta etapa que en lo interno arrastra un pasado reciente de achicamiento y desmovilización, trasuntado en derrotas electorales y en la superación de ese estadio podamos enfrentar con mejores armas políticas, culturales sociales a un gobierno nacional hambreador, cruel y carente de sentido social. Que ofende día a día a millones de argentinos quitándole recursos, remedios y comida a los jubilados, cerrando centros de salud, desfinanciando la Educación Pública, alineando al pais con los más retrógrados liderazgos de derecha en el mundo, quitando fondos a las obras públicas que se traducirán en edificios (hospitales, escuelas, comisarias) deteriorados, rutas destruidas, puentes inconcluso y la tristeza de ver como se degradan miles de construcción físicas que representan la presencia del Estado en todo el pais.
Y reorganizamos un espacio peronista sin poner eje en buscar roles de adversarios peronistas, no es contra nadie y mucho menos contra la presidenta del PJ que es una figura importante en el damero opositor.
Creemos en la conducción de Ricardo Quintela para Federales, pues ha mostrado en su provincia como gobernador ser consecuente en su oposición a las medidas libertarias y no ceder ni bajar la cabeza ante presiones y aprietes económicos del gobierno central.
A la vez que mostró una orgullosa versión de su apego al constitucionalismo social, forma hoy tan ausente en el mundo, cuando impulsó para su provincia una Ley Suprema que, desde ese altísimo nivel legal regula mejor calidad de vida para los riojanos, como el Derecho al uso del agua, a la energía, al salario básico universal, a la conectividad. Y mejora situaciones institucionales al reglar sobre la periodicidad de los jueces y la no reelección indefinida en ningún cargo.
Con enorme confianza nos sumamos a esta épica federal, movimientista y militante, y ponemos, al mismo tiempo que toda la pasión en favor del espacio que elegimos, la mano fraterna y sincera para toda la compañerada que participará, hoy en lugares opuestos, pero mañana, sin duda juntos en el esfuerzo de terminar con la pesadilla libertaria.
Frenar a Milei, es construir organización y movilizar entusiasmos y esperanzas.
Federales lo está haciendo.

