La Política On Line: ¿Porqué presenta ahora estos cambios a la Ley de Radiodifusión? ¿Tiene alguna relación con el enojo del matrimonio Kirchner con la prensa?
Nemirovsci: No, esto no guarda relación con el supuesto enfrentamiento que hay entre la prensa y el gobierno. Estamos trabajando con un equipo de especialistas hace más de dos años en esta ley, y no es la coyuntura la que aceleró los tiempos. Ahora, en coordinación con el Poder Ejecutivo estamos tratando de equilibrar nuestra propuesta.
Por otro lado, creo que ley es necesaria en dos puntos fundamentales. Por un lado, la última Ley de Radiodifusión fue sancionada en 1980 bajo el gobierno de Videla, y es una ley más cercana a las premisas de la Doctrina de la Seguridad Nacional que a las necesidades de estos tiempos. Por otro lado, es de una alta obsolencia tecnológica, teniendo en cuenta que esa ley no prevé cambios fundamentales de los últimos años como la aparición de Internet, la Alta Definición o más aún, la televisión por cable.
LP: El debate más álgido parece que será el tema de las licencias.
Nemirovsci: La ley original preveía 4 licencias como máximo por persona, y la de 1990 modificó ese numero y lo llevó a 24, que a mi entender es excesivo. Mi idea es que hay que bajar ese número para contribuír a la democratización en la información. Debemos impedir la concentración de medios en pocas manos.
LP: Despertó ciertos temores de censura, la idea de crear un Ombusman de los medios que se encargue de «regular» la calidad de los contenidos de los medios ¿Podría explicarnos en que consiste esta iniciativa?
Nemirovsci: El Ombusman no está pensado en virtud de los contenidos. No creo en alguien que este allí para censurar, sino que debe cumplir un rol fundamental, que es defender los derechos de los usuarios de radio y televisión. Hay un contrato virtual entre quien emite un programa y quien lo recibe y allí hay puntos que se deben controlar: por darle algunos, el horario de protección al menor o la cantidad de tiempo de publicidad.
LP: ¿Cómo sigue el proceso de aprobación de esta ley?
Nemirovsci: Nosotros seguimos con nuestros equipos de trabajo y mi idea política inalterable es que el Ejecutivo guié y fije los tiempos. Ellos son ahora los que deben actuar sobre el tema y nosotros entregamos nuestro aporte con lo que consideramos correcto. La verdad, para mi es intolerable que la Ley de Radiodifusión actual lleve la firma de Videla.
LP: Entonces, resumiendo, ¿Usted puede garantizar que esta iniciativa no se enmarca en algún intento de control de la prensa, teniendo en cuenta la pésima relación del presidente Kirchner y su esposa con el periodismo independiente?
Nemirovsci: Mire, yo asumí como diputado a comienzos de 2004 y desde entonces estamos trabajando en este proyecto. Es imposible presentar una ley de esta envergadura, con tantos detalles técnicos en un trabajo de semanas.
Por otro lado, yo no creo que exista tal conflicto. Creo que tanto el Presidente como la Senadora pueden opinar libremente y creo que la prensa no esta acostumbrada a eso. Si se da en un marco de respeto y solvencia intelectual, como creo que ambos tienen, me parece que no se debe agravar demasiado la situación ni hablar de conflictos. Todos sabemos que en los medios hay muy buenos, buenos, regulares y malos periodistas, y quizás lo que inquieta es esa postura del Presidente de simplemente ir y decir lo que piensa.
El gobierno no quiere un conflicto con la prensa, y creo que esta ley que proponemos justamente es para resolver una situación de incertidumbre y es un aporte a los medios.

