{"id":124,"date":"2024-08-09T18:54:24","date_gmt":"2024-08-09T18:54:24","guid":{"rendered":"https:\/\/blogdeosvaldonemirovsci.com.ar\/?p=124"},"modified":"2025-02-01T14:34:28","modified_gmt":"2025-02-01T14:34:28","slug":"fascismo-completo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogdeosvaldonemirovsci.com.ar\/?p=124","title":{"rendered":"Fascismo, completo"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><u>\u00a0<\/u><\/p>\n<p><u>T\u00edtulo de la obra: Un fascismo italiano<\/u><\/p>\n<p><u>\u00a0<\/u><\/p>\n<p><u>Autor: Osvaldo Mario Nemirovsci<\/u><\/p>\n<p><strong><em><u>Un fascismo italiano<\/u><\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Extracto de su contenido<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El presente trabajo trata sobre el fascismo. Su tema es el fascismo, y una interpretaci\u00f3n y posible controversia.<\/p>\n<p>Es un ensayo pues utiliza el an\u00e1lisis y la evaluaci\u00f3n de un tema con cierta pretensi\u00f3n did\u00e1ctica y ha buscado fundamentos que sostengan la idea presentada.<\/p>\n<p>A la vez que no incorpora de manera sistem\u00e1tica valoraci\u00f3n documental y se desarrolla en la libertad de estilos. Tiene el auxilio de textos tem\u00e1ticos, que colaboraron en las conclusiones, las cuales considero argumentadas.<\/p>\n<p>No es una tesis que requiera el paso cient\u00edfico de su comprobaci\u00f3n emp\u00edrica, es un trabajo que versa sobre una experiencia pol\u00edtica, el fascismo, parte de su historia y sus devenires.<\/p>\n<p>A la vez, es dif\u00edcil separar esta forma de ensayo, de lo que es una divulgaci\u00f3n, ya que intenta radiar un contenido, tornarlo de mayor accesibilidad al conocimiento, tanto profesional, cient\u00edfico como del inter\u00e9s principiante, de aquellos interesados en comprender e informarse sobre estos temas.<\/p>\n<p>Resulta complejo proponer interpretaciones sobre identidades pol\u00edticas, sin avanzar en una mirada que contemple la historia misma de esa identidad, su experiencia real y vital como protagonista de la sociedad en que se desarroll\u00f3.<\/p>\n<p><em>Por eso, esto no es un escrito sobre historia del fascismo, pero necesariamente incorpora historia del fascismo.<\/em> La necesaria para brindar contorno a una interpretaci\u00f3n sobre el car\u00e1cter del objeto estudiado. Ofrecemos datos, opiniones, definiciones, cronolog\u00edas, en virtud de poner a la vista del lector la mayor cantidad de elementos ajenos a la interpretaci\u00f3n propia del autor.<\/p>\n<p>En la parte central que hace al ensayo, proponemos para el debate algunas consideraciones sobre el objeto investigado.<\/p>\n<p>Son cinco y las abordamos como opini\u00f3n propia y tema de debate.<\/p>\n<ul>\n<li><em>El fascismo como factor pol\u00edtico revolucionario.<\/em><\/li>\n<li><em>El fascismo con componente social importante proveniente de la clase obrera.<\/em><\/li>\n<li><em>La legalidad institucional del fascismo a lo largo de su gobierno y sobre todo en su llegada al poder y en el abandono del mismo.<\/em><\/li>\n<li><em>El fascismo como experiencia pol\u00edtica no conservadora ni reaccionaria.<\/em><\/li>\n<li><em>El rol importante de la izquierda formal italiana en el \u00e9xito del fascismo.<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p>Salvo el punto 1, donde desde hace m\u00e1s de treinta a\u00f1os existe un nuevo consenso entre historiadores que avala lo que afirmamos, los restantes p\u00e1rrafos no son de valoraci\u00f3n coincidente en la mayor parte de la historiograf\u00eda sobre el fascismo, y es desde ah\u00ed que ponemos este trabajo como elemento de controversia.<\/p>\n<p>El escrito contiene una suerte de agregado en el que interpretamos, y desde ah\u00ed informamos, sobre la presencia del fascismo en una cantidad de pa\u00edses en tiempos previos y hasta el final de la segunda guerra mundial (2GM).<\/p>\n<p>Consideramos que, al inter\u00e9s general del tema, escribir sobre un contexto que tome distintas naciones, sobre todo algunas muy escasamente conocidas y estudiadas en su relaci\u00f3n con el fascismo, y con variedad de ejemplos nacionales, ofrece un sustantivo aporte. Y valida como divulgaci\u00f3n la comparaci\u00f3n, apreciaci\u00f3n y reinterpretaci\u00f3n de otras investigaciones.<\/p>\n<p>Tomamos con cierta precisi\u00f3n lo solicitado en cuanto a que sea una \u201cproblem\u00e1tica de la sociedad actual, en cualquiera de sus aspectos, sea en la dimensi\u00f3n universal o en la nacional\u201d<\/p>\n<p>Sin duda, una interpretaci\u00f3n sobre el fascismo, lo es.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>Fascismo, interpretaci\u00f3n y controversias <\/em><\/strong><\/p>\n<p>El fascismo y su atractivo encanto para estudiosos, pol\u00edticos e investigadores, tal vez surja de la complejidad de hallar su mejor definici\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es el fascismo y que fueron y son los fascismos en caso que hubieran m\u00e1s de uno?<\/p>\n<p>Los estudios sobre el fascismo, van y vienen en el v\u00e9rtigo de entusiasmos de historiadores, a lo largo del siglo que ya lleva su existencia.<\/p>\n<p>No pierden su vitalidad y son fecundos a la hora de hallar nuevas maneras de encarar su investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los debates en torno a las recurrentes revitalizaciones de los estudios sobre el fascismo pasan por las mutaciones que van surgiendo en su interpretaci\u00f3n como experiencia pol\u00edtica, su car\u00e1cter de r\u00e9gimen, su g\u00e9nesis y orientaci\u00f3n como movimiento y su traslado hist\u00f3rico hacia supuestas identidades en tiempos recientes.<\/p>\n<p>Un tema con antig\u00fcedad, que encuentra nuevas voces y novedosas miradas y que permite cierta modernidad permanente en el tema.<\/p>\n<p>Este trabajo no pretende ubicarse como categor\u00eda cerrada dentro de la historia.<\/p>\n<p>No es exclusivamente de investigaci\u00f3n, aunque investiga, no es solo para divulgar, aunque ofrece una mirada pretendidamente simple sobre la historia del fascismo y s\u00ed es interpretativo. Es un trabajo de ra\u00edz pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Con m\u00ednimo criterio ordenancista, se estructuran estas l\u00edneas en varios aspectos que consideramos v\u00e1lidos para exponer la idea de \u201cUn Fascismo\u201d, que en definitiva es la s\u00edntesis que resulta de nuestra tarea.<\/p>\n<p>Es para leer en forma libre y sin obligaci\u00f3n de continuidades ya que la vinculaci\u00f3n entre partes reconoce la posibilidad de ir y regresar en la lectura.<\/p>\n<p>Utilizar el t\u00e9rmino \u201cfascista\u201d, se ha convertido en lugar com\u00fan de periodistas, analistas de la pol\u00edtica, pol\u00edticos en ejercicio y hasta de sujetos ajenos a esta dimensi\u00f3n y que lo utilizan como insulto, agravio y descalificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cFacho\u201d es en Argentina, Espa\u00f1a (con su feminizaci\u00f3n, facha) y parte de Am\u00e9rica Latina, una minimizaci\u00f3n de la palabra y engloba un bald\u00f3n que injuria muchas veces a quienes no tienen ni idea sobre que fue el fascismo.<\/p>\n<p>En medios de comunicaci\u00f3n, en documentos de la pol\u00edtica, en palabras de gobernantes, en las redes sociales el uso de \u201cfascismo\u201d como adjetivo se ha convertido en uno de los atajos m\u00e1s f\u00e1ciles para caracterizar aquellas posiciones que no nos agradan.<\/p>\n<p>En general las que contienen cualquier expresi\u00f3n de las derechas.<\/p>\n<p>Este abuso del t\u00e9rmino lo ha viciado. No tiene el significado que aproxima a su historia y a su origen y s\u00f3lo mantiene, en muchos casos, la significancia de la palabra que lo expresa. Pero, ha perdido su sentido.<\/p>\n<p>El significante no est\u00e1 vac\u00edo, pero s\u00ed est\u00e1 lleno y desbordado de equivocados anales y descripciones antojadizas. No es necesario unificar en un solo modelo de interpretaci\u00f3n lo que fue el fascismo, pero s\u00ed aproximar valoraciones hist\u00f3ricas y miradas pol\u00edticas que hagan m\u00e1s permeable la comprensi\u00f3n de su sentido.<\/p>\n<p>Una suerte de acuerdo did\u00e1ctico para ubicar al t\u00e9rmino, a su historia y a su proyecci\u00f3n en un m\u00e1s v\u00e1lido consumo cultural, hist\u00f3rico e intelectual que otorgue cierta relaci\u00f3n com\u00fan a lo que fue el fascismo.<\/p>\n<p>Dilucidar la controversia que alumbra su nombre es tentador para muchos intelectuales y pol\u00edticos. Sean o no investigadores acad\u00e9micos o historiadores.<\/p>\n<p>En todo el mundo y en todo tiempo ha habido y hay textos sobre el tema.<\/p>\n<p>Variados, posicionados y objetivos.<\/p>\n<p>Serios, responsables y no serios ni responsables.<\/p>\n<p>La intenci\u00f3n de este trabajo es sumar uno m\u00e1s desde posiciones ajenas a las europe\u00edstas e incluso a las norteamericanas pues considero que los que no estuvimos, como Naci\u00f3n, en las primeras l\u00edneas de la Guerra Fr\u00eda, tenemos ciertas buenas condiciones para afrontar el tema sin quedar envueltos en la pol\u00edtica misma, coyuntural y envolvente, que obligaba o impulsaba a definir al fascismo de acuerdo a conveniencias ideol\u00f3gicas y pol\u00edticas.<\/p>\n<p><strong><em>Breve descripci\u00f3n sobre el m\u00e9todo elegido para contar este tema<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Bucear en la historia, investigada y recopilada por otros es abundar en comunes hallazgos.<\/p>\n<p>Lo que puede diferenciar y dar sesgo a un trabajo sobre acontecimientos del pasado, es la interpretaci\u00f3n que sobre datos conseguidos se exprese.<\/p>\n<p>Los datos son los mismos. La apreciaci\u00f3n, la ex\u00e9gesis es otra.<\/p>\n<p>La historia se cuenta, se ofrece como dato, y tambi\u00e9n se debe interpretar.<\/p>\n<p>Esa es la forma central que este trabajo ofrece, la interpretaci\u00f3n de la historia del fascismo, que conlleva una interpretaci\u00f3n del fascismo como tal.<\/p>\n<p>Los autores mencionados en este trabajo son parte de quienes con m\u00e1s variedad y determinada calidad como historiadores, literatos y publicistas han encarado el tema del fascismo.<\/p>\n<p>Literatura muy abundante, copiosa y f\u00e9rtil desde la cuant\u00eda y lo cualitativo.<\/p>\n<p>Algunos los he tomado en su obra completa, o casi completa y otros desde comentarios, art\u00edculos y opiniones que han ido haciendo p\u00fablicas sobre el tema.<\/p>\n<p>En las posibilidades tecnol\u00f3gicas actuales, se hace necesario modificar ciertas formas estructuradas de presentar notas, ac\u00e1pites, pies de p\u00e1gina, referencias y dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Tal vez en trabajos acad\u00e9micos se requieran formalidades establecidas.<\/p>\n<p>Tal vez en notas con necesidad de referato, arbitraje o juicio de pares, ocurra lo mismo.<\/p>\n<p>Pero este es un trabajo de base pol\u00edtica. Desde ese lugar investigo, estudio y opino.<\/p>\n<p>Y en ese sentido tomo libertades en las convenciones para presentar un trabajo.<\/p>\n<p>Las ventajas de obtener datos en formas nuevas y mediante instrumentos de las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y las comunicaciones, amplia los mundos de la investigaci\u00f3n y hace que la presentaci\u00f3n de agregados a un trabajo que explora la historia, hoy puede acudir a albedr\u00edos y originalidades de ordenaci\u00f3n de los mismos.<\/p>\n<p>Lo importante es que se destacan los autores en sus citas, sus pensamientos y su consulta.<\/p>\n<p>Y aprovechar el vasto universo de notas en las redes digitales y en los buscadores mediante Internet, para una vez comprobados en su veracidad, poder volcarlos en el escrito<\/p>\n<p>La historia a\u00fan documentada con la mayor certeza e investigada con el mejor ah\u00ednco y esfuerzo profesional, puede tener una segunda alternativa para contarse al incorporar su interpretaci\u00f3n en tono pol\u00edtico, social, cultural y contextual.<\/p>\n<p>Es decir, intento interpretar episodios de la historia documentalmente presentados, pero no expuestos como parte de una valoraci\u00f3n pol\u00edtica vista desde la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>De eso tiene mucho este trabajo en cuanto a dilucidar las acciones ya documentadas.<\/p>\n<p>Esa investigaci\u00f3n nos dice que pas\u00f3 y c\u00f3mo pas\u00f3. Intentamos agregar el \u201cporqu\u00e9 pas\u00f3\u201d quit\u00e1ndole el fr\u00edo marco de la historiograf\u00eda documental para combinarlo con la calidez de la interpretaci\u00f3n hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>Cuando la evidencia de una fecha y la contundencia de una certeza documental nos traen la escena hist\u00f3rica y el paisaje social que la enmarca, pero no nos dice mucho sobre ciertas razones personales de los sujetos estudiados que fueron conducentes a la acci\u00f3n que la historia hoy recupera, est\u00e1 el derecho de la elucidaci\u00f3n como valor a a\u00f1adir a esos episodios.<\/p>\n<p>Ante la ausencia, cierta presencia interpretativa, que glose lo omitido.<\/p>\n<p>Que puede enriquecer el momento hist\u00f3rico tratado.<\/p>\n<p>Por eso la interpretaci\u00f3n de la historia debe ser considerada como una forma m\u00e1s del estudio del pasado. Y como tal parte de registros propios o de terceros y tareas elaboradas por anteriores historiadores. Por ende, la noci\u00f3n hist\u00f3rica es acumulativa, y constantemente cruza en forma dial\u00e9ctica posiciones y lo que a un investigador de hoy le sirve desde el pasado, a su vez ser\u00e1 fuente para una futura versi\u00f3n de la historia.<\/p>\n<p>Como bien escribe Marc Bloch: \u201cLa historia no puede ser una alumna inm\u00f3vil de sus cr\u00f3nicas. El historiador re\u00fane y lee documentos, pero luego los interroga. Los documentos s\u00f3lo hablan cuando el historiador sabe interrogarlos y cruzarlos con otras fuentes\u201d, (Marc L\u00e9opold Benjam\u00edn Bloch \u2013 1886\/1944, fue un historiador franc\u00e9s especializado en la Francia medieval y fundador de la Escuela de los Annales. Es uno de los intelectuales franceses m\u00e1s destacados de la primera mitad del siglo XX).<\/p>\n<p><strong><em>Segunda introducci\u00f3n <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Algo de historia y opiniones. Este es un libro de opini\u00f3n. De opini\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Pero requiere la convivencia con episodios hist\u00f3ricos que dan marco a situaciones pol\u00edticas que se pretende interpretar.<\/p>\n<p>No es un libro con pretensiones de historiar al fascismo, sino de dar cierta visibilidad a una contemplaci\u00f3n pol\u00edtica. Y s\u00ed pretende, ofrecer una interpretaci\u00f3n distinta.<\/p>\n<p>Ver al fascismo desde hoy, pero con su carga de ubicaci\u00f3n temporal y sus contextos naturales.<\/p>\n<p>Y poner en valor cierta disquisici\u00f3n que distingue cinco puntos con observaciones, que pueden y espero deben, suscitar controversias.<\/p>\n<p>Cinco posibilidades para interpretar al fascismo, que, sin tener la estatura de tesis, pueden aportar a una original mirada, dis\u00edmil de las que estudian el tema.<\/p>\n<p>1)<em><u>Estas l\u00edneas aprecian un fascismo con sentido revolucionario<\/u><\/em>. Algo que bastantes autores, desde hace algunos a\u00f1os, comparten, pero que a\u00fan hoy ciertas viejas imposiciones y durezas herm\u00e9ticas se resisten a aceptar.<\/p>\n<p>2) <em><u>Vemos un fascismo con mayor presencia proletaria<\/u><\/em> que la habitualmente aceptada. Sin datos de la sociolog\u00eda cuantitativa y tomando en cuenta la impronta fascista entre 2019 y 2024, sus banderas, sus aceptaciones sociales y su vertiginoso crecimiento.<\/p>\n<p>3) <em><u>Apreciamos un fascismo con mucha legalidad institucional<\/u><\/em> en gran parte de su gobierno. Se explicar\u00e1 esta afirmaci\u00f3n m\u00e1s adelante, pero la innegable presencia, clave y decisiva, de instituciones extra partidarias y ajenas al fascismo como la Corona avalar\u00e1n esta posici\u00f3n.<\/p>\n<p>4) <em><u>El fascismo no es conservador ni reaccionario<\/u><\/em>.<\/p>\n<p>5) <em><u>La izquierda italiana y su acci\u00f3n, omisi\u00f3n y reacci\u00f3n en el surgimiento y consolidaci\u00f3n del fascis<\/u><\/em>mo. Establecemos una vinculaci\u00f3n, indirecta pero muy importante entre la relaci\u00f3n dial\u00e9ctica, y casi como elemento de la f\u00edsica newtoniana (aquello de su Segunda ley que habla de c\u00f3mo frenar un cuerpo en movimiento con otro cuerpo de similar peso y velocidad en direcci\u00f3n contraria) que ocurri\u00f3 entre el fascismo, su propia g\u00e9nesis, evoluci\u00f3n y voluntad pol\u00edtica de existir, y sus contrapartes contempor\u00e1neas, centralmente la izquierda italiana, en un principio expresada por el Partido Socialista, luego el Partido Comunista y algunas variantes no de izquierda como el Partido Popular y el Partido Republicano.<\/p>\n<p>Todas estas expresiones identitarias con importancia en el primer cuarto del siglo 20 y que no son ajenas, en su propia decadencia e inacci\u00f3n al crecimiento del fascismo.<\/p>\n<p>1<em>) Del fascismo como revoluci\u00f3n se ha escrito bastante<\/em>.<\/p>\n<p>Y lo hacen indudables alturas intelectuales como las de Emilio Gentile, caracteriz\u00e1ndolo como \u201creformista\u201d y no revolucionario, pero al hacer taxativo las condiciones de su reformismo no deja de definir posiciones que est\u00e1n m\u00e1s cerca de una revoluci\u00f3n que de una reforma), Renzo De Felice y Stanley Paine hasta trabajos muy modernos de nuevas valoraciones del fascismo que se leen en tesis acad\u00e9micas como la interesante posici\u00f3n de Franco Savarino en la Revista Noesis de la Universidad Aut\u00f3noma de Ciudad Ju\u00e1rez \u2013 M\u00e9xico en su vol. 20, n\u00fam. 39, del a\u00f1o 2011 con su particular definici\u00f3n sobre que \u201cEl fascismo fue una herej\u00eda del socialismo, no un engendro del liberalismo o del conservadurismo, y no fue \u201cde derecha\u201d, m\u00e1s bien ocup\u00f3 el centro del campo pol\u00edtico.<\/p>\n<p>La negaci\u00f3n del car\u00e1cter revolucionario del fascismo (desde Gramsci hasta Hobsbawm) ha sido un error garrafal de interpretaci\u00f3n, que s\u00f3lo es superado por la investigaci\u00f3n cient\u00edfica en estos \u00faltimos a\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p>Giampiero Carocci relata en su Historia del fascismo que el 23 de marzo de 1919, en Mil\u00e1n, junto a pocos acompa\u00f1antes, Mussolini funda el primer Fascio di combattimento basado en los haces (Fasci) de acci\u00f3n revolucionaria y ese d\u00eda el discurso de Mussolini se presenta como la continuidad de la tradici\u00f3n sindicalista-revolucionaria italiana, a la cual, como novedad le adosaba la tradici\u00f3n nacionalista. Para Carocci, era una clara definici\u00f3n de presentarse como un movimiento de izquierda.<\/p>\n<p>Lo cierto es que historiadores j\u00f3venes alejados de la cerraz\u00f3n intelectual que provocaba el extremo ideologismo de sectores marxistas y la necesidad pol\u00edtica del campo socialista durante la Guerra Fr\u00eda, han dejado de usar el t\u00e9rmino \u201crebeli\u00f3n\u201d para caracterizar el surgimiento y toma del poder por parte de Mussolini, y hablan sin escozores de revoluci\u00f3n fascista.<\/p>\n<p>La palabra \u201crebeli\u00f3n\u201d m\u00e1s que servir como dato de una acci\u00f3n hist\u00f3rica se us\u00f3 para minimizar el hecho de la ascensi\u00f3n al gobierno de Mussolini.<\/p>\n<p>Rebeli\u00f3n no es revoluci\u00f3n, por el contrario, es algo menor.<\/p>\n<p>Si tomamos al movimiento fascista como una de las respuestas m\u00e1s importantes que hubo en Italia y en otros pa\u00edses, con formaciones pol\u00edticas de cierta similitud, sobre el final del siglo 19 y a la necesidad de reorganizar la sociedad de masas que iba aflorando en virtud de multiplicaciones demogr\u00e1ficas, avances pedag\u00f3gicos y adelantos industriales y que tiene su pico luego de la finalizaci\u00f3n de la 1era Guerra Mundial (1GM), sin duda estamos ante un hecho revolucionario como lo fue, casi en contemporaneidad la Revoluci\u00f3n Bolchevique en Rusia.<\/p>\n<p>E incluso, hay que tener en cuenta que las adversidades nacidas de las relaciones de fuerza, tuvieron mayores contratiempos en la Italia del periodo de grandes victorias electorales del socialismo, de la famosas comarcas y ciudades rojas que hizo que la relaci\u00f3n de fuerzas para cambiar eso, por parte del fascismo, fuera m\u00e1s dif\u00edcil que lo que result\u00f3 para Lenin y Trotsky hacerse del poder ante el d\u00e9bil y aband\u00f3nico gobierno de Alexander Kerensky.<\/p>\n<p>Por influencia pol\u00edtica del comunismo, expresada en las \u00e9lites progresistas de Europa, la definici\u00f3n sobre fascismo sufri\u00f3 una importante marca falaz durante mucho tiempo.<\/p>\n<p>En virtud de considerar al modelo revolucionario leninista como el \u00fanico v\u00e1lido para darle entidad al vocablo, o sea para formular un hecho revolucionario se tomaba casi en exclusividad lo ocurrido en la Rusia de Octubre de 1917.<\/p>\n<p>Entonces toda modalidad pol\u00edtica contraria al resultado de ese hecho, merec\u00eda la calidad de \u201ccontrarrevoluci\u00f3n\u201d y as\u00ed se consider\u00f3 al fascismo durante mucho tiempo.<\/p>\n<p>En verdad, los datos hist\u00f3ricos del inicio del poder fascista, no difieren tanto de aquel Octubre rojo tan entronizado con el correr de los a\u00f1os. Los bolcheviques que salieron a la calle con el llamado insurreccional del Partido Obrero Socialdem\u00f3crata ruso, no fueron num\u00e9ricamente m\u00e1s que los fascistas enlistados en la Marcha sobre Roma.<\/p>\n<p>Ninguno de los dos hechos muestra el arribo al poder en forma inmediata. Los rusos presionaron sobre el Gobierno Provisional de Alexander Kerensky y los italianos presionaron sobre el Rey.<\/p>\n<p>En ambos casos, lograron sus objetivos.<\/p>\n<p>Llegar al gobierno fue el paso subsiguiente.<\/p>\n<p>Nicola Bombacci, m\u00e1s adelante se ofrecen mayores datos sobre \u00e9l, fundador del PCI en 1921, dirigente y diputado de esa formaci\u00f3n dijo en la revista La Verit\u00e1: \u00abEl fascismo ha hecho una grandiosa revoluci\u00f3n social, Mussolini y Lenin. Soviet y Estado fascista corporativo, Roma y Mosc\u00fa. Mucho tuvimos que rectificar, nada de qu\u00e9 hacernos perdonar, pues hoy como ayer nos mueve el mismo ideal: el triunfo del trabajo\u201d<\/p>\n<p>Estudios actuales y pr\u00e1cticamente mayoritarios reconocen al fascismo como un fen\u00f3meno revolucionario. Como una forma v\u00e1lida de revoluci\u00f3n alej\u00e1ndose de los cl\u00e1sicos calificativos de ser un hecho reaccionario o solamente la aparici\u00f3n con cierta violencia de una burgues\u00eda atemorizada o de conservadores revoltosos.<\/p>\n<p>Fue contempor\u00e1nea a momentos de rebeld\u00edas e insurrecciones de las cuales y sus condiciones objetivas no podemos excluir a Italia.<\/p>\n<p>Esas olas revolucionarias, para un lado u otro, eran consecuencia del extendido dominio del sistema capitalista que en virtud de su propio desarrollo y por sus contradicciones como sistema, pero tambi\u00e9n en funci\u00f3n de novedosas autoestimas y reclamos de sectores sociales surgentes, motivaban despertares masivos donde se entremezclaban demandas de ubicaci\u00f3n en el poder, consignas nacionalistas, reivindicaciones econ\u00f3micas, necesidades regionales y una serie de modernos y originales reclamos.<\/p>\n<p>Italia, no qued\u00f3 al margen de estas situaciones, pero, as\u00ed como por ejemplo (tomaremos solo tres ejemplos) en M\u00e9xico el desenlace a la situaci\u00f3n revolucionaria fue la institucionalizaci\u00f3n con Venustiano Carranza a partir de 1920, en Turqu\u00eda lo fue el triunfo del Movimiento Nacional Turco con la aparici\u00f3n de la Turqu\u00eda moderna y la presidencia de Mustaf\u00e1 Kemal Ataturk y en China lo fue desde 1911 cuando destronan a la dinast\u00eda Ming y surge Sun Yan Tse y su partido Nacional, el Kuomintang, y empoderan parte del pa\u00eds hasta 1928, en Italia la culminaci\u00f3n del periodo de revueltas y cierta desinstitucionalizaci\u00f3n fue el fascismo como elemento de poder.<\/p>\n<p>Y como corolario puede pensarse en que el fascismo en 1919, con absoluta precisi\u00f3n podr\u00eda haber firmado una frase que diga \u201cLas relaciones inconmovibles y mohosas del pasado, con todo su s\u00e9quito de ideas y creencias viejas y venerables, se derrumban\u2026todo lo que se cre\u00eda permanente y perenne se esfuma\u201d, texto que corresponde al Manifiesto Comunista de Marx y Engels.<\/p>\n<p>2) <em>La composici\u00f3n social del fascismo y su car\u00e1cter con mayor presencia proletaria encuentra un dato en la interpretaci\u00f3n y dos en la sociolog\u00eda.<\/em><\/p>\n<p>Para lo primero hay que explicar una suerte de reemplazo revolucionario en los esquemas sociales e ideol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>La fuerza y vitalidad mostrada por los primeros fascistas (de las cuales no importa su condici\u00f3n social en virtud de ser cuantitativamente escasas, pero jugando, en sentido leninista\u201d el rol de vanguardia) atrajo a quienes fueron perdiendo durante 1920 y 1921 su confianza en los partidos de izquierda, en virtud de sus peleas dirigenciales, divisiones y sobre todo en no ofrecerles medios de defensa y autodefensa ante las agresiones de las escuadras fascistas.<\/p>\n<p>Estos sectores eran mayoritariamente obreros.<\/p>\n<p>Dejamos para la investigaci\u00f3n sociol\u00f3gica dilucidar si una Italia sumida en pobrezas varias, ca\u00eddas econ\u00f3micas y rentas a la baja per c\u00e1pita, pudo construir una fuerza con cierta masividad sin el concurso de los sectores de m\u00e1s bajos ingresos e incluso desocupados y sumidas en la miseria. Tanto en el plano urbano con trabajadores asalariados como en lo rural con campesinos empobrecidos y sin posibilidad de contar con instrumentos para trabajar la tierra.<\/p>\n<p>Cuando hablamos del componente obrero, no estamos cuantificando en funci\u00f3n de ser mayor\u00eda en la conformaci\u00f3n social del fascismo, s\u00ed damos lugar a la interpretaci\u00f3n pol\u00edtica de porqu\u00e9 fueron muchos m\u00e1s de los que siempre se supuso o se dijo.<\/p>\n<p>No es contrario al buen an\u00e1lisis e investigaci\u00f3n que hace Renzo De Felice (1929\/1996) historiador italiano que pone a la base social del fascismo como dato fundamental en la valoraci\u00f3n de esa experiencia hist\u00f3rica. No es incorrecto, pero es exiguo el colocar ese dato como primordial para observar al fascismo.<\/p>\n<p>Entonces, De Felice habla de las clases medias y afirma que \u201cno son solo la base social del fascismo sino el principio b\u00e1sico de explicaci\u00f3n del mismo\u201d.<\/p>\n<p>Entiende el historiador que cierta ubicaci\u00f3n ideol\u00f3gica, mental, cultural, educativa, coloca a este espacio social en condiciones de haber dotado al fascismo de treinta y cinco a\u00f1os de actividad, donde funcion\u00f3 como movimiento, gobierno, r\u00e9gimen y resistencia (Rep\u00fablica de Sal\u00f3).<\/p>\n<p>Las llamadas clases o capas medias de una sociedad, poseen su ubicaci\u00f3n en lugares bastante menos definidos que el lugar que nutre a los proletarios, a la burgues\u00eda y en el caso de Italia de aquellos tiempos, los grandes terratenientes y la nobleza.<\/p>\n<p>Entonces, pretender que, las clases medias, dotaran al fascismo, aun aceptando que constitu\u00edan su colectividad m\u00e1s numerosa, del pensamiento y el contenido ideol\u00f3gico y pol\u00edtico, y aun el cultural de su accionar, es cuanto menos, debatible.<\/p>\n<p>De Felice hace historia sobre las capas medias y las ubica como perdedoras y en crisis luego de la 1GM, debido al momento de masificaci\u00f3n que aparec\u00eda en las sociedades industriales. Y hace un ejercicio taxativo de esa clase media, muy amplio y demasiado general: comerciantes, peque\u00f1os empresarios, empleados estatales, intelectuales asalariados, agricultores, y estima que su vuelco al fascismo se da en virtud que, en situaciones cr\u00edticas desde la econom\u00eda, su ubicaci\u00f3n y status, peligra.<\/p>\n<p>En defensa de esa posici\u00f3n, nada prominente y siempre vol\u00e1til, habr\u00eda decidido como clase, seguir al fascismo. Y para eso el historiador De Felice les otorga un nombre y las llama \u201cclase social aut\u00f3noma y radical\u201d.<\/p>\n<p>Esta mirada, bastante com\u00fan y extendida sobre el fascismo como producto de clases medias radicalizadas, o burgues\u00edas asustadas expone cierta debilidad en cuanto al todo que signific\u00f3 la presencia fascista en el poder durante m\u00e1s de veinte a\u00f1os, en que desarroll\u00f3 un corpus propio de cambios revolucionarios ajenos a deseos o aspiraciones de esas clases medias que inicialmente pudieron haber investido a la acci\u00f3n pol\u00edtica nonata del fascismo de nuevas maneras de hacer pol\u00edtica, poner la audacia y las valent\u00edas personales como dato de pertenencia pero que, pasado ese momento de g\u00e9nesis, y una vez en el gobierno, el fascismo asume caracter\u00edsticas distintas, no en el sentido bonapartista que el marxismo habla sobre navegar sobre las clases, sino en el tomar de los variados intereses de clase, lo que considera \u00fatil para el Estado y para la sociedad.<\/p>\n<p>El fascismo como r\u00e9gimen, construye su propio andarivel, donde los trabajadores al igual que la peque\u00f1a burgues\u00eda, los grandes industriales y hasta la nobleza, ten\u00edan su lugar para ser parte del entramado oficial.<\/p>\n<p>Incluso, y en episodios no tan conocidos, en marzo de 1925 se realizaron huelgas encabezadas por los sindicatos fascistas, que dirigidos por Edmondi Rossoni (1884\/1965) quien era fascista, de origen obrero y hab\u00eda sufrido c\u00e1rcel en su juventud por actividades revolucionarias, respond\u00eda desde su identidad fascista a las demandas de los trabajadores como clase.<\/p>\n<p>El fascismo en el gobierno, a partir de 1926 se torna \u201cr\u00e9gimen\u201d y cambia su piel y sus intereses.<\/p>\n<p>Salimos de De Felice y pasamos a Emilio Gentile (1946), historiador italiano especializado en fascismo, quien arriesga, con interpretaci\u00f3n hist\u00f3rica, lo cual es v\u00e1lido, pero sin un taxativo muestreo de or\u00edgenes sociales que el fascismo \u201ctuvo un componente de trabajadores, pero se trataba de trabajadores agrarios que, despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n de las organizaciones socialistas, hab\u00edan sido obligados a unirse a los sindicatos fascistas con la promesa de acceder a la tierra\u201d. No queda claro en el escrito de este gran historiador del fascismo, como fueron \u201cobligados con promesas\u201d. S\u00ed es cierto que luego de los avances escuadristas y la presencia de matones fascistas que amedrentaron e incluso asesinaron a dirigentes del socialismo que actuaban en zonas rurales, la orfandad de sus bases hizo que se volcaran al fascismo, como lugar que podr\u00eda satisfacer cierta ansiedad revolucionaria que la izquierda le hab\u00eda negado.<\/p>\n<p>El mismo autor habla de un componente proletario en el fascismo, pero lo ubica como de \u201csegunda generaci\u00f3n\u00bb, o sea los que entran al mercado de trabajo luego de 1922 y por ende carec\u00edan de la experiencia represiva de la violencia escuadrista. Y, ah\u00ed s\u00ed reconoce que estos trabajadores, eran favorables al fascismo. En verdad, no existe como categor\u00eda social de clase, la primera o la segunda generaci\u00f3n, eso puede tener cierta importancia si la historia modifica sustancialmente sus andares en virtud del cambio de una generaci\u00f3n a otra.<\/p>\n<p>No es lo que ocurri\u00f3 en Italia y en el fascismo en esos a\u00f1os. Comienza con cierto componente, no tan numeroso, de obreros urbanos, algo mayor en trabajadores pobres del campo, un poco m\u00e1s con peque\u00f1os propietarios sin empleados a cargo y en poco m\u00e1s de cinco a\u00f1os, ya incorpora sustancialmente una importante masa de proletarios, urbanos y rurales. Y, esto es tan as\u00ed, que el propio Gentile cuenta una an\u00e9cdota donde el dirigente comunista Palmiro Togliatti (1893\/1964) intelectual y pol\u00edtico italiano, secretario general del Partido Comunista Italiano desde 1927 hasta su muerte en 1964, estando en 1935 en Mosc\u00fa, dice que, en ese momento hist\u00f3rico, ya no es necesario luchar con las armas contra los fascistas, en la disputa del favor de la clase obrera, sino que hay que entrar, hacer entrismo, en el PNF y usar sus propios mitos para pelear desde adentro el apoyo de los trabajadores, mayoritariamente nucleados en los sindicatos conducidos por el fascismo. Y en un alarde de reconocimiento a ese triunfo \u201csocio-cultural\u201d del fascismo, Togliatti llama a esos trabajadores, \u201chermanos con camisa negra\u201d<\/p>\n<p>Y, queda para averiguar y explorar los padrones de afiliaci\u00f3n al Partido Nacional Fascista, la condici\u00f3n social de cada afiliado.<\/p>\n<p>3) <em>El origen legal del acceso al poder por parte del fascismo<\/em> queda fuera de toda duda en virtud de haber cumplido para ese cometido lo que establecen las normas, la legalidad vigente y los usos y costumbres de la pol\u00edtica italiana.<\/p>\n<p>O sea, Benito Mussolini, como m\u00e1ximo l\u00edder de un partido reconocido, fue llamado por el Rey V\u00edctor Manuel III de Saboya (1869\/1947, fue rey de Italia entre 1900 y 1946) y encargado de formar gobierno. (En el breve cap\u00edtulo sobre \u201cDiferencias entre fascismo, franquismo y nazismo, se abundan detalles y datos sobre este tema).<\/p>\n<p>Y en una Italia mon\u00e1rquica con respeto popular por su rey, y con los poderes que la corona ten\u00eda en cuanto su importancia clave para inicios y fines de gobiernos, y sobre todo el omn\u00edmodo manejo sobre las fuerzas armadas, en esa Italia, las acciones de V\u00edctor Manuel III no son inocuas en el comienzo y la consolidaci\u00f3n del fascismo.<\/p>\n<p>Incluso el final del r\u00e9gimen fascista observa un dato que hace a formas democr\u00e1ticas. Mussolini es destituido en 1943, luego de una votaci\u00f3n que le es adversa en el seno del Gran Consejo Fascista. Reci\u00e9n ah\u00ed, el monarca V\u00edctor Manuel III ordena su detenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y agregamos como dato que, en su primer gabinete, los ministros fascistas eran minor\u00eda habiendo incluso dirigentes socialdem\u00f3cratas en ese gobierno como Gabrielo Carnazza que fue ministro de Obras P\u00fablicas hasta 1924 y era del PSDI\/Partido Socialdem\u00f3crata italiano:<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en ese primer gabinete y hasta 1924, hab\u00eda dirigentes del Partido Popular Italiano (PPI), Partido Liberal Italiano (PLI), Asociaci\u00f3n Nacionalista Italiana (ANI) y tambi\u00e9n hab\u00eda pol\u00edticos independientes.<\/p>\n<p>Y que hasta 1924 funcion\u00f3, con cierta regularidad, un Parlamento donde el PNF no ten\u00eda mayor\u00eda.<\/p>\n<p>4) <em>Conservadurismo y reacci\u00f3n<\/em>. El fascismo, lejos de ser una contrarrevoluci\u00f3n tomando como su n\u00e9mesis a la insurrecci\u00f3n bolchevique, constituye en 1922 un nuevo paradigma, distinto y alternativo en su faceta revolucionaria, a la de Rusia.<\/p>\n<p>Hoy dir\u00edamos que fue una revoluci\u00f3n de derechas. Y aun as\u00ed no estar\u00edamos acertando en la mejor definici\u00f3n de ese momento hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>Desde ya no es conservador en funci\u00f3n de su mirada hacia el futuro como valor pol\u00edtico y cultural, que entiende la necesidad de una sociedad moderna sin pretensiones de recuperar, al estilo nazi, pasados prestigiosos.<\/p>\n<p>En Italia no hab\u00eda Nibelungos, ese pueblo de enanos oscuros que viv\u00edan bajo la tierra y que encandilaron mitol\u00f3gicamente a los alemanes del tiempo hitleriano.<\/p>\n<p>Las menciones al Imperio y la glorificaci\u00f3n de Roma ambas constituyentes del discurso de Mussolini ten\u00edan mucho m\u00e1s que ver con la extensi\u00f3n de poder italiano en el Mediterr\u00e1neo y en \u00c1frica, como resorte de visibilidad global del pa\u00eds ante las potencias que s\u00ed ten\u00edan dominios coloniales, que con un recuerdo de aquel imperio romano de los comienzos de la historia.<\/p>\n<p>El gobierno fascista seculariza gran parte de la cultura y la educaci\u00f3n italiana y en ese sentido tambi\u00e9n se aleja del conservadurismo tradicional.<\/p>\n<p>Y, en un periodo muy cercano a su consolidaci\u00f3n como factor de poder, propugnaba como programa de gobierno la existencia de una clase productiva industrial y agraria moderna, el voto universal donde inclu\u00eda a las mujeres, la jornada laboral de ocho horas y hac\u00eda una fuerte expresi\u00f3n de fe anticlerical.<\/p>\n<p>Nada que pudiera ser tildado de conservador y reaccionario.<\/p>\n<p>No lo tomo como elemento central para esta parte, aunque bordea el tema y si quiero asignarle la importancia que adquiere un concepto de una destacada personalidad del pensamiento pol\u00edtico y filos\u00f3fico como lo es Hanna Arendt (1906\/1975, fil\u00f3sofa, historiadora, polit\u00f3loga, soci\u00f3loga, profesora de universidad, escritora y te\u00f3rica pol\u00edtica alemana) quien no solo deja de tomar en cuenta el posible car\u00e1cter reaccionario del fascismo sino que en su obra \u201cLos or\u00edgenes del totalitarismo\u201d, de 1951, asegura que el fascismo no revest\u00eda caracter\u00edsticas totalitarias.<\/p>\n<p>En la versi\u00f3n alemana de este libro, en 1955, la autora cambia el t\u00edtulo y lo llama \u201cElementos y or\u00edgenes del dominio total\u201d donde repasa parte del texto y avanza hacia una ampliaci\u00f3n en la edici\u00f3n de 1966 donde describe como los movimientos totalitarios, mediante el uso del terror y la apropiaci\u00f3n de cosmovisiones e ideolog\u00edas, construyen un tipo de estado distinto. Y ah\u00ed, con taxativa firmeza coloca como ejemplos, solamente, al nazismo y al estalinismo.<\/p>\n<p>Y 5) Puede ponerse un t\u00edtulo que sintetiza esta opini\u00f3n hist\u00f3rica: <em>1919-1922 &#8211; Avanza el fascismo, retrocede la izquierda, para describir <\/em>lo referido a la relaci\u00f3n del fascismo con sus contrapartes de izquierda, y donde \u00e9sta muestra cierta responsabilidad hist\u00f3rica para la entronizaci\u00f3n de Mussolini.<\/p>\n<p>Claro, que esto es una interpretaci\u00f3n, tal cual se plantea al inicio del trabajo y los datos que abonan esta mirada pueden ser tomados de otra forma.<\/p>\n<p>En ese sentido vemos datos sugestivos como el desaprovechamiento de los partidos de izquierda para establecer, teniendo mayor\u00eda en la C\u00e1mara de Diputados, regulaciones estrictas que hubiesen impedido el desarrollo del fascismo.<\/p>\n<p>Tanto en la faz formal como en no haber establecido legalidades represivas concretas y efectivas sobre las andanzas violentes y muchas veces criminales, de los escuadristas \u201csilvestres\u201d del fascismo que asolaban las regiones rurales asesinando, apaleando y persiguiendo a sus opositores.<\/p>\n<p>Tampoco organizaron respuestas pol\u00edticas certeras en la defensa individual de sus simpatizantes y dirigentes. Lo dir\u00e9 con dureza, pero con sentido hist\u00f3rico contraf\u00e1ctico basado en la realidad pol\u00edtica. El asesinato de tantos dirigentes socialistas y luego de algunos comunistas no se resolv\u00eda (de hecho, qued\u00f3 esto demostrado) con llantos, quejas, pedidos parlamentarios de informes, acusaciones y marchas sino con respuestas de igual contundencia. Acciones, desde ya hoy, pasibles de repudio, pero naturalizadas en ese tiempo.<\/p>\n<p>Insisto, es duro el razonamiento, pero hay que situarse en el contexto de violencia de la Italia del primer cuarto del siglo 20 y entonces tambi\u00e9n la izquierda debi\u00f3 haber utilizado la idea b\u00edblica de \u201cojo por ojo y diente por diente\u201d y a cada dirigente asesinado por el fascismo tendr\u00eda que haber actuado con similar respuesta buscando en ese equilibrio de sangre, el freno a la actitud de sus enemigos.<\/p>\n<p>Cantaban loas a los \u201cguardias rojos\u201d de algunos sindicatos, pero estos serv\u00edan m\u00e1s para los desfiles que para la autodefensa. Glorificaban, luego de 1918 al Ej\u00e9rcito Rojo fundado por Trotsky, y se planteaban su modelo similar en Italia, pero fueron incapaces de frenar al fascismo en su inicio y cuando las relaciones de fuerza todav\u00eda lo permit\u00edan.<\/p>\n<p>Sus dirigentes principales, divid\u00edan al Partido Socialista Italiano en varias expresiones, muchos se fueron para fundar el Partido Comunista Italiano y se dedicaban a interpretar el \u201ccomponente social del fascismo\u201d en estudios de clase (casi todos errados y acomodados a sus necesidades intelectuales) mientras el fascismo, se dedicaba a acabar con ellos.<\/p>\n<p>La fuerza de la izquierda era socialmente importante y la de los partidos burgueses y liberales era parlamentariamente sustantiva. Ninguno dio la respuesta adecuada al \u201cenemigo\u201d que surg\u00eda.<\/p>\n<p>Es decir, nos interesa poner en debate, cuanto de las pr\u00e1cticas y formas del socialismo italiano expresadas entre 1914 y 1922 aportan, y mucho, a que hubiera marco real para la consolidaci\u00f3n del fascismo.<\/p>\n<p>En la denominaci\u00f3n de \u201csocialismo italiano\u201d vamos a englobar las diversas nomenclaturas que en ese per\u00edodo dieron forma org\u00e1nica a todas las corrientes de esta tradici\u00f3n.<\/p>\n<p>El Partido Socialista Italiano como origen y sus consecutivas parcelaciones entre maximalistas, reformistas, unitarios, la escisi\u00f3n de los comunistas con Gramsci, B\u00f3rdiga, Bombacci y Togliatti entre otros. La fracci\u00f3n de Matteotti y Turati, los maximalistas de Menotti Serrati, los reformistas de Claudio Treves (tal vez el creador fuera de tiempo de la socialdemocracia italiana de 50 a\u00f1os despu\u00e9s), los socialistas sindicalistas, los socialistas intervencionistas y no intervencionistas.<\/p>\n<p>Tal n\u00famero de espacios reivindicando comunes historias y pretendiendo ser n\u00famenes exclusivos del proletariado italiano, concluir\u00eda provocando, nada original, por cierto, enconos entre ellos que en momentos adquir\u00edan una fortaleza y visceralidad superior a la que ten\u00edan con los adversarios.<\/p>\n<p>Las permanentes luchas socialistas entre 1918 y 1923, que inclu\u00edan mucho manual ideol\u00f3gico y, a veces, escaso sentido de realidad. Sus huelgas no siempre necesarias y las tomas de tierras que arrinconaba, no solo a grandes latifundistas sino tambi\u00e9n a propietarios parcelarios y peque\u00f1as estructuras familiares, y que fueron construyendo un sentido social de fuerte odio al socialismo y finalizaron entendiendo como autodefensa propia a la matoner\u00eda fascista, que al menos \u201capaleaba\u201d a los que les tomaban su propiedad.<\/p>\n<p>Vemos que; en ese per\u00edodo, incluyendo la guerra donde la posici\u00f3n no intervencionista, mayoritaria, del PSI, los colocar\u00eda, ya finalizada la contienda, en una distancia considerable de los afectos de millones de ex combatientes, lisiados de guerra, h\u00e9roes populares muchos de ellos provenientes de la clase trabajadora a la cual expresaban electoralmente, lesionando de esa forma su cuant\u00eda en votos y simpat\u00edas sociales; existe cierta proporci\u00f3n v\u00e1lida entre \u201cerrores socialistas\u201d y crecimiento fascista.<\/p>\n<p>Dato \u00e9ste no extra\u00f1o pues el sujeto social que engloba las preferencias del fascismo no solo es la peque\u00f1a burgues\u00eda \u201casustada\u201d, el empleado p\u00fablico pobre, las bajas profesiones urbanas y los grandes propietarios rurales, sino que el proletariado italiano fue parte vital del entramado social del fascismo.<\/p>\n<p>Respecto a la posici\u00f3n ante la guerra, \u00e9sta toma una dimensi\u00f3n muy importante pues es la ra\u00edz catalizadora de nuevas ubicaciones para miembros del PSI que en virtud de oponerse a la actitud pasiva oficial de su partido y ser partidarios del ingreso de Italia en el conflicto, dejan su militancia socialista. Nada menos que Benito Mussolini es uno de ellos. Derivan al fascismo de esa misma posici\u00f3n importante futuros cuadros del PNF\/Partido Nacional Fascista, y que tambi\u00e9n otorgan centralidad gen\u00e9tica al fascismo como Roberto Farinacci, Michele Bianchi, Mario Giampaoli, Giovanni Marinelli, Umberto Pasella, Cesare Rossi entre otros.<\/p>\n<p>Se puede dar nominaci\u00f3n, como originales de \u201cizquierda\u201d (aunque a ellos poco le agradar\u00eda esa ubicaci\u00f3n) a anarquistas devenidos fascistas como Leandro Arpinati, Edmondo Mazzucato y Massimo Rocca (quien con el seud\u00f3nimo de Libero Tancredi era uno de los m\u00e1s famosos periodistas \u201crevolucionarios\u201d).<\/p>\n<p>O sea, que tambi\u00e9n en esto se observa la escasa capacidad partidaria de la izquierda de contener rupturas y exilios, en muchos casos, como el de Mussolini, Farinacci y otros, de extrema importancia.<\/p>\n<p>En este camino de buscar respuestas m\u00e1s variadas sobre el fascismo, proponemos ver a la \u201cizquierda\u201d italiana como factor que hace, no al surgimiento de los fascios de combate, pero s\u00ed como dato de cierta validez en su consolidaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tomamos para esto lo ya dicho acerca de su dirigencia y su t\u00e1ctica, sobre fallidas conceptualizaciones en la manera m\u00e1s adecuada de construir poder, su constante amago con revoluciones inexistentes (para copiar y halagar a la primera dirigencia bolchevique rusa) que no lograban nada a favor de mejorar su poder\u00edo, pero instalaba una narrativa que asume formas de pesadilla para los sectores dominantes de la tierra, la creciente industria y las finanzas. E incluso, como dato probable de psicolog\u00eda social pol\u00edtica, frustraba a quienes, desde las bases obreras y las regiones m\u00e1s politizadas de las periferias urbanas como Mil\u00e1n, Roma y Tur\u00edn, se sumaban a un anhelo revolucionario con firmeza y decisi\u00f3n llegando a empu\u00f1ar armas, tomar instituciones p\u00fablicas y amenazar y violentar vecinos, y luego observaban a sus dirigentes dar marcha atr\u00e1s, no exist\u00eda hecho revolucionario alguno y ellos sufr\u00edan consecuencias punitivas y legales.<\/p>\n<p>El esp\u00edritu fraccional y divisionista del PSI que lo llev\u00f3 en los peores momentos de fundaci\u00f3n y avance del fascismo (1919 y 1922) a dividirse varias veces tambi\u00e9n ofrece letra para abundar en la idea de responsabilidades indirectas de la \u201csinistra\u201d italiana.<\/p>\n<p>Obviamente arriesgamos la creencia sobre lo improbable o al menos, dif\u00edcil, de construir \u201cfascismo\u201d en otro contexto y con otras nominalidades. Es decir, sobre la hoy imposible realidad de que la izquierda hubiese actuado de otra manera.<\/p>\n<p>El sujeto se constituye con el objeto y al variar estos el resultado siempre es otro.<\/p>\n<p>Siempre.<\/p>\n<p><em><u>Acerca de lo diferente, lo similar y lo distinto \u2013 Historia, algo de filosof\u00eda y pol\u00edtica para entender la unicidad del fascismo<\/u><\/em><\/p>\n<p>\u201cTodo lo que no hace crecer nuestro conocimiento de las nuevas realidades que produce la historia es in\u00fatil y nocivo. El conocimiento progresa a trav\u00e9s de la distinci\u00f3n, no a trav\u00e9s de la confusi\u00f3n ni de las analog\u00edas.\u201d Emilio Gentile<\/p>\n<p>Algunos consideran que la historia, la historia de la humanidad, est\u00e1 compuesta de momentos anteriores, decisivos y que cada etapa actual se contiene en tiempos ya transcurridos.<\/p>\n<p>Entonces, desde esta opini\u00f3n, lo que hoy presenciamos ser\u00e1 parte de lo que en el futuro ocurra.<\/p>\n<p>Claro, que esto no significa, a\u00fan en el caso de compartir este pensamiento, que existan continuidades reiterativas que se unifiquen en un solo compendio, en una \u00fanica definici\u00f3n y que adquieran significantes desde una similar lexicograf\u00eda.<\/p>\n<p>Partiendo en reversa de este tipo de an\u00e1lisis, se puede pensar que lo que hoy aparece como dato identitario de ciertas posiciones pol\u00edticas, ya tuvo su concreci\u00f3n en el pasado y est\u00e1 ligado a cierto momento decisivo que plasm\u00f3 para siempre y como indeleble marca de semejanza lo que entonces ocurriera.<\/p>\n<p>As\u00ed, muchos, ven la experiencia del fascismo, como parte anterior y decisiva de alguna historia, que traslada, cual viaje al futuro, sus cualidades y consecuencias. Sus contextos, sujetos y objetos.<\/p>\n<p>Y su interpretaci\u00f3n, estudio e investigaci\u00f3n, se aprisiona en realidades atemporales y distintas, lo que dificulta una apreciaci\u00f3n m\u00e1s ce\u00f1ida a lo que fue, en s\u00ed mismo y para s\u00ed mismo, en la certeza de su ubicaci\u00f3n real en la historia.<\/p>\n<p>Este trabajo, que presento en estas l\u00edneas, ve al fascismo desde la distancia del tiempo y del espacio. Ve y analiza un fascismo. Un fascismo italiano.<\/p>\n<p>Y esa experiencia que fue idea, movimiento, r\u00e9gimen, sociedad, cultura e historia es irrepetible como tal. Y sus similitudes, deber\u00e1n buscar los nombres que les correspondan.<\/p>\n<p>No se denomina igual a lo similar o parecido.<\/p>\n<p>Ya veremos m\u00e1s adelante lo que hace a la ontolog\u00eda y su sentido de la identidad. Valoraci\u00f3n \u00e9sta que ratifica el arbitrio que este trabajo sostiene sobre la unicidad del fascismo italiano.<\/p>\n<p>Para sostener con m\u00e1s argumentos esta perspectiva, me parece \u00fatil buscar, fuera del marco pol\u00edtico, en una vieja disputa filos\u00f3fica ocurrida entre Santo Tomas de Aquino (sacerdote, fil\u00f3sofo y preparado jurista cat\u00f3lico, que se destac\u00f3 en su docencia escol\u00e1stica y fue impulsor de la teolog\u00eda sistem\u00e1tica) y Salom\u00f3n Ibn Gabirol (nacido en M\u00e1laga en 1021, que tambi\u00e9n fuera mencionado como Avicebrol y que destac\u00f3 como fil\u00f3sofo y poeta de la judeohispanidad andaluza, en esos tiempos, andalus\u00ed).<\/p>\n<p>Este debate, en el mundo de la filosof\u00eda, no es tema directamente relacionado con este trabajo, pero si lo es nuestra definici\u00f3n firme de distinguir al fascismo de otras experiencias pol\u00edticas, a las cuales lo asemejan, y en ese sentido hallamos en estas expresiones de la filosof\u00eda, valores que dan alguna certeza a nuestra mirada.<\/p>\n<p>Y aportamos fundamentaciones de peso (las aporta Santo Tomas) en cuanto a lo que \u201ces\u201d y lo que \u201cno es\u201d.<\/p>\n<p>De ah\u00ed la incorporaci\u00f3n de este espacio y su v\u00e1lida consideraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Dicha pol\u00e9mica no fue contempor\u00e1nea ya que el aquinense naci\u00f3 en Roccasecca, Italia, casi 200 a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte del pensador judeoespa\u00f1ol, pero se dedic\u00f3 en gran parte de su obra a estudiar y poner en cr\u00edtica varias definiciones de Ibn Gabirol.<\/p>\n<p>Pero en virtud de esta distancia en tiempos entre ellos, y los mil a\u00f1os transcurridos desde entonces, vale poner en cierto nivel de incertidumbre afirmaciones que son atribuidas a uno y a otro cuando existen dudas al respecto.<\/p>\n<p>Santo Tom\u00e1s de Aquino dec\u00eda que una sustancia s\u00f3lo puede poseer una forma substancial. A esto agregaba que \u201cla materia prima no puede existir separada de la forma\u201d. Y para darle mayor enjundia m\u00edstica y dogm\u00e1tica a este aserto a\u00f1ad\u00eda que \u201cde hecho Dios no podr\u00eda producir, ni siquiera milagrosamente, la materia prima sin forma substancial\u201d.<\/p>\n<p>Con esto pon\u00eda en cierta cr\u00edtica a Salom\u00f3n Ibn Gabirol que como buen neoplat\u00f3nico afirmaba que \u201cla materia y la forma son los dos principios del ser y constituyen, casi por separado, el horizonte de resoluci\u00f3n conceptual de la totalidad de lo real\u201d<\/p>\n<p>En definitiva, la pol\u00e9mica pasaba por que Ibn Gabirol, en su obra Fons Vitae manten\u00eda la idea del \u201cbinarium augustinianum, es decir el hilemorfismo universal y la pluralidad de formas sustanciales mientras que Santo Tom\u00e1s de Aquino, siguiendo a Arist\u00f3teles planteaba la unicidad de la forma sustancial en los entes materiales.<\/p>\n<p>Comprendo que no es f\u00e1cil acudir a esta disputa filos\u00f3fica, de alt\u00edsimo nivel e incluso con versiones encontradas respecto a la certeza absoluta de cada una de las posiciones tomadas, para combinarla con la aseveraci\u00f3n del fascismo como dato hist\u00f3rico \u00fanico y solo igual a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Pero haciendo un esfuerzo de reemplazos en los objetos y sujetos, y jugando (con alguna audacia de interpretaci\u00f3n) podemos ver que la \u201csustancia\u201d tomada por el aquinense, es el fascismo y como tal posee una sola forma substancial, y su materia prima es la ideolog\u00eda, la doctrina y la acci\u00f3n y eso no puede estar separado de la forma. Es decir, que una sola forma, determinada y definida brinda una sola materia prima.<\/p>\n<p>La unicidad que Santo Tom\u00e1s de Aquino percib\u00eda en sus opiniones es la unicidad que vemos en el fascismo italiano.<\/p>\n<p>Claro, esto es una audacia o total independencia de criterio y una travesura intelectual.<\/p>\n<p>Pero vale, en cuanto encuentra en su explicaci\u00f3n la l\u00f3gica de su utilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En cuanto a esta forma comparativa tan habitual y que mencionamos cr\u00edticamente en distintas partes de esta presentaci\u00f3n, y que hace a la existencia de continuidades \u201cfascistas\u201d m\u00e1s all\u00e1 de aquel original fenecido en la segunda mitad del siglo 20, vemos que si la utilizaci\u00f3n presente del t\u00e9rmino refiere a alguna cultura actual que contiene una organizaci\u00f3n pol\u00edtica que se plantea como r\u00e9gimen, que maneja conceptos de cierta hibridez que permiten distintas ubicuidades, que levanta mitos fundadores, que se organiza en funci\u00f3n de estructuras paramilitares y usan la violencia como pr\u00e1ctica, que hablan p\u00fablicamente y orgullosamente de ser antidemocr\u00e1ticos y totalitarios, que bucean en el futuro destinos de Imperio, que ven a la guerra como naturalidad necesaria, que imponen cierta mirada antropol\u00f3gica de revulsi\u00f3n para con las sociedades vigentes, entonces, bueno, eso no existe hoy, estas modalidades del fascismo, son ajenas a la actualidad y a la vida de los pa\u00edses con normal desarrollo de las formas democr\u00e1ticas.<\/p>\n<p>S\u00ed, hay. S\u00ed existe, una creciente ola de descontentos nacionales con similitudes globales que enmarcan derechas organizadas en partidos, muchos de los cuales valoran el sufragio como forma de llegar al gobierno. Ese enfado cultural y social con lo que se considera lo \u201cpol\u00edticamente correcto\u201d es el combustible del disgusto ciudadano, de la desconfianza en las instituciones y el germen de lo que algunos creen, ser\u00e1 el nuevo fascismo.<\/p>\n<p>Obviamente, en el futuro no nos introducimos, nos alcanza con estudiar el pasado, y ese estudio nos dice que fascismo, como tal, hubo uno.<\/p>\n<p><em><u>Haciendo historia e interpretaciones. Definiciones, partidos pol\u00edticos italianos, protagonistas nominales<\/u><\/em><\/p>\n<p>Cuando Emilio Gentile describe la Italia de la inmediata post primera guerra mundial (1 GM) utiliza un t\u00e9rmino para definir el conflicto pol\u00edtico y social. Habla de \u201cenfrentamiento de clase\u201d situando esa caracter\u00edstica hasta aproximadamente 1922 definiendo como \u201cguerra civil\u201d el paisaje de antagonismos.<\/p>\n<p>En verdad, se pueden debatir ambas afirmaciones.<\/p>\n<p>Existi\u00f3 un clima de disputa, fuerte y violento, entre las primeras revelaciones concretas del poder f\u00edsico fascista y espacios pol\u00edticos de la izquierda, sobre todo el Partido Socialista.<\/p>\n<p>Llamar enfrentamientos de clase a las disputas entre grupos instituidos desde la pol\u00edtica y con niveles cercanos a dos formas de organizaci\u00f3n, una, los cl\u00e1sicos destacamentos de autodefensa de las izquierdas y organizaciones sindicales) PSI) y la otra, grupos paramilitares (escuadristas del fascismo), nos parece exagerado.<\/p>\n<p>Y la descripci\u00f3n sobre que existi\u00f3 una guerra civil, suena m\u00e1s como una apreciaci\u00f3n simb\u00f3lica para envolver una etapa trascendente y atroz y darle desde las palabras una mayor fuerza expresiva, que no tuvo en la concreci\u00f3n hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>No existen guerras civiles con instituciones funcionando con dominio total en todo el pa\u00eds, incluso en este caso italiano donde el imperium legal, muchas veces era desconocido, ni con fuerzas armadas absolutamente fuera de cualquier encuadramiento parcial como parte de determinar una simpat\u00eda concreta en uno de los contendientes de la \u201cguerra civil\u201d.<\/p>\n<p>Y, no es menor para comprender cierta propensi\u00f3n a la violencia te\u00f3rica, y que luego motivara la realidad f\u00e1ctica de cr\u00edmenes originados en ambos extremos del arco pol\u00edtico, conocer que el Partido Socialista hab\u00eda adoptado una l\u00ednea revolucionaria, que con meticulosa precisi\u00f3n y exagerado af\u00e1n administrativo hab\u00eda dejado establecido en sus estatutos partidarios, y seg\u00fan la cual ten\u00eda como meta a alcanzar la dictadura del proletariado mediante la conquista violenta del poder. Ante semejantes planteos, que se aprobaban en masivos encuentros formales como los Congresos oficiales del PSI, la sociedad italiana no dejaba de mostrarse preocupada y, sobre todo, con cierto temor a la concreci\u00f3n real de estas aspiraciones.<\/p>\n<p>Pero, a este tan claro objetivo cargado de significancia y significado por lo ocurrido en la Rusia que entraba en su post revoluci\u00f3n bolchevique, se le opon\u00eda una realidad carente de sujetos hist\u00f3ricos capaces de alcanzar tama\u00f1os logros. Y, en definitiva, la letra escrita sobre la necesidad de instaurar la \u201cdictadura del proletariado\u201d y hacerlo mediante medios violentos, padec\u00eda de ausencia social ya que la dirigencia de las organizaciones sindicales m\u00e1s poderosas y la misma Confederaci\u00f3n General del Trabajo, que con dos millones de integrantes era el soporte movilizador y electoral del PSI, no se compadece con esas banderas extremas y por el contrario, era reformista y adversa a cualquier revoluci\u00f3n. Reforma si, revoluci\u00f3n no.<\/p>\n<p>Esto provocaba en el seno de la izquierda una situaci\u00f3n de patolog\u00eda pol\u00edtica lindante con la esquizofrenia. Una conducci\u00f3n pol\u00edtica que levantaba banderas revolucionarias, pero no ten\u00eda la fuerza suficiente como vanguardia al estilo leninista para conducir a los trabajadores, y esos mismos trabajadores que no coincid\u00edan con los postulados de la conducci\u00f3n del partido al cual adher\u00edan.<\/p>\n<p>Entonces, chocaba una convicci\u00f3n \u201croja\u201d y desde un bolcheviquismo italianizado que quer\u00eda una revoluci\u00f3n imposible de conseguir, con otra idea que era la de lograr reformas democr\u00e1ticas en alianza con partidos que pose\u00edan presencia parlamentaria y con los cuales podr\u00eda haberse conformado cierto esquema unitario, como eran el Partido Republicano, la fracci\u00f3n socialista reformista y liberales y radicales. Todos con el laicismo como eje y con voluntad reformadora.<\/p>\n<p>Pero claro, la obnubilaci\u00f3n (eso que en medicina se entiende como el descenso leve del nivel de conciencia con restricci\u00f3n de los procesos cognitivos y la percepci\u00f3n del mundo exterior y en pol\u00edtica, \u00a1significa lo mismo!), con una revoluci\u00f3n imposible pero deseada, logr\u00f3 que la izquierda no pudiese conducir ese conglomerado de partidos y de sectores sociales que incrementara la musculatura pol\u00edtica para enfrentar con m\u00e1s chance al fascismo.<\/p>\n<p>Y, como factor gravitante y agravante, se dieron dos circunstancias en espejo respecto a esa consigna quim\u00e9rica de la \u201cdictadura del proletariado\u201d y su cauce por medio de una cruenta revoluci\u00f3n. Quienes desde el PSI y otros sectores cercanos la sosten\u00edan, actuaban en consonancia con esa posibilidad, como si su concreci\u00f3n estuviese en la cercan\u00eda hist\u00f3rica contempor\u00e1nea. Entonces en zonas rojas y proletarias de Roma, Mil\u00e1n, Tur\u00edn y otras ciudades del norte italiano, ejerc\u00edan roles de paralelismo con las guardias rojas rusas y con los aparatos de seguridad y ofensiva de partidos bolcheviques como el ruso, el alem\u00e1n y el polaco.<\/p>\n<p>Esto se traduc\u00eda en atropellos a propietarios, grandes y tambi\u00e9n peque\u00f1os, actos de vandalismo, paros laborales, llamamientos a huelgas y diversas formas de ejercer su supuesto rol de vanguardia revolucionaria.<\/p>\n<p>Y la otra circunstancia, como denominamos, en espejo fue el de los atacados y agredidos por estos aconteceres, que no tardaron mucho en buscar y encontrar apoyo en la matoner\u00eda fascista que, al principio como autodefensa, pero luego con una ofensiva violent\u00edsima, se puso enfrente de esa nunca lograda revoluci\u00f3n comunista.<\/p>\n<p>La escasa capacidad de analizar y entender la etapa y su desarrollo conspir\u00f3, con fuerza, a favor del fascismo surgente y en contra del PSI, que encima, comenzaba su proceso cariocin\u00e9tico de divisiones, hacia los m\u00e1rgenes de su lado izquierdo.<\/p>\n<p>En verdad, la ofensiva fascista, pol\u00edtica y de violencia iba contra un arco m\u00e1s amplio del universo pol\u00edtico italiano. Sufrieron ataques los miembros del Partido Republicano, un espacio pol\u00edtico fundado en 1895 que sosten\u00eda una combinaci\u00f3n doctrinaria asentada en el liberalismo y una gran tirria contra lo clerical y contra la monarqu\u00eda. Si bien 1895 fue la fundaci\u00f3n formal de este partido, sus or\u00edgenes encuentran cobijo ideol\u00f3gico en episodios de a\u00f1os previos. Ten\u00eda, en sus inicios, cierta cercan\u00eda con la acci\u00f3n y pensamiento de Giuseppe Mazzini y las ideas de democracia con Rep\u00fablica.<\/p>\n<p>Se entiende que el fascismo lo considerara un \u201cenemigo\u201d y preve\u00eda que de sus filas podr\u00edan salir dirigentes y participantes muy enfrentados al fascismo. En 1921 el luego conocido dirigente del socialismo Pietro Nenni, abandona las filas del Partido Republicano para pasar al PSI. Y ya pasada la mitad de la d\u00e9cada del 20 este partido forma parte de la Concentraci\u00f3n Antifascista italiana.<\/p>\n<p>Su visceral odio a la monarqu\u00eda se manifiesta claramente en un episodio hist\u00f3rico como que el PRI fue parte de la lucha partisana contra los alemanes ocupantes de Italia y activ\u00f3 en los Comit\u00e9s de Liberaci\u00f3n Nacional en cada regi\u00f3n del pais, pero se neg\u00f3 a integrar el Comit\u00e9 de Liberaci\u00f3n a nivel Nacional ya que en ese organismo participaban grupos mon\u00e1rquicos que, si bien enfrentaron al fascismo, hab\u00edan sido, seg\u00fan el PRI, sostenedores iniciales de la \u201cdictadura\u201d. En su nivel de dirigentes m\u00e1s reconocidos estuvieron Ugo La Malfa y Valentino Armirotti.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n el Partido Popular fue blanco de ataques fascistas. Este nucleamiento pol\u00edtico se fund\u00f3 en 1919 por el sacerdote Luigi Sturzo (incluso con sustento del papa Benedicto XV) e intent\u00f3 darle cauce ciudadano laico a cat\u00f3licos que pudieran confrontar en las preferencias civiles a los socialistas. Es cierto que algunos de sus miembros fueron parte del primer gobierno de Mussolini, en 1922, y eso abri\u00f3 una brecha partidaria que se profundiz\u00f3 cuando una parte de la dirigencia del Partido Popular se uni\u00f3 formalmente al fascismo. En 1925, el r\u00e9gimen declar\u00f3 ilegal a este partido. Entre su dirigencia m\u00e1s conocida estuvo Alcide de Gaspari, quien fuera en 1945 y ya como representante de la DC, el Presidente del Consejo de Ministros que fue el \u00faltimo en monarqu\u00eda y en su mandato se proclam\u00f3 la Rep\u00fablica, continuando de Gaspari al frente del gobierno hasta 1948.<\/p>\n<p>Dos datos de la biograf\u00eda pol\u00edtica de este l\u00edder italiano tienen cierta notoriedad. \u00a1Uno es ins\u00f3lita, ya que su inicio en la pol\u00edtica fue como diputado en el parlamento\u2026austriaco!, en virtud que en 1911 viv\u00eda en zona trentina que formaba parte del Imperio austro-h\u00fangaro y reci\u00e9n en 1918 luego de la victoria de Italia sobre Austria en la 1GM, se hizo de la ciudadan\u00eda italiana.<\/p>\n<p>Otro destacable dato es que, pasados los a\u00f1os, este luchador italiano que incluso fue condenado a prisi\u00f3n por el gobierno fascista en 1922, se convirti\u00f3 en uno de los hacedores de la unidad europea y sus comunidades institucionales.<\/p>\n<p>Volvemos a la Italia post 1GM y vemos que existe una diferencia en cuanto a las experiencias sociales y sus sujetos, durante el conflicto b\u00e9lico. Gran parte de los trabajadores italianos que fueron llamados a formar en las FFAA lo hicieron en tareas m\u00e1s administrativas que en el uso directo de las armas y de estar en los campos de batalla, mientras que los campesinos, tambi\u00e9n incorporados a la militarizaci\u00f3n, fueron en su mayor\u00eda parte de quienes combatieron en las batallas.<\/p>\n<p>Al no haber estado en situaciones en el propio terreno pr\u00e1ctico de la guerra con su carga de motivaciones, hero\u00edsmos, leyendas, hermandades y muchas de las condiciones y ulterioridades que solo incita el haber convivido con millones de otros soldados reales que vieron la muerte a su lado, que regresaron baldados y con severas imposibilidades f\u00edsicas y lesiones incapacitantes, como s\u00ed lo hicieron los trabajadores rurales y campesinos pobres, hizo que en el proletariado italiano se generara cierto desapego \u201cpatri\u00f3tico\u201d y se ubicara en las simpat\u00edas por aquellas fuerzas pol\u00edticas que hab\u00edan criticado que Italia entre en la guerra, como el PSI, espacio \u00e9ste que desde 1919 vivi\u00f3 un importante crecimiento cuantitativo, lo que lo lleva a tener m\u00e1s de 140 diputados en el Parlamento luego de las elecciones de ese a\u00f1o.<\/p>\n<p>Por el contrario, el fascismo, no sin tener tambi\u00e9n y m\u00e1s adelante, un fuerte apoyo de trabajadores urbanos desempleados y empobrecidos, se nutre socialmente de aquellos que pasaron por los campos de batalla con las armas en la mano.<\/p>\n<p>La posici\u00f3n ante la guerra no fue la \u00fanica bisectriz de separaci\u00f3n en los antagonismos entre la derecha y la izquierda, pero si constituy\u00f3 un dato importante al momento de los apoyos y sumatorios para cada uno.<\/p>\n<p>El PSI, hab\u00eda condenado duramente la presencia italiana en el conflicto mundial. Incluso y lo cuenta Emilio Gentile, \u201chab\u00eda atacado con violencia e incluso con algunos asesinatos a quienes la reivindicaban\u201d.<\/p>\n<p>Esta posici\u00f3n principista, m\u00e1s heredera del socialismo pacifista de Jean Jaures (1859\/1914- Auguste Marie Joseph Jean Le\u00f3n Jaures, pol\u00edtico socialista franc\u00e9s. Cofundador de L&#8217;Humanit\u00e9 en 1904 y defensor de posiciones pacifistas y anti nacionalistas) que del posterior alineamiento con el \u201csocialismo armado de los bolcheviques\u201d, tuvo cierto auge entre el final de la guerra y el comienzo de la d\u00e9cada de 1920 y que le permiti\u00f3 al PSI ganar las elecciones de 1921, pero contempor\u00e1neamente se iba consolidando en importantes porciones de la sociedad italiana la percepci\u00f3n sobre lo correcto de haber sido parte de la alianza ganadora de la guerra.<\/p>\n<p>Una vez pasado el tiempo del dolor y el luto por los m\u00e1s de seiscientos mil muertos y un mill\u00f3n de heridos que tuvo Italia (dato, National Geographic) en la conflagraci\u00f3n y una vez naturalizada la visi\u00f3n de los lisiados pidiendo ayuda en las calles, causa \u00e9sta que en principio provey\u00f3 de simpat\u00eda a quienes se hab\u00edan opuesto a la guerra, los italianos y sus intelectuales y sus pol\u00edticos y sus medios de difusi\u00f3n comenzaron a entender otra realidad que pasaba por valorar ser parte de una entente triunfadora, junto a Gran Breta\u00f1a, Francia y EEUU.<\/p>\n<p>A la consigna socialista de \u201cvictoria mutilada\u201d que entend\u00eda que lo que Italia hab\u00eda ganado militarmente no se corres pod\u00eda con lo que obten\u00eda en los tratados de paz, la opini\u00f3n p\u00fablica construy\u00f3 un potente sentido com\u00fan sobre la potencialidad de ser parte del triunfo y su correlato con un futuro importante para Italia en el mundo. Pero sobre todo instal\u00f3 los datos concretos del desenlace de la guerra que mostraban que Italia logr\u00f3 todo el territorio que reclamaba y que se encontraba bajo el dominio austriaco y que eran superficies habitadas en su mayor\u00eda por italianos o descendientes de italianos y tambi\u00e9n otros espacios geogr\u00e1ficos donde viv\u00edan comunidades no italianas (eslavos, alemanes) y que le aseguraban mejores y m\u00e1s seguras fronteras nacionales.<\/p>\n<p>Otro detalle que muestra cierta confusi\u00f3n hist\u00f3rica sobre las posibilidades reales del triunfo socialista por medio de una revoluci\u00f3n, es la existencia de un fuerte ej\u00e9rcito italiano, triunfante en la guerra (dato no menor) y en condiciones de impedir por la fuerza de la represi\u00f3n cualquier intento de subvertir el orden institucional.<\/p>\n<p>No era el perdidoso, desmoralizado y hambriento ej\u00e9rcito ruso, dato \u00e9ste constitutivo en importancia de la triunfante insurrecci\u00f3n de Octubre.<\/p>\n<p>Emilio Gentile, enorme historiador del fascismo e interpretador arriesgado de esa experiencia pol\u00edtica, marca diferencias entre el comienzo del fascismo, per\u00edodo al que llama \u201cdiecinuevista\u201d por asentarlo en el a\u00f1o 1919 y lo que posteriormente, a partir de 1921 describe como el fascismo \u201cescuadrista\u201d, por las formaciones organizacionales que iban tomando los fascistas y que se expresaban en escuadras de cierta cantidad de personas.<\/p>\n<p>Lo importante de esta distinci\u00f3n, para Gentile, valoraci\u00f3n discutible desde ya, es situar a Benito Mussolini fuera del rol de l\u00edder indiscutido del fascismo y asignarle una menor cuant\u00eda como \u201cla figura nacional m\u00e1s importante\u201d y en esto lo separa de otros fen\u00f3menos pol\u00edticos cercanos en el tiempo como las indudables conducciones de sus fuerzas por Lenin y Hitler, por ejemplo.<\/p>\n<p>Gentile, siempre en su interpretaci\u00f3n define dos periodos distintos en el primer desarrollo del fascismo y en tren de interpretar, interpretamos a Gentile y creemos ver que distingue un fascismo como vanguardista en 1919, de pocos integrantes, paramilitarizado con los Arditi y organizado en Fascios de Combate con m\u00ednimo adherentes que comenzaron en menos de mil y no superaron los diez mil hacia 1920 y por otra parte y posterior en el tiempo, aunque breve ya que en 1921 comienza a manifestarse, un fascismo escuadrista, con cuantitativo crecimiento vertiginoso que lo lleva a 200 mil militantes en un a\u00f1o.<\/p>\n<p>Tomemos estos datos y entonces encontramos, en la visi\u00f3n de Gentile, una suerte de fascismo primigenio del tipo de partido de cuadros, similar a la concepci\u00f3n socialista imperante en la izquierda italiana y no ajena al modelo del bolcheviquismo europeo en general y ruso en particular, nada extra\u00f1o debido a la procedencia de Mussolini de esas identidades y de muchos de quienes lo acompa\u00f1aron en el primer momento, y luego un partido de masas, un fascismo masivo que se constituye org\u00e1nicamente alrededor del Partido Nacional Fascista y que para mediados de 1921 era un conglomerado identitario de sustantivo n\u00famero de integrantes.<\/p>\n<p>En esos dos a\u00f1os transcurridos entre uno y otro modelo 1919 a 1921, la situaci\u00f3n de la pol\u00edtica italiana var\u00eda y mucho en cuanto a las representaciones adquiridas por fuera de los partidos de centro, de derecha y liberales.<\/p>\n<p>Hab\u00eda cambiado la perspectiva de la izquierda, sobre todo del PSI en cuanto a la v\u00e1lida representaci\u00f3n de los obreros italianos. No porque hubiese una mutaci\u00f3n o transferencia de esa representatividad hacia el fascismo, sino porque el proletariado como clase en s\u00ed, dej\u00f3 de tener referencias sustanciales y regulares por parte de la dirigencia de izquierda, provocado esto por el estado de beligerancia callejera en las grandes ciudades y de avances de los matones del fascismo en las localidades rurales lo que provocaba que muchos cabecillas del socialismo dejaran de acudir a sus encuentros y reuniones con sus mandantes sociales, perdiendo de esa forma una aceitada relaci\u00f3n y un marco real de pr\u00e1ctica pol\u00edtica.<\/p>\n<p>As\u00ed deteriorada la relaci\u00f3n de la izquierda con los obreros, demolida parte de su hegemon\u00eda y puesto fuera de su cercan\u00eda el estricto control pol\u00edtico de las masas asalariadas, s\u00f3lo le qued\u00f3 al PSI la satisfacci\u00f3n en la superestructura y en la pol\u00edtica electoral de ganar los comicios de 1921.<\/p>\n<p>El fascismo vive en ese corto periodo entre 1919 y su Marcha sobre Roma que la abre las puertas del poder oficial, situaciones variadas en cuanto a su sentido, no s\u00f3lo pol\u00edtico sino tambi\u00e9n en lo ideol\u00f3gico y en su percepci\u00f3n de destino, de futuro.<\/p>\n<p>Hay un momento en que Mussolini repiensa el andarivel a recorrer por el fascismo y evita situaciones de violencia con contrincantes pol\u00edticos, se acerca a posiciones que parecen comprender la democracia liberal y su juego normal de partidos, lo que lo lleva a intentar una duradera tregua con los socialistas e incluso convoca a muchos de ellos a integrar una alianza con el fascismo y lo mismo hace con el Partido Popular, formaci\u00f3n recientemente creada que nace en 1919 de la mano del cura cat\u00f3lico Luigi Sturzo y con Alcides de G\u00e1speri y Alberto Marvelli como sus j\u00f3venes colaboradores.<\/p>\n<p>Existi\u00f3 formalmente un pacto con los socialistas y el compromiso de bajar niveles de violencia por parte las escuadras fascistas, y esto gener\u00f3 un debate intenso dentro del fascismo con posiciones etarias cr\u00edticas al abandono de las formas que hasta ah\u00ed lo hab\u00edan beneficiado, entendiendo estas como los ataques a locales socialistas y ofensivas permanentes desde la pureza de su identidad pol\u00edtica, lo que provoc\u00f3 que la mayor\u00eda de los j\u00f3venes ingresados al fascismo no apoyaran ning\u00fan freno a las maneras en que ven\u00edan actuando. Ni pacto, ni acuerdo con otros partidos, ni convertirse en una formaci\u00f3n pol\u00edtica tradicional.<\/p>\n<p>Es ah\u00ed cuando se funda el Partido Nacional Fascista, con el precepto de ser un partido de armas, de violencia y de b\u00fasqueda del poder mediante todas las variables con preferencia por la insurrecci\u00f3n armada.<\/p>\n<p>Y es esta etapa la que coloca al fascismo en los proleg\u00f3menos del poder ya que las situaciones que van variando d\u00eda a d\u00eda, constituyen nuevas realidades y a cada una corresponden distintas maneras de realizar la tarea pol\u00edtica.<\/p>\n<p>De forma tal que un d\u00eda Mussolini trata la formaci\u00f3n de un nuevo gobierno, donde se conformaba con la m\u00f3dica pretensi\u00f3n de algunos ministros fascistas, y en ese sentido avanza en conversaciones con Giovanni Giolitti (1842\/1928) varias veces Presidente del Consejo de Ministros del Reino de Italia, un liberal de prestigio en las altas cumbres de la pol\u00edtica y todav\u00eda en 1921, Jefe de Gobierno, con Antonio Salandra (1853\/1931)conservador y ex Jefe de Gobierno entre 1914\/16 y con Francesco Saverio Nitti del Partido Radical, ex Ministro de Agricultura y, que al igual que los dos anteriores, pasar\u00e1 por la Jefatura del Consejo de Ministros entre otros, y al otros d\u00eda (metaf\u00f3ricamente hablando) el secretario general del PFN Michele Bianchi lo embarca en el convencimiento de lanzar una insurrecci\u00f3n y de avanzar sobre Roma para obligar al Rey a nombrarlo a Mussolini primer ministro.<\/p>\n<p>El 26 de octubre de 1922 comienzan los preparativos para ese levantamiento armado fascista y Mussolini, tras ciertas idas y vueltas en cuanto a su convicci\u00f3n de llevarlo hasta el final, decide jugar esa variable hist\u00f3rica y se suma junto a los m\u00e1s decididos de sus lugartenientes, el mismo Bianchi, \u00cdtalo Balbo y Roberto Farinacci.<\/p>\n<p>En esta parte del tiempo hist\u00f3rico, existen datos contrapuestos por lo que se exige una interpretaci\u00f3n sobre lo que estaba ocurriendo en esos d\u00edas, y es donde intentamos poner en valor la importancia del papel del Rey, del ej\u00e9rcito y de las fuerzas sociales y pol\u00edticas que en una forma y otra fueron protagonistas de ese acontecer.<\/p>\n<p>Algunos historiadores, afirman que al momento de la Marcha sobre Roma el fascismo dominaba, en virtud de su fuerza paraestatal las m\u00e1s importantes ciudades italianas. De esta manera mencionan (Emilio Gentile el principal sostenedor) que existir\u00eda un control fascista en las localidades sobre el Valle del Po o sea la Llanura padana lo que englobar\u00eda al Piamonte, Lombard\u00eda, V\u00e9neto, Friul-Venecia Julia y Emilia-Roma\u00f1a y, de ser as\u00ed, habr\u00eda que mencionar las ciudades de Mil\u00e1n, Tur\u00edn y si hablan de las \u201cprincipales\u201d ciudades, debieran pensar en Roma, N\u00e1poles, B\u00e9rgamo, Palermo, Florencia, Bari, Catania, Verona, Mesina, Venecia y M\u00f3dena entre las principales.<\/p>\n<p>En verdad no aparece con claridad la presencia dominante del fascismo en estos conglomerados urbanos y en su zona de influencia rural.<\/p>\n<p>S\u00ed es probable que la estructura militante escuadrista del fascismo organizara en muchas ciudades movimientos callejeros de toma de municipios y locales socialistas, pero no ejerci\u00f3 en eso un indudable control sobre los resortes pol\u00edticos y administrativos de esas ciudades y localidades.<\/p>\n<p>En muchos casos, luego de cierto desorden la normalidad regres\u00f3 en forma de continuidad de los mandos naturales en cada lugar. Esto no implica desconocer que hubo ataques a algunas autoridades de pueblos donde ejerc\u00edan ese rol los socialistas y algunos fueron obligados a renunciar, pero no asumen los fascistas el mando, sino que en general se aceptaba cierta presencia oficial o militar que quedara a cargo de la instituci\u00f3n en acefal\u00eda.<\/p>\n<p>Por otro lado, no existe dato que hable de una correlaci\u00f3n de fuerzas favorable, desde el PNF, capaz de enfrentar al ej\u00e9rcito en el conflicto por el control de una ciudad. En ning\u00fan lugar de Italia se pusieron frente a frente las fuerzas armadas y los fascistas.<\/p>\n<p>No est\u00e1 claro en la historiograf\u00eda m\u00e1s abundante, el armamento con el que contaban los escuadristas para llevar a cabo una toma de alguna ciudad. Probablemente fuera de baja calidad y se remiti\u00f3 a algunos rev\u00f3lveres, mosquetes, viejos fusiles, espadas y cuchillos y en su mayor\u00eda eran elementos de contundencia como cachiporras y bastones. Nada sustantivo como para comenzar una insurrecci\u00f3n armada.<\/p>\n<p>Insurrecci\u00f3n que por otra parte si estaba en la cabeza de algunos dirigentes fascistas como Bianchi y Balbo y probablemente, pero morigerada, en la de Mussolini.<\/p>\n<p>No estaba Mussolini aspirando al poder total sino a incidir en las decisiones del Rey cuando convocara a formar nuevo gobierno, y s\u00ed estar \u00e9l y su gente en ese nuevo gobierno.<\/p>\n<p>Hay toda una serie de pasos de comedia, con avances sobre Roma, de pandillas fascistas, pero tambi\u00e9n de cuadros pol\u00edticos formados y dispuestos a pelear. En todos los casos eran una intensa minor\u00eda m\u00e1s que algo cuantitativamente impresionante.<\/p>\n<p>Los primeros eran acaudillados por Roberto Farinacci y los segundos por el formal y legendario \u00cdtalo Balbo.<\/p>\n<p>En esos pasos de comedia no es menor el rol del secretario general del PNF Bianchi que es quien pone en la mirada del Rey, por primera vez, la posibilidad que, en vez de hacer lugar al fascismo en un nuevo gobierno, directamente pida a Mussolini que se haga cargo de formarlo.<\/p>\n<p>La historia tiene formas, a veces dram\u00e1ticas, a veces graciosas y muy de vez en cuando se da ese \u201cmomento huidizo\u201d de la historia, como bien lo define el polit\u00f3logo italiano e historiador ac\u00e1 mencionado, Emilio Gentile, y eso ocurri\u00f3 en esos d\u00edas de finales de octubre, cuando Mussolini percibe dudas en el monarca italiano, no aparece el ej\u00e9rcito para desalojar a esos miles de fascistas que acampaban en las afueras de Roma, sin significar ni m\u00ednimamente un peligro para el sistema pol\u00edtico vigente y, sobre todo, Mussolini aprecia con fino sentido de la oportunidad que la izquierda no est\u00e1 comprendiendo el nuevo tiempo ni vive en el mismo mundo que ellos y eso se traduce en que no genera respuesta alguna a esta posibilidad, primero fantasiosa, luego posible y finalmente certera de que los fascistas lleguen a formar un gobierno propio y encabezado por su Duce.<\/p>\n<p><strong><em>No hay huelgas, medida tan com\u00fan para los obreros italianos ante cualquier situaci\u00f3n que los comprometa, no hay salida a las calles de ninguna organizaci\u00f3n antifascista ni hay movida por parte de los remanentes de los grupos de autodefensa de la izquierda.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Mussolini ve todo esto. <\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Gramsci, Bombacci, B\u00f3rdiga, Turatti, Matteotti, Bacci, Menotti Serratti, Treves, Pampolini, Coccia (por mencionar algunos de los m\u00e1ximos dirigentes del sindicalismo revolucionario, del PSI y sus rupturas y del PCI) no la ven. Ni la sienten. <\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>No escucharon el despertador de la historia.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Mussolini es llamado por el Rey y asume como el Primer ministro m\u00e1s joven en la historia italiana.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>La dirigencia izquierdista, pag\u00f3 con su vida, con c\u00e1rcel y 23 a\u00f1os de oscuridad pol\u00edtica, el haberse quedado dormida.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><em><u>\u00bfQu\u00e9 es el fascismo? _ Muchas definiciones y escasas certezas <\/u><\/em><\/p>\n<p>En verdad, y en el caso del fascismo hallamos muchas discordancias en cuanto a su definici\u00f3n, significado hist\u00f3rico y vemos un peligroso juego de utilizaci\u00f3n pol\u00edtica para acomodar su nombre y su sentido de acuerdo a conveniencias y momentos.<\/p>\n<p>En ciertos tiempos, fascismo significa una cosa y en otras etapas significa algo distinto.<\/p>\n<p>Las coordenadas que cruzan su an\u00e1lisis y estudio var\u00edan tanto que no logran hallar m\u00e1s que pocos comunes denominadores para ver esta experiencia pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Sobre el uso bastardo y ecl\u00e9ctico del t\u00e9rmino vale recordar que en los a\u00f1os de 1930 los comunistas llegaron a llamar \u201cfascistas\u201d a los socialdem\u00f3cratas, el famoso \u201csocialfascismo\u201d y que luego de la 2GM los mismos comunistas adjudicaban el r\u00f3tulo a los dem\u00f3cratas cristianos italianos. Y en general se usaba como agravio y ultraje pol\u00edtico.<\/p>\n<p>En la salida del tiempo pos primera guerra mundial, los cambios institucionales en Europa fueron sucediendo en casi todos los pa\u00edses.<\/p>\n<p>Algunos mantuvieron sus organizaciones liberales, en el sentido de continuidad de sus formas democr\u00e1ticas tradicionales, divisi\u00f3n de poderes, elecciones en tiempos regulares etc.<\/p>\n<p>Otros, y en virtud de las crisis econ\u00f3micas, vieron reducidas sus posibilidades de sostenimiento de esas formas. Se dio en naciones donde no exist\u00eda un fuerte arraigo de culturas democr\u00e1ticas. Donde las tradiciones pol\u00edticas cedieron ante alguna menor capacidad de recomponer sus econom\u00edas.<\/p>\n<p>En las cercan\u00edas de la segunda d\u00e9cada del siglo 20 (ya se desarrollar\u00e1 en extensi\u00f3n en la parte donde se incluyen las vicisitudes de cada pa\u00eds en esa \u00e9poca) varios pa\u00edses europeos fueron abandonando el respeto por sus organizaciones formales del liberalismo pol\u00edtico y en un cambio sustantivo, esos pa\u00edses entraron en una variable de supresi\u00f3n de ciertas libertades p\u00fablicas, de menoscabo a los derechos pol\u00edticos y civiles. En gran parte, el \u00e9xito del fascismo italiano, preanunciado a fines de 1919 y concretado en 1922 fue el gran impulsor de estas nuevas condiciones sistem\u00e1ticas en esas naciones.<\/p>\n<p>Claro que situaciones internas y con caracter\u00edsticas propias, sumaron a esta modificaci\u00f3n de sus formas de gobierno.<\/p>\n<p>Hubo malestar econ\u00f3mico, desocupaci\u00f3n laboral, miseria en muchos hogares y esas calamitosas condiciones empujaban a gran cantidad de personas hacia la b\u00fasqueda de soluciones que morigeraran el p\u00e9simo momento que viv\u00edan.<\/p>\n<p>As\u00ed fue que las expresiones m\u00e1s firmes en cuanto a \u201cmodificar\u201d esas realidades, como el comunismo y el fascismo, logran imponerse como contradictas en la lucha pol\u00edtica en casi todo el continente europeo. Menos en Rusia y en cierta medida en Polonia y Alemania, donde como los movimientos comunistas en b\u00fasqueda del poder tuvieron antelaci\u00f3n temporal a la visibilizaci\u00f3n del fascismo como alternativa, se dio la circunstancia que el comunismo saliera victorioso de su lanzamiento revolucionario en Rusia y perdidoso en Polonia y Alemania como resultado de dos intentos de rebeli\u00f3n marxista que fueron aplastados por las fuerzas oficiales y formales de los gobiernos vigentes.<\/p>\n<p>No es el tema econ\u00f3mico el \u00fanico dato a resaltar como causa de estas modificaciones institucionales. En Italia, el fascismo crece y llega al gobierno, cuando ya las peores condiciones de la crisis econ\u00f3mica estaban en gran parte superadas.<\/p>\n<p>Ese fue el tiempo donde el fascismo tuvo, en Europa, cierta posici\u00f3n de globalidad ya que muchos reg\u00edmenes que fueron surgiendo entre 1922 y 1930 tomaban mayoritariamente como modelo al fascismo italiano.<\/p>\n<p>Algunos desde posiciones ultra cat\u00f3licas con sesgo autoritario, otros con modelos corporativos, algunos antirreligiosos, pero igual de intolerantes y represivos, casi todos se unificaban en el antisemitismo y extra\u00f1amente era Italia y el gobierno de Mussolini, los que no hac\u00edan de este tema, una cuesti\u00f3n importante de Estado.<\/p>\n<p>Ya, con el acceso del nazismo al poder en 1933, muchos de estos gobiernos, excedidos en su af\u00e1n de intolerancia y autoritarismo, comienzan a ver al fascismo como elemento m\u00e1s moderado y se gu\u00edan por el norte trazado por Hitler en Alemania.<\/p>\n<p><em><u>Vamos a las definiciones<\/u><\/em><\/p>\n<p>Ofrecemos definiciones del fascismo en las voces de importantes personalidades del mundo intelectual, pol\u00edtico y acad\u00e9mico que se interesaron en el tema:<\/p>\n<p><strong><em>Stanley Payne<\/em><\/strong> (1934) el conocido historiador norteamericano ha dicho, ante esta dificultad de dar car\u00e1cter unitario al sentido del fascismo que \u201ces el m\u00e1s vago de los t\u00e9rminos pol\u00edticos contempor\u00e1neos\u201d.<\/p>\n<p>En su obra de 1980, \u201cFascismo: Comparaci\u00f3n y definici\u00f3n\u201d, Stanley define una triple negaci\u00f3n del fascismo y dice que \u201clas dos primeras, el antiliberalismo y el anti socialismo (singularmente el \u00abanti marxismo\u00bb), las comparte con el resto de ideolog\u00edas y movimientos pol\u00edticos de la derecha autoritaria (no democr\u00e1tica), por lo que la tercera es la que la distingue al fascismo de esta \u00faltima: se trata del rechazo de las formas tradicionales de conservadurismo (las basadas en la religi\u00f3n o en la monarqu\u00eda tradicionales, por ejemplo), ya que el fascismo propugna una \u00abRevoluci\u00f3n Nacional\u00bb que crear\u00eda un \u00abOrden Nuevo\u00bb y un \u00abHombre Nuevo\u00bb.<\/p>\n<p>Con lo cual lo aleja de posiciones reaccionarias y conservadoras.<\/p>\n<p><strong><em>Enzo Traverso<\/em><\/strong> (1957) historiador italiano, se especializa en la filosof\u00eda judeoalemana, en el nazismo, el antisemitismo y en las dos guerras mundiales.<\/p>\n<p>Es el autor de la original idea de poner bajo la etiqueta de \u201cguerra civil europea\u201d en su libro \u201cA sangre y fuego \u2013 De la guerra civil europea\u201d (Ediciones de la Universidad de Valencia \u2013 2007), a gran parte del periodo fascista en Italia ya que coloca este r\u00f3tulo en el periodo 1914\/1945.<\/p>\n<p>Traverso, en esa audacia interpretativa de tan largo periodo que incluye las dos guerras mundiales y los treinta y un a\u00f1os de intermedio, pone en valor de guerra civil, dis\u00edmiles etapas, distintas modalidades de enfrentamiento y muy diferentes razones originarias de conflictos.<\/p>\n<p>Algunos autores dicen que Traverso acude a esta terminolog\u00eda, influenciado por un libro de Claudio Pavone (1920\/2016) \u201cUna Guerra Civile\u201d de 1991, que fue presidente del Instituto Hist\u00f3rico del Movimiento de Liberaci\u00f3n en Italia, presidente de la Sociedad Italiana de Historia Contempor\u00e1nea y director de la revista hist\u00f3rica Parolechiave (Palabras clave) que tomaba una parte de ese periodo tan largo mencionado por Traverso, y cu\u00e1l era el de la resistencia durante al 2GM en Italia (pero bien podr\u00eda caber a Francia y algunos otros pocos pa\u00edses donde hubo resistencia armada, b\u00e1sicamente al nazismo) , y esa lucha resistente adquir\u00eda car\u00e1cter de enfrentamiento al invasor o sea una guerra de liberaci\u00f3n, una pelea contra los connacionales dominantes y una poco explicada guerra civil, que ser\u00eda entendible si toda la resistencia armada italiana al invasor nazi, hubiese estado conformada por proletarios. Guerra Civil Europea es una alegor\u00eda tan atractiva como poco explicable hist\u00f3rica y socialmente.<\/p>\n<p><strong><em>Benedetto Croce<\/em><\/strong> (1856\/1952) escritor, fil\u00f3sofo, historiador y pol\u00edtico italiano que hasta 1924 simpatizaba con el fascismo, dice en 1944: \u201cEn las pol\u00e9micas diarias la calificaci\u00f3n de fascista se lanza y se vuelve a lanzar por parte de un adversario contra otro\u201d dando a entender el \u201cecumenismo\u201d que este t\u00e9rmino conten\u00eda ya que pod\u00eda caber en diversos espacios de pensamiento y pol\u00edtica.<\/p>\n<p><strong><em>Norberto Bobbio<\/em><\/strong> (Jurista, abogado, fil\u00f3sofo y polit\u00f3logo italiano 1909\/2004): \u201cEl fascismo es un sistema pol\u00edtico que trata de llevar a cabo un encuadramiento unitario de una sociedad en crisis dentro de una dimensi\u00f3n din\u00e1mica y tr\u00e1gica promoviendo la movilizaci\u00f3n de las masas por medio de la identificaci\u00f3n de las reivindicaciones sociales con las reivindicaciones nacionales.\u201d<\/p>\n<p>Bobbio ve al fascismo como sistema m\u00e1s que como ideolog\u00eda e identidad y le asigna vocaci\u00f3n de unidad nacional, aunque lo hace en tono cr\u00edtico y tiene cierta originalidad en vincular a las demandas sociales con los intereses nacionales, relaci\u00f3n \u00e9sta muy com\u00fan en formaciones de izquierda en los a\u00f1os setenta planteada en t\u00e9rminos de \u201cliberaci\u00f3n social y nacional\u201d o con su inversa prioridad \u201cliberaci\u00f3n nacional y social\u201d.<\/p>\n<p>No es menor un tema que hace a la vida pol\u00edtica de Bobbio, quien pas\u00f3 de afiliado al Partido Nacional Fascista a ser detenido en los a\u00f1os 40 por su pertenencia a la Resistencia.<\/p>\n<p><strong><em>Emilio Gentile<\/em><\/strong> (1946 &#8211; historiador italiano especializado en el estudio del fascismo \u2013 (No confundir con Giovanni Gentile que fue un fil\u00f3sofo neo-hegeliano, docente y pol\u00edtico fascista italiano). Emilio Gentile, tiene una de las definiciones m\u00e1s contundentes sobre el fascismo, donde algunas consideraciones aparecen con palabras terminantes. Dice Gentile: \u201cEl fascismo es una ideolog\u00eda, un movimiento pol\u00edtico y una forma de gobierno de car\u00e1cter totalitario, antidemocr\u00e1tico, ultranacionalista y de extrema derecha. El fascismo se ha considerado como \u00abel mayor desaf\u00edo que jam\u00e1s haya existido a la democracia liberal y al sistema de valores que alumbrara la Ilustraci\u00f3n\u201d<\/p>\n<p>Es una enunciaci\u00f3n bastante completa ya que toma al fascismo en casi todas sus formas hist\u00f3ricas, como gestor en el gobierno, como dato pol\u00edtico y como ideolog\u00eda.<\/p>\n<p><strong><em>Jos\u00e9 Carlos Mari\u00e1tegui<\/em><\/strong> (1894\/1930) pensador, fil\u00f3sofo y audaz int\u00e9rprete del marxismo desde miradas latinoamericanas, desde su Per\u00fa natal, no deja de ser llevado por la visi\u00f3n oficial del comunismo y define que \u201cel fascismo no es una excepci\u00f3n italiana o un \u00abcataclismo\u00bb, sino un fen\u00f3meno internacional posible dentro de la l\u00f3gica de la historia, del desarrollo de los monopolios en el imperialismo y de su necesidad de derrotar la lucha del proletariado\u201d<\/p>\n<p>Todas apreciaciones dictadas por el manual del buen estalinista de esos a\u00f1os<\/p>\n<p>Mari\u00e1tegui vio el fascismo como una respuesta del gran capital a una crisis social profunda de las naciones.<\/p>\n<p><strong><em>Roger Griffin<\/em><\/strong> (1948) brit\u00e1nico, profesor de historia y especialista en din\u00e1mica socio hist\u00f3rica del fascismo, afirma en 2024 que \u201cel riesgo del fascismo es mucho menor al riesgo del colapso de una civilizaci\u00f3n\u201d y deja como definici\u00f3n \u201cEl fascismo se define mejor como una forma revolucionaria de nacionalismo, una que pretende ser una revoluci\u00f3n pol\u00edtica, social y \u00e9tica, fusionando al \u00abpueblo\u00bb en una din\u00e1mica comunidad nacional bajo el mando de las nuevas \u00e9lites infusas en valores heroicos. El mito central que inspira este proyecto es el de que tan solo un \u00fanico movimiento populista e interclasista de purificaci\u00f3n, un renacimiento nacional cat\u00e1rtico (palingenesia), puede detener la ola de decadencia\u201d<\/p>\n<p><strong><em>Steven Forti<\/em><\/strong>: (19849 Joven historiador italiano. Es profesor asociado en la Universidad Aut\u00f3noma de Barcelona. Est\u00e1 especializado en el estudio de los fascismos. Y combina calidades que seg\u00fan \u00e9l dan forma al fascismo: \u201cEl ultranacionalismo, el anticomunismo, el antiliberalismo, el antiparlamentarismo, la condena de los valores de la Ilustraci\u00f3n, el autoritarismo, el culto al l\u00edder y a la fuerza, elementos militaristas e imperialistas, la m\u00edstica del hero\u00edsmo, de la acci\u00f3n y de la violencia, el corporativismo o sindicalismo nacional, esto es, la negaci\u00f3n de la divisi\u00f3n social en clases, y el racismo y, aunque no siempre, el antisemitismo\u201d<\/p>\n<p>En este caso se aprecia, a pesar de la juventud del dicente, una anquilosada categorizaci\u00f3n del fascismo, cercana a los fallidos, falaces y escasamente cient\u00edficos \u201c14 puntos del fascismo eterno\u201d de Umberto Eco, que m\u00e1s adelante se ver\u00e1n.<\/p>\n<p>Es interesante, no por decisivos en negar lo que plantea Forti, hacer un repaso de su taxativa definici\u00f3n y hallar algunas contradicciones.<\/p>\n<p>Es relativo el anticomunismo del fascismo. O al menos pensar que no tiene entidad para ser una caracter\u00edstica clave de su constituci\u00f3n.<\/p>\n<p>Obvio, el fascismo combate al comunismo italiano, pero esa lucha se da en el escenario del conflicto por el poder. El fascismo combate al comunismo no por su caracter\u00edstica ideol\u00f3gica sino por su rol de contraparte, de beligerante por el mismo espacio pol\u00edtico y territorial.<\/p>\n<p>Mussolini no fue anticomunista con la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Ni la URSS lo fue siempre con \u00e9l. En el XVII Congreso del PCUS en enero de 1934, el propio Stalin afirm\u00f3 que \u201cla cuesti\u00f3n ac\u00e1 no es el fascismo, aunque solo sea porque el fascismo de Italia, por ejemplo, no ha impedido que la URSS establezca las mejores relaciones con ese pa\u00eds\u201d (Bujarin y la Revoluci\u00f3n bolchevique \u2013 Stephen Cohen p\u00e1g. 520).<\/p>\n<p>Veamos qu\u00e9 parte de la pol\u00edtica exterior italiana,\u00a0 gir\u00f3 en torno a las relaciones con la URSS y cuando en 1933, Mussolini firma un pacto, denominado con escasa originalidad, El Pacto de los Cuatro pues era rubricado por Francia, Inglaterra, Alemania e Italia, y que se constituy\u00f3 en un hecho saliente e importante para las relaciones internacionales europeas, el Duce intent\u00f3 que la URSS sea incorporado a ese acuerdo, aunque fuera con cierta presencia indirecta y al poco tiempo se firma un Pacto de No Agresi\u00f3n entre Italia y el pa\u00eds sovi\u00e9tico y en 1934 Mussolini aboga por el ingreso de la URSS a la Sociedad de las Naciones.<\/p>\n<p>Mussolini no fue anticomunista con Nicola Bombacci (1879\/1945) uno de los fundadores del PCI en 1921 y destacado dirigente y diputado del mismo, a quien incorpor\u00f3 a su gobierno a pesar que Bombacci nunca se afili\u00f3 al PNF.<\/p>\n<p>Vale la pena trazar unas l\u00edneas que ofrezcan mejor perspectiva sobre quien esa Bombacci, ya que fue figura estelar del socialismo y luego del comunismo en los a\u00f1os 20.<\/p>\n<p>Fue quien en enero de 1920 impuls\u00f3 la creaci\u00f3n de Soviets en Italia.<\/p>\n<p>Fue el primer socialista en reunirse con dirigentes bolcheviques rusos.<\/p>\n<p>Fue parte de la primera delegaci\u00f3n de izquierda italiana a Rusia y estuvo en el II Congreso de la Internacional Comunista.<\/p>\n<p>Bombacci es uno de los m\u00e1s empe\u00f1osos en evitar el acceso de Mussolini al poder. Lo combate desde la calle y los barrios obreros donde era muy apreciado. Su mejor elogio como comunista adverso al fascismo es que los mismos escuadristas mussolinianos cantan una consigna que pone de manifiesto el odio que le tienen y que dice \u201cCon la barba de Bombacci, haremos spazzolini (cepillos) para lustrarle la calva, a Benito Mussolini\u201d.<\/p>\n<p>Bombacci siguiendo instrucciones del embajador sovi\u00e9tico en Italia, Iordanski, impulsa un tratado econ\u00f3mico \u00edtalo-sovi\u00e9tico, algo muy querido por el Kremlin, que de esta forma pensaba romper el aislamiento de la URSS.<\/p>\n<p>En 1924 viaja a Rusia a los funerales de Lenin.<\/p>\n<p>Fue hasta bien entrado el primer gobierno fascista, el contacto italiano con la Embajada de la URSS y siempre al servicio del comercio y la diplomacia sovi\u00e9tica.<\/p>\n<p>Otros, m\u00e1s recordados dirigentes comunista, se la pasaban escribiendo o exiliados en Francia. Bombacci pon\u00eda el pellejo en Italia.<\/p>\n<p>A este comunista de \u00e9lite, Mussolini le da cabida, por lo que el anticomunismo como factor del fascismo puede entrar en el terreno de las dudas.<\/p>\n<p>El antiparlamentarismo no fue una pol\u00edtica fascista. S\u00ed hubo, en ese sentido, gestos m\u00e1s notorios por parte de la oposici\u00f3n, como cuando todos los diputados opositores practican el Pacto o Secesi\u00f3n del Aventino, en mayo\/junio de 1924, mediante el cual dejan de concurrir al Parlamento.<\/p>\n<p>Condenar los valores de la Ilustraci\u00f3n es una posici\u00f3n ante modelos culturales, cient\u00edficos, art\u00edsticos, ling\u00fc\u00edsticos y hasta de ciencia pol\u00edtica, pero en nada define una ubicaci\u00f3n fascista.<\/p>\n<p>Probablemente muchos comunistas cumplan todos esos requisitos anti ilustraci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong><em>Zeev Sternhell<\/em><\/strong> (1935\/2020) Polaco-Israel\u00ed, profesor de ciencia pol\u00edtica en la Universidad Hebrea de Jerusal\u00e9n. Historiador y polit\u00f3logo, considerado una afamada voz sobre el fascismo. Sternhell, interpreta al fascismo como una revoluci\u00f3n alternativa a la comunista dejando de lado la idea de que se trataba de una contrarrevoluci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong><em>Michael Foucault<\/em><\/strong> (1926\/1984) fil\u00f3sofo e historiador franc\u00e9s. En 1977, habla de la ausencia de un an\u00e1lisis del fascismo como si la abundante bibliograf\u00eda existente no le alcanzara a su satisfacci\u00f3n intelectual. Y sostiene que hay resurgimientos constantes del fascismo en las sociedades contempor\u00e1neas, sin dar se\u00f1ales claras sobre ejemplos que as\u00ed lo certifiquen y aventura una suerte de \u201cfascismo cotidiano\u201d que es una definici\u00f3n m\u00e1s cerca de calificar acciones deplorables de diversos tipos, que de dar identidad a alg\u00fan tipo de lo que \u00e9l puede entender como fascismo\u201d.<\/p>\n<p><strong><em>Umberto Eco<\/em><\/strong> (1932\/2016) Semi\u00f3logo y fil\u00f3sofo italiano. De c\u00f3mo no alcanza con haber creado la genial oposici\u00f3n entre \u201capocal\u00edpticos e integrados\u201d y haber escrito la interesante novela \u201cEl nombre de la rosa\u201d para opinar con sabidur\u00eda sobre qu\u00e9 es el fascismo\u201d<\/p>\n<p>Umberto Eco no constri\u00f1e al fascismo con alguna definici\u00f3n, sino que enumera una serie de caracter\u00edsticas, catorce, que seg\u00fan \u00e9l conforman al \u201cfascismo eterno\u201d. Con lo que quita posibilidades de que existan contextos, y sujetos para darla matriz al fascismo y que este puede permanecer y existir en cualquier \u00e9poca.\u00a0 Y agrega que con s\u00f3lo una de las catorce peculiaridades ya es suficiente para formar una nebulosa fascista.<\/p>\n<p>Y en ese compendio de particularidades enumera al culto a la tradici\u00f3n, el temor a lo diferente, la presencia de alguna amenaza enemiga, el anti intelectualismo y el rechazo al modernismo, entre otras.<\/p>\n<p>Se observa con rigor hist\u00f3rico y cient\u00edfico que cualquiera de estas singularidades aplica para m\u00e1s de una tradici\u00f3n pol\u00edtica y para nada son tributarias exclusivas del fascismo. Y en algunos casos son contradictorias con la misma realidad que vivi\u00f3 esa experiencia pol\u00edtica, como es el caso del anti intelectualismo y el rechazo al modernismo, dos variables de estos supuestos ropajes fascistas que, en su versi\u00f3n contraria, es decir el intelectualismo entendido como aquello que en un pensamiento une la experiencia y la raz\u00f3n como sost\u00e9n del conocimiento y en ese sentido otorga validez a los juicios que emanan de esa vinculaci\u00f3n, tuvo en la Italia fascista un cierto desarrollo y alg\u00fan benepl\u00e1cito oficial y el modernismo, corriente tanto cultural como pol\u00edtica y filos\u00f3fica, alentada mediante pol\u00edticas p\u00fablicas.<\/p>\n<p>Entendemos que cuando Eco afirma su creencia de un fascismo anti modernista, no queda solo en la categorizaci\u00f3n del modernismo como una variable art\u00edstica, aunque es el lugar donde m\u00e1s presencia encuentra esta est\u00e9tica que busca romper con las formas y los estilos dominantes de esos tiempos, tanto en su tradici\u00f3n acad\u00e9mica en forma de historicismo como con los propios rupturistas que ven\u00edan del impresionismo. \u201cArte joven, moderno, libre\u201d llamaron al modernismo sus seguidores.<\/p>\n<p>Margherita Sarfatti, cr\u00edtica de arte e impulsora pol\u00edtica de Mussolini tanto en el socialismo cuanto en el fascismo y nada menos que su pareja durante a\u00f1os fue una figura central en el arte del primer tiempo fascista y en ese sentido dio vida a encuentros, congresos, exposiciones donde los conceptos art\u00edsticos del modernismo sobre todo en las artes pl\u00e1sticas, pero tambi\u00e9n en la literatura se daban cita con sus obras.<\/p>\n<p>Dentro de las nuevas corrientes el futurismo es quien tiene mayor presencia en la Italia fascista. Es una corriente vanguardista en el arte que fund\u00f3 Filippo Tomasso Marinetti que redact\u00f3 el famoso Manifiesto del Futurismo en febrero de 1909 y ya al a\u00f1o siguiente tuvo nuevos signatarios en las personas de los artistas italianos Umberto Boccioni, Luisi Russolo, Giacomo Balla y Carlo Carr\u00e1 que particularizan un Manifiesto de los Pintores futuristas.<\/p>\n<p>Y vemos que el futurismo se enmarca en la idea del modernismo en el arte, pero tambi\u00e9n abarca espacios de la filosof\u00eda, la literatura y la pol\u00edtica. Tanto que en Italia nace como antit\u00e9tico a los respetos y cultos para lo tradicional y decididamente tienen como objetivo, y no solo en lo art\u00edstico, la desaparici\u00f3n de las instituciones m\u00e1s cl\u00e1sicas y m\u00e1s acendradas en la vida italiana, como la Iglesia cat\u00f3lica y la monarqu\u00eda.<\/p>\n<p>De forma tal que cuando Eco hace del anti modernismo una bandera del fascismo, no est\u00e1 realmente otorgando ninguna certeza intelectual ni pol\u00edtica. S\u00ed comete un error.<\/p>\n<p>Y agregamos que Marinetti fue un fan\u00e1tico fascista y en algunos periodos ocup\u00f3 cargos estatales durante los gobiernos de Mussolini.<\/p>\n<p>Tal vez Eco pone en similar valor un t\u00e9rmino que en 1984 acu\u00f1ara el historiador norteamericano Jeffrey Herf al titular un trabajo suyo como \u201cEl Modernismo Reaccionario\u201d y esas dos palabras conjuntas le hicieron asignar igual sentido al modernismo en cualquier pa\u00eds y \u00e9poca, pero en el caso del libro de Herf, refiere a \u201cTecnolog\u00eda, cultura y pol\u00edtica en Weimar y el Tercer Reich\u201d ubicaciones bastante alejadas de lo que fue el modernismo en Italia. Y s\u00ed, algo de su texto puede remitir a coincidencias sobre posiciones italianas en lo que refiere (sin mucha verdad) a que la tecnolog\u00eda moderna es una suerte de rechazo a la Ilustraci\u00f3n y a los valores e instituciones de la democracia liberal.<\/p>\n<p>Y dando corolario a esta parte dedicada a la gaffe de Eco hay una definici\u00f3n muy aceptada y usual de modernismo que tiene bastante que ver con lo que planteaba el fascismo en sus primeros a\u00f1os de existencia: \u201cComo modernismo se denomina, en l\u00edneas generales, el gusto o la predilecci\u00f3n por lo m\u00e1s novedoso, en desprecio de lo anterior o pasado.\u201d<\/p>\n<p><strong><em>Timothy Garton Ash<\/em><\/strong> (1955). Historiador y periodista brit\u00e1nico. \u201cEl fascismo, un fen\u00f3meno polimorfo incluso en su apogeo en la d\u00e9cada de 1930, sufri\u00f3 posteriormente de un exceso de definici\u00f3n. Gritar \u201c\u00a1fascista!\u201d indicaba una perezosa equiparaci\u00f3n con Adolfo Hitler, la guerra total y el Holocausto.<\/p>\n<p>La extrema izquierda devalu\u00f3 a\u00fan m\u00e1s el t\u00e9rmino al lanzarlo para denunciar a todo el mundo, desde los jefes capitalistas hasta los maestros de escuela levemente autoritarios\u201d<\/p>\n<p>Este interesante periodista agrega una noci\u00f3n que, en alguna manera, combina la certeza de aceptar que no hay fascismo fuera del original, con la posibilidad de utilizar el t\u00e9rmino en forma independiente de toda valoraci\u00f3n historia y aplic\u00e1ndolo en cualquier circunstancia donde lo que prima no es la ideolog\u00eda y la pol\u00edtica sino las formas (autoritarias, represivas, intolerantes), y entonces aclara que \u201cDurante muchos a\u00f1os compart\u00ed la reticencia de otros acad\u00e9micos y analistas a utilizar la palabra fascismo en tiempo presente. Ning\u00fan fen\u00f3meno hist\u00f3rico se repite exactamente de la misma forma. Perdemos algo importante para la comprensi\u00f3n de la variedad completa de la pol\u00edtica contempor\u00e1nea de derecha si nos prohibimos hablar de fascismo, tal como har\u00edamos si renunciamos a cualquier menci\u00f3n del comunismo al hablar de la pol\u00edtica de izquierda. Con todas las debidas salvedades, podemos hablar de fascismo ruso\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em><u>Pas\u00f3 tiempo y nuevas miradas definen, de otra forma, al fascismo<\/u><\/em><\/p>\n<p>Con bastantes m\u00e1s a\u00f1os sobre la vida real del fascismo, ya en la d\u00e9cada de los a\u00f1os 90, en el \u00e1mbito de las Academias, los historiadores e investigadores, se percibe un nuevo consenso en la definici\u00f3n e interpretaci\u00f3n del fascismo y se encuentran coincidencias sobre qu\u00e9 se trata de una forma v\u00e1lida de revoluci\u00f3n antiliberal con detalles notorios de nacionalismo y anti conservadurismo.<\/p>\n<p>Esta nueva mirada cambia ejes que estaban consolidados en las apreciaciones del fascismo en torno a ser reaccionario y custodio de tradiciones para ubicarlo en un lugar de innovaci\u00f3n y con impulsos de modernizaci\u00f3n cuando fue gobierno.<\/p>\n<p>Estas nuevas conclusiones definen entre otras caracter\u00edsticas del fascismo el haber sido en su origen y desarrollo, un \u201cpartido armado\u201d (con armas), cuesti\u00f3n \u00e9sta de cierto relativismo, ya que no accede al poder mediante el uso de las mismas ni se caracteriza por tener formaciones militares (al estilo de la Guardia Roja bolchevique) con armamento de uso b\u00e9lico. M\u00e1s bien eran los famosos escuadristas, un ej\u00e9rcito de matones provistos de elementos contundentes como mazas, bastones, cachiporras, cadenas por lo que mal puede llam\u00e1rsele un \u201cpartido armado\u201d.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n lo ubican como una cultura de liturgias y b\u00e1sicamente como un mito movilizador que centra su ideolog\u00eda, su propaganda, su estilo pol\u00edtico y sus acciones, en la visi\u00f3n del inminente renacer de la naci\u00f3n desde la decadencia.<\/p>\n<p>Como se aprecia, muchas de las definiciones y, sobre todo, este consenso acad\u00e9mico de los tiempos modernos, se contrapone con la extensa y politizada tradici\u00f3n marxista que desde el mismo connacional Gramsci (entendible su postura en virtud de sufrir real y f\u00edsicamente, los rigores represivos del fascismo y el hecho de pasar a\u00f1os en la c\u00e1rcel, obviamente modelan un criterio no siempre con la necesaria justeza intelectual) hasta Ernesto Laclau pasando por Horkmeier, Adorno y tanto m\u00e1s que toman al fascismo como un movimiento reaccionario que surge s\u00f3lo como expresi\u00f3n de un crisis del capitalismo y como soluci\u00f3n ante el avances del socialismo o comunismo.<\/p>\n<p>E incluso se ha escrito desde esta posici\u00f3n de pensamiento, textos de singular potencia para caracterizar al fascismo, pero m\u00e1s cercanos a la necesidad pol\u00edtica de ubicarlo como enemigo, que d\u00e9 la raz\u00f3n intelectual.<\/p>\n<p>\u201cEs la dictadura terrorista abierta que desatan los grandes monopolistas y financieros cuando asumen definitivamente las riendas del Estado al llegar el capitalismo a su \u00faltima fase\u201d. \u201cEl fascismo aparece con la llegada del capitalismo a su etapa monopolista para frenar el ascenso del movimiento obrero y tratar de superar la crisis que tal etapa engendra inevitablemente\u201d. \u201cEl imperialismo es un sistema en descomposici\u00f3n, en crisis permanente y, a fin de impedir su hundimiento definitivo, est\u00e1 obligado a adoptar las m\u00e1s dr\u00e1sticas medidas de fuerza. La agudizaci\u00f3n de todas las contradicciones de esta etapa, impiden a la burgues\u00eda resolverlas por los m\u00e9todos propios de la democracia burguesa: parlamentarismo, elecciones, partidos, tribunales, etc.\u201d y en esta imposibilidad burguesa de resolver crisis, ubican la aparici\u00f3n del fascismo.<\/p>\n<p>S\u00edntesis de algunas definiciones que autores enrolados en la izquierda expresaron durante muchos a\u00f1os.<\/p>\n<p>El inconveniente que esta postura muestra como an\u00e1lisis pol\u00edtico\/cient\u00edfico es que no reconoce ninguna variable de originalidad en el fascismo y se lo minimiza en el exclusivo car\u00e1cter de ser una f\u00f3rmula capitalista m\u00e1s, entre otras posibles, para responder a crisis del sistema.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em><u>Fascismo, algunas reflexiones y autores, para interpretar<\/u><\/em><\/p>\n<p><strong><em>George L. Mosse<\/em><\/strong> (1918\/1999) historiador alem\u00e1n por nacimiento, vivi\u00f3 en Gran Breta\u00f1a y en EEUU, especializado en el fascismo europeo y la Alemania nazi.<\/p>\n<p>Fue quien incorpor\u00f3 a estos estudios un concepto que distingu\u00eda formas entre las experiencias pol\u00edticas, la \u201cbrutalizaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>El historiador espa\u00f1ol Fernando del Rey Reguillo (1960) en una obra publicada en 2017 junto a otros autores \u201cPol\u00edticas del Odios &#8211; Violencia y crisis de las democracias en el mundo de entreguerras\u201d es quien desarroll\u00f3 el concepto elaborado por Mosse y sit\u00faa la brutalizaci\u00f3n de la pol\u00edtica en el periodo de entreguerras comenzado en 1919. Apela a que en esa etapa aparecieron formaciones pol\u00edticas antag\u00f3nicas y que en la rivalizaci\u00f3n surgen los niveles de violencia que brutaliza la pol\u00edtica. Se refiere al comunismo, el nazismo, la democracia liberal, el conservadurismo autoritario y otras expresiones pol\u00edticas y tambi\u00e9n hace hincapi\u00e9 en cierta connotaci\u00f3n etaria pues habla del deslumbramiento que en los j\u00f3venes provocaron algunas de estas experiencias y su consecuente radicalizaci\u00f3n en el mundo juvenil.<\/p>\n<p>En cuanto a Mosse, distingue fascismo de nazismo precisamente en lo que considera la distinci\u00f3n de un \u201ccar\u00e1cter m\u00e1s humano\u201d de Mussolini respecto al dictador alem\u00e1n.<\/p>\n<p>No es acertada su ubicaci\u00f3n en torno a caracter\u00edsticas personales de cada uno, pues no es solo desde all\u00ed donde desprenden actos pol\u00edticos y medidas de gobierno en lo que ata\u00f1e a represi\u00f3n, persecuciones y criminalidad masiva.<\/p>\n<p>La din\u00e1mica general de esos tiempos, la formaci\u00f3n de sistemas de gobierno necesitados de la represi\u00f3n para sustentar sus pol\u00edticas (bolchevismo, fascismo, nazismo) y la realidad de un mundo que caminaba a dirimir poderes territoriales en forma b\u00e9lica, daban las caracter\u00edsticas principales a la acci\u00f3n del gobierno italiano y luego del alem\u00e1n.<\/p>\n<p>Por otro lado, Mosse, entra en contradicci\u00f3n en esta afirmaci\u00f3n, con su parecer, muy criticado por otros historiadores, entre ellos su ex disc\u00edpulo, el sudafricano <strong><em>Steven Aschheim (<\/em><\/strong>1942), de que la pol\u00edtica alemana de los campos de exterminio no eran m\u00e1s que un aspecto t\u00e9cnico del nazismo, al cual le resta cierta importancia centrando su mirada investigadora en el sustrato cultural y mental de la violencia hitleriana.<\/p>\n<p>En los escritos de Mosse, la violencia que en definitiva da sustrato a su concepto de brutalizaci\u00f3n, no aparece como sustancial. Las pol\u00edticas de exterminio como la nazi con los jud\u00edos y otros y la italiana en \u00c1frica, se convierten en ausencia de opini\u00f3n importante.<\/p>\n<p>Y esto, tal vez se deba, y ah\u00ed no estar\u00eda equivocado Mosse, como cr\u00edtica Gentile, por ejemplo, en que no asigna a la militarizaci\u00f3n del fascismo y del nazismo, un valor sustantivo en su constituci\u00f3n como expresi\u00f3n pol\u00edtica. \u201cIncapacidad para prestar atenci\u00f3n a la militarizaci\u00f3n de la pol\u00edtica\u201d expresa Gentile, pero cuando leemos al gran maestro de la historiograf\u00eda del fascismo, tampoco se halla mucho inter\u00e9s por insistir en el tema de la violencia del fascismo italiano.<\/p>\n<p>Pensamos, con Mosse y con Gentile, que la violencia es un dato menor al momento de interpretar a los reg\u00edmenes autoritarios de la primera mitad del siglo 20.<\/p>\n<p>Es una consecuencia de la asumici\u00f3n de ideolog\u00edas, de decisiones pol\u00edticas y de concretar esas decisiones por la forma que fuera.<\/p>\n<p>Y la elecci\u00f3n de la violencia como manera es solo a los efectos de resolver lo anteriormente definido pol\u00edticamente.<\/p>\n<p>La ideolog\u00eda es quien ense\u00f1a a los bolcheviques rusos que la clase burguesa debe ser borrada violentamente, pues no hay manera de apropiarse del poder y de sus recursos econ\u00f3micos de otra manera. No es el hecho de asesinar comerciantes, campesinos acomodados y profesionales lo que define al comunismo, es su ideolog\u00eda.<\/p>\n<p>En el caso del fascismo, su accionar interno reconoce m\u00e1s agravios represivos desde lo marginal y paraestatal y parapolicial que una represi\u00f3n organizada y met\u00f3dica desde el Estado. Una vez consolidado en el poder el mismo Mussolini desalent\u00f3 la violencia de sus partidarios sobre opositores. El episodio del 10 de junio de 1924 donde es asesinado el diputado socialista reformista Giacomo Matteotti fue un claro ejemplo de criminalidad para estatal donde un grupo de marginales fascistas organiz\u00f3 y cometi\u00f3 el asesinato y fueron apresados por la polic\u00eda del r\u00e9gimen y condenados por la justicia. Su posterior liberaci\u00f3n, antes de cumplir la condena, fue producto de presiones y compromisos sobre Mussolini.<\/p>\n<p>Pero s\u00ed muestra, el gobierno fascista su violencia descarnada y lindante con el genocidio en la conquista de territorios africanos: La Somalia italiana, la Eritrea italiana y Abisinia que era Etiop\u00eda, fueron las colonias del Cuerno de \u00c1frica. que se reunieron en el virreinato del \u00c1frica Oriental Italiana (AOI) y el principal accionar de su actitud deshumanizante y violenta que fue en\u00a0\u00a0 Libia.<\/p>\n<p>En su dominio con intento colonial en Europa, que fue en Albania y en Montenegro (que era una provincia del Reino de Yugoslavia), Italia, anex\u00f3 a su sector de Dalmacia el territorio de la bah\u00eda de Kotor (la veneciana Cattaro) hasta septiembre de 1943. Adem\u00e1s, se cre\u00f3 bajo auspicio italiano el Estado Independiente de Montenegro en junio de 1941.<\/p>\n<p>Ac\u00e1, tambi\u00e9n vemos que la utilizaci\u00f3n de la violencia, la banalizaci\u00f3n de la guerra, el recurso a las armas se origina en una decisi\u00f3n pol\u00edtica cual era el renacimiento de cierto modelo imperial italiano. No son las acciones las que constituyen al fascismo, es el fascismo quien utiliza los instrumentos de la guerra en virtud de su objetivo pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Es interesante ver un momento de la historia cuando en 1928, se acuerda con el entonces regente de Etiop\u00eda Haile Selassie (luego el famoso emperador de ese pa\u00eds) un tratado amistoso sobre la presencia italiana en parte de Etiop\u00eda, una colonia eritrea que queda bajo mandato fascista en la figura del gobernador Jacopo Gasparini.<\/p>\n<p>En este caso, al lograr su cometido pol\u00edtico no se utilizaron formas violentas. Lo que prim\u00f3 y siempre prima es el valor del contenido, no de los instrumentos utilizados.<\/p>\n<p>En cuanto al nazismo s\u00ed, es m\u00e1s probable que la violencia, la intolerancia y la muerte como parte de la acci\u00f3n pol\u00edtica conformara su propia ideolog\u00eda, y por lo tanto esas formas fueron originarias y no derivadas. Si tomamos como gu\u00eda b\u00e1sica de su desarrollo pol\u00edtico el libro Mi Lucha, de Adolfo Hitler, se aprecia en su contenido la potencialidad luego manifestada en su accionar criminal.<\/p>\n<p>Se torna dif\u00edcil, o al menos requiere una mejor atenci\u00f3n tomar interpretaciones y definiciones sobre el fascismo, desde el antifascismo.<\/p>\n<p>Esto lo se\u00f1alan varios autores reconocidos en el tema, entre otros De Felice y Gentile y en sentido similar, lo se\u00f1alamos al inicio de este trabajo al resaltar la diferencia entre historiadores italianos y extranjeros a Italia al momento de escribir sobre fascismo.<\/p>\n<p>Y en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n hablamos de la necesidad de construcci\u00f3n te\u00f3rica de cierto tipo de fascismo para que sea \u00fatil a una de las partes del conflicto pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Primero entre el comunismo y el propio fascismo y luego entre la URSS y EEUU en el marco de la Guerra Fr\u00eda, en ambos casos, el antifascismo impone ciertas miradas que reflejan su inter\u00e9s antes que la certeza hist\u00f3rica. O al menos, cierta certeza hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>Las definiciones de pensadores marxistas acerca de fascismo, en su mayor\u00eda, entre 1920 y 1990 tuvieron esa impronta.<\/p>\n<p>Empezando por su m\u00e1ximo l\u00edder de esos tiempos <strong><em>Iosif Stalin<\/em><\/strong> quien en el 17 congreso del PCUS (Partido Comunista de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica) celebrado entre el 6 de enero y el 16 de febrero de 1934 en la ciudad de Mosc\u00fa, afirma que \u201cla victoria del fascismo (en Alemania)\u201d se debe entre otras causas a \u201cla traici\u00f3n de la social democracia\u201d y agrega que ese fascismo es producto de \u201cla burgues\u00eda que apela a m\u00e9todos terroristas de dominaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>O sea, no existe un an\u00e1lisis serio sobre el real significado del fascismo, no se distingue entre fascismo y nazismo y solo se intenta describirlo de acuerdo a las necesidades del momento, que eran impulsar la teor\u00eda de clase contra clase, con lo cual la burgues\u00eda era innecesaria como parte de un esquema multisocial de poder y tampoco se consideraba a los partidos social dem\u00f3cratas como aptos para integrar un frente anti nazi en Alemania.<\/p>\n<p>Este acomodamiento de interpretaci\u00f3n y definici\u00f3n dentro de la necesidad pol\u00edtica brinda cierta invalidez a la comprensi\u00f3n intelectual y pol\u00edtica que se hac\u00eda del fascismo.<\/p>\n<p>Stalin, como Dimitrov y luego tantos otros, hac\u00edan un ejercicio de \u201canti epistemolog\u00eda\u201d para forzar interpretaciones convenientes.<\/p>\n<p>Un a\u00f1o despu\u00e9s, en 1935 y en ocasi\u00f3n de la 13 sesi\u00f3n plenaria del Comit\u00e9 ejecutivo de la Internacional Comunista, el marxista rumano <strong><em>George Dimitrov<\/em><\/strong> (1882\/1949) lanza su conocida definici\u00f3n sobre el fascismo como una \u201cdictadura terrorista de los elementos m\u00e1s reaccionarios y m\u00e1s imperialistas del capital financiero\u201d.<\/p>\n<p>Y esta definici\u00f3n calza en cumplir con lo dicho por Stalin y en fortalecer la pelea contra el nazismo que en 1933 hab\u00eda accedido al poder en Alemania.<\/p>\n<p>Como parte de su ubicaci\u00f3n de referente del marxismo internacional y revolucionario de Octubre de 1917, <strong><em>Le\u00f3n Trotsky<\/em><\/strong> no pod\u00eda dejar de hacer conocer su opini\u00f3n y definici\u00f3n sobre el fascismo, pero en este caso, la necesidad pol\u00edtica de acomodar la interpretaci\u00f3n, pasaba no solo por ponerse enfrente del reciente poder nazi sino tambi\u00e9n hacerlo desde el antiestalinismo, y diferenciar su mirada, y en ese sentido, en 1933, escribe que el fascismo mantiene cierta autonom\u00eda de gobierno respecto a las clases sociales, si bien se recuesta \u201csobre la peque\u00f1a burgues\u00eda\u201d y que es producto, no tanto del inter\u00e9s de la burgues\u00eda financiera como dijera Dimitrov, sino que surge de la crisis del modo de producci\u00f3n capitalista.<\/p>\n<p>Luego de la 2GM y derrotados los sistemas autoritarios de Alemania e Italia, cambiaron poco las formas de an\u00e1lisis desde el marxismo e insistieron durante d\u00e9cadas con las mismas definiciones.<\/p>\n<p>No es motivo de inter\u00e9s de este trabajo ahondar m\u00e1s extensamente en el tema, pero como valor de consulta consideramos v\u00e1lido dos miradas marxistas de la d\u00e9cada del 70, la del polit\u00f3logo griego <strong><em>Nico Poulantzas<\/em><\/strong> (1936\/1979) quien en su libro Fascismo y Dictadura, escribe que el fascismo, lejos de las definiciones que lo describen como \u201cdictadura terrorista\u201d, era \u201cuna forma particular de r\u00e9gimen del Estado capitalista de excepci\u00f3n\u201d, y llega a afirmar casi \u201cher\u00e9ticamente\u201d para los comunistas ortodoxos que \u201cLo que es m\u00e1s importante de observar es que de hecho ciertas clases populares que se<\/p>\n<p>decantaron del lado del fascismo lo hicieron a causa del fracaso de los partidos comunistas\u201d,\u00a0 y la de <strong><em>Ernest Mandel<\/em><\/strong> (1923\/1995) economista, historiador y pol\u00edtico belga y dirigente trotskista de la 4ta Internacional quien en su obra El fascismo, de 1976, dice que \u201cla historia del fascismo es tambi\u00e9n la historia del an\u00e1lisis te\u00f3rico del mismo\u201d, con lo cual quita en importancia todo lo referido a formas, juicios morales y valoraciones desde la necesidad pol\u00edtica, para centrar en lo que es el fascismo en virtud de su real constituci\u00f3n como ideario pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Es cierto que esto presenta el problema de dejar solamente al fascismo en una dimensi\u00f3n cultural, historiogr\u00e1fica y simb\u00f3lica, con el riesgo de eliminar su car\u00e1cter pol\u00edtico y sus datos de gesti\u00f3n, evitando parte de la conflictividad de su pasado hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>No hay que esconder la historia, ni tampoco temer a sus interpretaciones surgidas de an\u00e1lisis y derivadas de anteriores investigaciones.<\/p>\n<p>El fascismo tuvo violencia interna y criminalidad genocida en \u00c1frica y tuvo, escasa y mucho menor de lo vulgarmente asumido, complicidad con las decisiones exterminadoras de los nazis.<\/p>\n<p>Como tuvo valiente actuaci\u00f3n en las zonas ocupadas por el ej\u00e9rcito italiano en el sur de Francia, protegiendo a los jud\u00edos que escapaban de los alemanes cuando estos ocuparon toda Francia.<\/p>\n<p>Es un problema. No insoluble en la medida que la calidad y la categor\u00eda del historiador lo trate con el respeto que merece<\/p>\n<p>El historiador polaco\/israel\u00ed Zeev Sternhell (1935\/2020) hace un acertado corte y distingue n\u00edtidamente al fascismo del nazismo, en su concepci\u00f3n, el hecho que el nazismo sostenga un rumbo ideol\u00f3gico y un programa de gobierno fundamentado en gran parte en el determinismo biol\u00f3gico, es una sustantiva y clave diferencia. Se reconocen en rasgos de similitud, pero ese aspecto de definir pol\u00edticas desde la raza, la biolog\u00eda y la supremac\u00eda racial los tornan distintos.<\/p>\n<p>Sternhell opina, con originalidad que hay un fascismo donde si el tema biol\u00f3gico cobra importancia y se emparenta con el nazismo, pero no es el fascismo italiano, sino lo que el autor describe como \u201cel fascismo franc\u00e9s\u201d, donde el racismo tiene presencia palmaria y esto cobra fuerza cuando es tomado por los nazis alemanes.<\/p>\n<p>Y otro punto audaz en su interpretaci\u00f3n y, a nuestro entender, con la suficiente validez para ser tomado por la historiograf\u00eda sobre el fascismo como dato de jerarqu\u00eda, es cuando Sternhell se acerca a De Felice en la coincidencia de los or\u00edgenes de izquierda y revolucionarios del fascismo italiano. En este punto surge otro historiador el polaco\/israel\u00ed <strong><em>Jacob (Yaakov) Talm\u00f3n<\/em><\/strong> (1916\/1980) que se suma a conformar un tr\u00edo de historiadores que ven al fascismo como un totalitarismo de izquierda y al nazismo como uno de derecha.<\/p>\n<p>Talm\u00f3n quien se dedic\u00f3 principalmente al estudio de la Revoluci\u00f3n Francesa y acu\u00f1\u00f3 los t\u00e9rminos \u00abdemocracia totalitaria\u00bb (\u00abDemoctatura\u00bb) y \u00abmesianismo pol\u00edtico\u00bb, en este punto, incorpora su mirada sobre la Revoluci\u00f3n francesa y su arriesgada opini\u00f3n sobre que el jacobinismo es el antecesor del estalinismo, y en este caso vincula al fascismo como derivado del jacobinismo y al nazismo de las corrientes raciales y racista de la pol\u00edtica de los \u00faltimos 300 a\u00f1os.<\/p>\n<p><em><u>Dejamos las definiciones y vamos al fascismo<\/u><\/em><\/p>\n<p>Sin pretensi\u00f3n de categorizar y solo a efectos aclaratorios, como uno m\u00e1s, de los tantos espacios desde donde puede mirarse la historia del fascismo, vemos una diferencia en c\u00f3mo se toma desde autores italianos y quienes no son de esa nacionalidad.<\/p>\n<p>Tiene su l\u00f3gica. El fascismo, como tal, nace, se desarrolla y muere en Italia.<\/p>\n<p>Los que lo investigaron y estudiaron, tanto ayer como hoy son parte de un conjunto de percepciones, sensaciones, emociones e incluso historias vinculadas al objeto que investigan, que casi ninguno de los extranjeros ha vivido.<\/p>\n<p>Los italianos manifiestan su trabajo desde una mirada connacional y, en algunos casos, de cercan\u00edas contempor\u00e1neas, no tanto con las dos d\u00e9cadas de gobierno fascista sino con algunos de sus protagonistas.<\/p>\n<p>Los no italianos estudiaron el tema y lo investigaron con buen ojo profesional, pero se advierte en alguna cierta aprensi\u00f3n sobre el tema, en cuanto a algunas valoraciones que pueden considerarse positivas.<\/p>\n<p>Es cierto que tomado en su contexto general no brindan ni la historia del fascismo ni la de sus hacedores, motivos para aprobar ese periodo. Demasiada sangre, abundante dolor y desgraciadas consecuencias tallan en piedra su paso por la historia italiana. Pero estas estimaciones en general no son \u00f3bice para encontrar en parte de la historia del fascismo, rasgos y rastros que hablan de inmenso apoyo popular, tareas p\u00fablicas resueltas con eficacia y eficiencia, ubicaci\u00f3n mejorada en el concierto internacional, aspiraciones imperiales con cierto buen resultado .Veamos que en 1939, antes de entrar en guerra, la Italia limitada y casi m\u00ednima que sali\u00f3 de la post primera guerra mundial, pose\u00eda una envergadura s\u00f3lida en las medidas f\u00edsicas y orgullosa en el esp\u00edritu nacional.<\/p>\n<p>Italia sumaba como territorios propios, dominados y controlados lo siguientes: en su \u00e1rea metropolitana casi 310.000 km2, en Libia, 1.870.800 km2, en \u00c1frica Oriental Italiana cerca de 1.800.000 km2, Albania 28.750 km2, pose\u00eda en parte de las Islas del Egeo 2700 km2 y escasa en valor m\u00e9trico pero importante por su presencia en tan lejano espacio Italia manejaba la llamada Concesi\u00f3n italiana de Tientsin que eran 0,5 km2 ubicados en un barrio de la ciudad china de Tianjin, y sobre todo el ensalzamiento del \u201calma\u201d italiana rescatando para un pa\u00eds de subestimaciones cotidianas y permanentes una autoestima importante. (Datos de G. De Corso en revista tiempo&amp;econom\u00eda Vol. 2 N\u00b0 2 &#8211; II semestre de 2015).<\/p>\n<p>Insisto y aclaro. Esto no hace mejor al fascismo. Es solo un valor hist\u00f3rico imposible de ignorar. Cada una de esas evaluaciones no suben el \u201cprecio\u201d del fascismo como modelo, sistema y pensamiento ni amortiguan atrocidades cometidas en su nombre. Si, son parte de la historia y algunos de sus investigadores no italianos adolecen de cierta capacidad o voluntad para observarlos.<\/p>\n<p>Los autores citados son apreciados en este escrito a partir, mayormente, de la lectura de sus libros. Tambi\u00e9n acudimos a Wikipedia con todas las respectivas verificaciones y a Internet en general en la b\u00fasqueda de datos que sirvan como colaboraci\u00f3n en la par\u00e1frasis del tema tratado.<\/p>\n<p>En pleno siglo 21 y con m\u00e1s de dos d\u00e9cadas transcurridas de la centuria, nos parece adecuado hacer participar a los instrumentos actuales de las comunicaciones y la informaci\u00f3n como parte de la investigaci\u00f3n, apreciaci\u00f3n e interpretaci\u00f3n del tema. Y hacer uso, con todo el pundonor necesario, de la tecnolog\u00eda moderna que ayuda y mucho para estas tareas de escribir algo sobre la historia.<\/p>\n<p>Y todo aquel lector interesado en alg\u00fan nombre o tema, ac\u00e1 incluido, en lugar de acudir a las \u00faltimas p\u00e1ginas como se acostumbre a buscar bibliograf\u00edas y datos atinentes, puede googlear lo que desea conocer.<\/p>\n<p>Son estos tiempos y estas son las formas, que estimo, debemos considerar.<\/p>\n<p><em>Pretendemos acercar una interpretaci\u00f3n del fascismo desde una mirada hist\u00f3rica que lo tome en su dimensi\u00f3n temporal y en su marco nacional. <\/em><\/p>\n<p><em>Entonces hablamos de fascismo original, de Italia, y nos colocamos en un lapso concreto que va de 1919 a 1945.<\/em><\/p>\n<p>Con una extensi\u00f3n de dos a\u00f1os excediendo su periodo de gobierno, pero considerando que la presencia en vida de Benito Mussolini daba todav\u00eda cierta certeza de no agotamiento del fascismo.<\/p>\n<p>Posiblemente, con este l\u00edmite temporal carecemos de una parte de la historia en que se pueda alumbrar sus or\u00edgenes y apreciar mejor sus finales y se hace necesario ampliar los tiempos. Tanto para el comienzo como para su conclusi\u00f3n.<\/p>\n<p>En el primer caso abordamos su g\u00e9nesis tomando la 1GM (Primera Guerra Mundial) como el dato sobresaliente de la construcci\u00f3n de la tradici\u00f3n pol\u00edtica del fascismo en Italia. Y como referencias coadyuvantes la situaci\u00f3n econ\u00f3mica y social de ese pa\u00eds a partir de comienzos del siglo 20 y la deriva pol\u00edtica causada por las variaciones de esas categor\u00edas.<\/p>\n<p>Para estudiar los aspectos conclusivos del fascismo arriesgamos ver unos a\u00f1os m\u00e1s desde la muerte de su fundador como un tiempo de sedimentaci\u00f3n popular, abandono cultural y cotidiano, duelo y modificaci\u00f3n de escenarios contextuales que dieron origen y sustento al fascismo.<\/p>\n<p>Consideramos varios ep\u00edlogos para su existencia. Ep\u00edlogos y finales dados por las modificaciones del escenario italiano, con cuyos cambios el fascismo pierde sustentabilidad y \u201cox\u00edgeno\u201d de supervivencia.<\/p>\n<p>Los datos a tomar como final del fascismo \u201cpost poder y post Mussolini\u201d son la abdicaci\u00f3n del rey V\u00edctor Manuel III, la elecci\u00f3n de refer\u00e9ndum dando fin a la monarqu\u00eda, la presencia en territorio italiano de tropas de los ejecitos aliados triunfantes en la 2GM, la pr\u00e1ctica de cierta habitualidad en marcos electorales y el abierto y poderoso juego del Vaticano y la Iglesia cat\u00f3lica con sus aliados y \u201crepresentantes\u201d pol\u00edtico\/partidarios en la Democracia Cristiana italiana partido de envergadura y vocaci\u00f3n de poder.<\/p>\n<p>En este caso, el dato central parte de la elecci\u00f3n llevada a cabo el 2 y 3 de junio de 1946 donde mediante la figura de refer\u00e9ndum los italianos votaron por la creaci\u00f3n de la rep\u00fablica y la no continuidad de la monarqu\u00eda. Poco antes, en los comienzos de mayo de ese a\u00f1o, el rey Vittorio Emanuelle III (quien en alg\u00fan momento uni\u00f3 los t\u00edtulos de Rey de Italia, Rey de Albania y Emperador de Etiop\u00eda) hab\u00eda abdicado a favor de su hijo Umberto II, en la inteligencia que un nuevo monarca establecer\u00eda cuotas de modernidad a una instituci\u00f3n ciertamente esclerotizada y pondr\u00eda piadosos mantos de olvido a una extensa gesti\u00f3n real que comenz\u00f3 en 1900 y lleg\u00f3 hasta ese a\u00f1o 1946, sobre todo en los tiempos de coexistencia con el mandato fascista entre 1922 y 1943.<\/p>\n<p>Claro que este renunciar de Vittorio Emanuelle no alcanzaba para satisfacer los anhelos de los antifascistas (los sinceros, los convertidos y los oportunistas) que desde la misma ca\u00edda de Mussolini ped\u00edan el alejamiento del rey, pero lo importante era que no contentaba a los propios mon\u00e1rquicos que ve\u00edan en la continuidad de un mismo sujeto con tantas cuentas no saldadas por su relaci\u00f3n con el fascismo, un peligro para el prestigio del reinado como instituci\u00f3n. Cincuenta a\u00f1os de reinado suman tanto tiempo que hace improbable la bondad de todas las acciones y la correcci\u00f3n de todas las medidas. En el caso del rey nacido en N\u00e1poles, el saboyano de baja estatura, exist\u00edan motivos m\u00e1s que suficientes para que los no y antifascistas lo desprecien y los mon\u00e1rquicos desearan borrarlo de la memoria popular.<\/p>\n<p>B\u00e1sicamente su actitud pasiva en el surgimiento del fascismo y la ratificaci\u00f3n que hizo de lo peor de la legislaci\u00f3n mussoliniana.<\/p>\n<p>Y este dato del refer\u00e9ndum y del paso de la monarqu\u00eda al republicanismo es el eje a considerar, junto a otras valoraciones hist\u00f3ricas de menor cuant\u00eda, como el cierre del ciclo fascista en Italia.<\/p>\n<p>Bajo este nuevo escenario configurado como un novedoso ecosistema pol\u00edtico no hubo posibilidades ciertas de conservaci\u00f3n social, cultural y pol\u00edtica del fascismo como hasta entonces se conoc\u00eda.<\/p>\n<p>El fascismo que m\u00e1s all\u00e1 de complejas, variadas y dis\u00edmiles interpretaciones es una expresi\u00f3n pol\u00edtica, y como tal sujeta a su tiempo y su territorio no reitera sus aptitudes, su \u00edndole en cualquier condici\u00f3n de hospedaje hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>A ciertas caracter\u00edsticas pueden ocurrir cercanas aproximaciones, pero la cercan\u00eda no es la identidad, es el parecido.<\/p>\n<p>No existe una globalizaci\u00f3n del fascismo como aprecian algunos autores que desde esa afirmaci\u00f3n y abonando esta idea le dan contenido pol\u00edtico actual.<\/p>\n<p>No la hubo.<\/p>\n<p>-En el cap\u00edtulo donde se trata la Conferencia de Montreux se explicita la nula universalizaci\u00f3n del fascismo. &#8211;<\/p>\n<p>A igualdades sociales, hist\u00f3ricas y culturales pueden surgir experiencias pol\u00edticas de analog\u00edas aproximadas, pero no las mismas. En filosof\u00eda \u201cla identidad es la relaci\u00f3n que toda entidad mantiene solo consigo misma\u201d \u2013(Robert Audi- The Cambridge Dictionary of Philosophy), en definitiva, identidad es la circunstancia de ser una cosa en concreto y no otra.<\/p>\n<p>El fascismo es lo que es, en virtud de los entornos originarios, los sujetos originales, las mutaciones devenidas de su exclusivo andar, la potencialidad de su vinculaci\u00f3n y relaci\u00f3n peculiar entre los liderazgos y los destinatarios de sus mensajes.<\/p>\n<p>Estas situaciones son irrepetibles por m\u00e1s parangones hist\u00f3ricos que se busquen, y que se encuentren.<\/p>\n<p>La facilidad y cierta pereza intelectual en explorar mejores expresiones, a la vez que m\u00e1s claras descripciones hace que la utilizaci\u00f3n del concepto de fascismo se aplique con una incorrecci\u00f3n enorme. Cualquier \u201cderecha\u201d es fascista. Lo que no nos agrada es fascista. El nazismo es fascista. El franquismo espa\u00f1ol es fascista. Las dictaduras militares son fascistas. Gobiernos de cierto izquierdismo formal son fascistas. Sistemas sostenidos en democracias liberales son fascistas y sistemas sostenidos en ausencias de democracias liberales tambi\u00e9n son fascistas.<\/p>\n<p>Es obvio que esto no es as\u00ed. O, no puede ser as\u00ed.<\/p>\n<p>Y cuando se pretende ubicar en tiempos actuales el fascismo de algunos gobiernos y de ciertas expresiones pol\u00edticas, se acude a an\u00e1lisis de simpleza burda donde las formas y contenidos que arrojan sobre los que consideran \u201cfascistas\u201d le puede caber desde Fidel Castro hasta las dictaduras latinoamericanas, desde Ch\u00e1vez en Venezuela hasta Victo Orban en Hungr\u00eda, pasando por Trump, Bolsonaro, Nigel Farage, Netanyahu, Santiago Abascal y Daniel Ortega entre otros muchos.<\/p>\n<p>Y si es todo, es nada.<\/p>\n<p>Los reg\u00edmenes dictatoriales con pol\u00edticas autoritarias, represivas e intolerantes y los partidos que sin ser gobierno las propugnan (que en otra parte de este trabajo denominamos PARI) no son fascismo per se.<\/p>\n<p>El culto a la personalidad, tan af\u00edn al comunismo estalinista y a los l\u00edderes de Corea del Norte, tambi\u00e9n lo inscriben en las caracter\u00edsticas del fascismo.<\/p>\n<p>Hay expresiones contempor\u00e1neas, cada vez menos, que intentan tomar algo de un pasado hist\u00f3rico que consideran tiene alg\u00fan valor pol\u00edtico en la memoria de los habitantes de su pa\u00eds y buscan desde ah\u00ed expandir su actualidad. Es el caso de Vox con el franquismo, el primer Le Pen con el gobierno de Vichy y algunas formaciones italianas con el fascismo. Mucho m\u00e1s \u201csuave\u201d es recoger porciones del pasado por parte de los partidos derechistas de Alemania, Suecia, Holanda y Dinamarca.<\/p>\n<p>Y en la actualidad, los llamados post fascistas no hacen de posiciones comunes una identidad y, en su mayor\u00eda, ni siquiera tienen posiciones comunes.<\/p>\n<p>Marine Le Pen, en Francia, rinde culto al nacionalismo y es estatista, mientras Trump en EEUU, es nacionalista y cada vez menos propenso a un Estado fuerte.<\/p>\n<p>Giorgia Meloni levanta banderas de defensa de lo nacional, es proclive a un estado regulador y tiene una pol\u00edtica impositiva de alto impacto en los sectores financieros. En la actualidad es m\u00e1s restrictiva con la inmigraci\u00f3n que Le Pen, claro que esta \u00faltima no es gobierno.<\/p>\n<p>En general los llamados neos o post fascistas actuales, que no son ni uno ni otro, adhieren a consignas que hablan de la defensa de la familia, la vida y de muchos valores conservadores de la sociedad.<\/p>\n<p>Combinan nacionalismo y cierto autoritarismo, al tiempo que tambi\u00e9n suman como definici\u00f3n en algunos casos el \u201ciliberalismo, como Viktor Orban en Hungr\u00eda y Recep Tayyin Erdogan en Turqu\u00eda, que tampoco son fascistas y que radicalizan su costado autoritario dentro de una democracia formal donde si bien se respetan aspectos de una democracia representativa, se ignoran derechos civiles y se atropellan derechos humanos.<\/p>\n<p>Esta versi\u00f3n de la democracia iliberal, nace de un concepto del polit\u00f3logo Fareed Rafiq Zakaria (1964) escritor y periodista indo-estadounidense, especializado en temas de relaciones internacionales, que dice que hay gobiernos surgidos de formas democr\u00e1ticas y en elecciones libres que una vez asumidos ponen fuera de valor las limitaciones constitucionales y agreden a los ciudadanos mediante la escasa aplicaci\u00f3n de libertades individuales y ponen en cuestionamiento a casi todas las instituciones de una democracia liberal y en muchos casos omiten respetar la divisi\u00f3n de poderes.<\/p>\n<p>Obviamente estas caracter\u00edsticas no los hacen fascistas.<\/p>\n<p>Y como nuevos colectivos de los criticados como fascistas, en gobiernos o en el llano de la actividad pol\u00edtica, est\u00e1n los que se oponen a la perspectiva de g\u00e9nero, la igualdad racial, las reivindicaciones de minor\u00edas en preferencias sexuales, la justicia social, que son los denominados anti wokistas, y son enemigos y adversarios de la cultura woke, en ingl\u00e9s \u201cdespierto\u201d como el hecho de estar alerta ante atropellos autoritarios,\u00a0 (Woke es un t\u00e9rmino que, originado en los Estados Unidos, inicialmente se usaba para referirse a quienes se enfrentan o se mantienen alerta frente al racismo. Posteriormente, lleg\u00f3 a abarcar una conciencia de otras cuestiones de desigualdad social, por ejemplo, en relaci\u00f3n con el g\u00e9nero y la orientaci\u00f3n sexual).<\/p>\n<p>En Latinoam\u00e9rica, Jos\u00e9 Kast en Chile, Javier Milei en Argentina y Jair Bolsonaro en Brasil, son otros de los pol\u00edticos ubicados en la terminolog\u00eda de \u201cfascistas\u201d y obvio no lo son y recorren caminos bastante similares en el ultraliberalismo, la apertura total a la econom\u00eda de mercado y el conservadurismo.<\/p>\n<p>Y en general, tanto en Europa como en Am\u00e9rica Latina, surgen ultra\u00edstas de variado tipo y composici\u00f3n social que tienen como denominador com\u00fan la lucha contra supuestos comunismos y socialismos, ambas categor\u00edas pol\u00edticas dif\u00edciles de hallar hoy en sus pa\u00edses y que en definitiva trasladan ese conflicto antiguo (del anticomunismo) a su pelea contra socialdem\u00f3cratas y progresistas.<\/p>\n<p>Tampoco ac\u00e1 se ve fascismo como identidad que los nuclee.<\/p>\n<p>Y si, es dable suponer que mucho de esta nueva derecha, que combina tradiciones conservadoras con filosof\u00eda anarco capitalista y sigue filos\u00f3ficamente a autores como Von Hayek, Von Mises y Murray Rothbard, y tiene cierto predicamento masivo, antes no logrado, se sustenta en haber logrado representar los enojos de muchas poblaciones agotadas con la pol\u00edtica tradicional.<\/p>\n<p>Esto no evidencia fascismo. Y tampoco lo hace el utilizar como contenido ideol\u00f3gico, program\u00e1tico y cultural, detestables formas como el racismo o la xenofobia, e incluso el antiparlamentarismo o detestar la democracia.<\/p>\n<p>Todas estas variables consideradas autoritarias no son patrimonio del fascismo como origen de ellas.<\/p>\n<p>No son cualidades ni propias ni nacidas con el fascismo.<\/p>\n<p>Son precedentes, son mucho m\u00e1s antiguas que el surgimiento del fascismo como identidad pol\u00edtica. Racismo hubo en Estado Unidos mucho tiempo antes, m\u00e1s duro y con m\u00e1s perduraci\u00f3n en el tiempo. Lo hubo en Francia con la cuesti\u00f3n antisemita permanente durante a\u00f1os. El odio a etnias distintas es casi constitutivo de los primeros datos sociales del sapiens moderno. Y fue moneda corriente en la cotidianeidad de los pa\u00edses, regiones e imperios desde los primeros siglos de la era moderna (y antes tambi\u00e9n).<\/p>\n<p>No hay analog\u00edas iguales donde solo hay formas. Y no hay identidad donde solo existan similitudes.<\/p>\n<p>Desde siglos anteriores al a\u00f1o 1 \u201cdespu\u00e9s de Cristo\u201d, se consolidaron sociedades, tribales o nacionales sobre el sustento de cierta identidad que exclu\u00eda a otros grupos \u00e9tnicos o \u201cextranjeros\u201d de ese territorio.<\/p>\n<p>La utilizaci\u00f3n del t\u00e9rmino \u201cfascista\u201d como adjetivo que califica, en general de forma negativa, es una exteriorizaci\u00f3n de varias posibilidades del uso.<\/p>\n<p>Como decimos en otras partes de este trabajo, por pereza intelectual de quien lo usa. Por conveniencia pol\u00edtica en la descalificaci\u00f3n de oponentes y por incomprensi\u00f3n del sentido real de lo que fue el fascismo.<\/p>\n<p>Ya en los comienzos del fascismo, como actor pol\u00edtico de la Italia de post 1GM, en 1924, el mismo Antonio Gramsci acusa de fascistas y semi fascistas nada menos que a Giovanni Battista Amendola (1882\/1926), un periodista y pol\u00edtico italiano, que destac\u00f3 por su oposici\u00f3n al fascismo, catedr\u00e1tico de Filosof\u00eda te\u00f3rica en la Universidad de Pisa, tres veces electo diputado y cr\u00edtico del extremismo de derecha. Incluso en 1924 se neg\u00f3 a integrar una lista electoral (Lista Nazionale) que impulsaba Mussolini y eso motiv\u00f3 que sufriera contratiempos en forma de intimidaciones y agresiones de parte de matones del PNF. Con valent\u00eda, public\u00f3 en su peri\u00f3dico, el famoso \u201cTestimonio Rossi\u201d uno de los documentos donde m\u00e1s claramente se denunciaba a Mussolini como implicado directo en el asesinato del diputado socialista Matteoti.<\/p>\n<p>Amendola, exiliado en Cannes luego de haber sido golpeado salvajemente por un grupo de camisas negras, muri\u00f3 en 1926 y a la edad de 43 a\u00f1os, por causas adjudicadas oficialmente a un c\u00e1ncer y extraoficialmente a consecuencia de esa violenta paliza recibida de manos de los fascistas.<\/p>\n<p>\u00a1A este hombre, Gramsci, lo llamaba \u201csemifascista!\u201d<\/p>\n<p>El inter\u00e9s en golpear aliados potenciales, la necesidad de cubrir en solitario el espacio opositor, los egos y las soberbias nacidas de inventadas superioridades morales, hac\u00edan que la izquierda, y en este caso, una mente l\u00facida como la de Gramsci, perdieran el tiempo con estos menesteres en lugar de consolidar fortalezas y defensas ante un fascismo que avanzaba.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n Gramsci llam\u00f3 \u201cfascista\u201d a Filippo Turatti (1857\/1932) quien fue pol\u00edtico, abogado y periodista italiano. De los primeros e importantes dirigentes del socialismo italiano, siendo uno de los fundadores, en 1892, del Partido Socialista Italiano, nueve veces electo diputado por la izquierda y exiliado en Francia a causa de la persecuci\u00f3n fascista.<\/p>\n<p>Otra vez, Gramsci, perdiendo el tiempo y no abriendo la ventana para ver venir al fascismo en su verdadero rostro, que por supuesto no ten\u00eda ninguna semejanza con las caras de Amendola y Turatti.<\/p>\n<p>Otro destacado dirigente comunista como Palmiro Togliatti, acus\u00f3 en forma similar, como fascista a Carlo Roselli (1899\/1937) pol\u00edtico, abogado, historiador, escritor y periodista italiano, te\u00f3rico del socialismo liberal no marxista.<\/p>\n<p>Roselli fue un importante y activo antifascista, tanto en Italia como luego en su exilio franc\u00e9s. Y termin\u00f3 su vida, asesinado por el grupo de extrema derecha gala \u201cLa Cagoule\u201d una organizaci\u00f3n anticomunista y con acercamiento al fascismo y esta muerte se sospecha fue ordenada por el propio Mussolini.<\/p>\n<p>Para Gramsci y para Togliatti la \u00fanica condici\u00f3n que pon\u00eda a salvo la pureza antifascista era pertenecer al Partido Comunista italiano. Un anticipo de conceptos y pr\u00e1cticas luego maximizado por el estalinismo.<\/p>\n<p>Amendola y Roselli, como muchos otros, fueron valerosos combatientes contra el fascismo, y en el caso de Roselli, ofrendando en esa lucha, su propia vida, pero el anatema del \u201cfascismo\u201d como adjetivo, los alcanz\u00f3.<\/p>\n<p>Esta utilizaci\u00f3n equ\u00edvoca del t\u00e9rmino se aplic\u00f3 y aplica en forma indiscriminada a todo adversario pol\u00edtico situado a la derecha de quien critica, y en estos casos mencionados, tambi\u00e9n a los que comparten el espacio de la izquierda.<\/p>\n<p>Como bien dice Gentile \u201chasta 1935 e incluso en algunos casos hasta 1937, para los comunistas, todos los izquierdistas no comunistas eran fascistas o semi fascistas\u201d.<\/p>\n<p>Quien no aceptaba la interpretaci\u00f3n org\u00e1nica del PC era un traidor o un fascista.<\/p>\n<p>Y como planteamos en otras partes de este trabajo, la necesidad de posicionarse en la Guerra Fr\u00eda ante EEUU y sus aliados, tanto en pa\u00edses como en dirigentes, hizo que desde la URSS y sus usinas de PCs de todo el mundo, regresara a la vida pol\u00edtica y cultural el uso del fascismo como adjetivador de las peores cuestiones.<\/p>\n<p>No es extra\u00f1o entonces que, pondremos un ejemplo, para el comunismo oficial, Alcide de Gasperi (1881\/1954) que fue ministro de Asuntos Exteriores y presidente del Consejo de Ministros de Italia, as\u00ed como fundador de Democracia Cristiana, y conocido enemigo del fascismo, recibiera el consabido mote de fascista.<\/p>\n<p>Ac\u00e1 est\u00e1 presente cierto nivel de soberbia pol\u00edtica y de validaci\u00f3n cultural, ambos desde ya inconcebibles como valor probado, de la URSS y del estalinismo que haci\u00e9ndose cargo de haber ganado, casi en soledad la 2GM y en virtud de que el Ej\u00e9rcito Rojo fuera el primero de las tropas vencedoras en entrar en Berl\u00edn y desde esa situaci\u00f3n, consolidar hasta el d\u00eda de hoy (1924) la leyenda del unicato en el triunfo sobre el nazismo, se consideran en condiciones de decidir qui\u00e9n es y quien no es fascista.<\/p>\n<p>Y este tipo de modalidad, de razonamiento alejado de comprobaciones emp\u00edricas, domina todav\u00eda gran parte de la verborragia pol\u00edtica.<\/p>\n<p>En definitiva, para analizar y definir este movimiento imperante como poder, entre 1922 y 1943 extendemos su contemplar hist\u00f3rico entre comienzos del siglo pasado y la median\u00eda de esa centuria, aproximadamente hasta 1950.<\/p>\n<p>Partimos del intento de tomar al fascismo original italiano como un proceso exclusivo de ese pa\u00eds, en ese contexto y con esos protagonistas. Irrepetible fuera de las variables que le dieron origen, poder y sostenimiento en el tiempo. Ese fascismo tuvo una g\u00e9nesis social en virtud de circunstancias que, aunque con cierta equivalencia a otras en otros pa\u00edses, fueron peculiares y con sujetos hist\u00f3ricos solamente fidedignos en s\u00ed mismo. Su tr\u00e1nsito por el poder reconoce otras circunstancias sociales e incluso, aunque con repetici\u00f3n de sujetos centrales, otros y nuevos protagonistas.<\/p>\n<p>Es decir, consideramos al fascismo como italiano, producto de la propia din\u00e1mica social de ese pa\u00eds entre principios del siglo 20 y 1950 aproximadamente, y con los nombres propios que le dieron matriz a esa tradici\u00f3n: Benito Mussolini, \u00cdtalo Balbo, Roberto Farinacci, Giacomo Acerbo, Emilio del Bono, Cesare Mar\u00eda de Vecchi, Dino Grande, Galeazzo Ciano, Luigi Federzoni, Atilio Teruzzi, Carlo Favagrossa, Luigi Turzo entre otros fueron los sujetos constituyentes del fascismo, tanto en su origen en el llano como en funci\u00f3n de gobierno.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n vemos que las realidades hist\u00f3ricas que funcionaron \u201cen espejo\u201d son datos constitutivos del fascismo a pesar de transitar aquellas realidades pol\u00edticas desde la orilla opuesta. Es decir, a este escenario hist\u00f3rico propio, tambi\u00e9n acompa\u00f1a la realidad vivida por lo que llamamos el \u201cfuncionamiento en espejo\u201d que es la actitud que, ante el surgimiento del fascismo, tuvo su principal discrepante, que fue, la izquierda italiana.<\/p>\n<p>Y este conflicto, antag\u00f3nico casi siempre, agonal a veces, tambi\u00e9n es en exclusiva \u201cpertenencia\u201d de la Italia de ese tiempo. No se repite igual en otras geograf\u00edas ni en otros tiempos.<\/p>\n<p>Y con esto solo tendremos aproximaciones sobre el fascismo \u201coriginal\u201d e italiano, lugar desde donde partir a la interpretaci\u00f3n de otras posibilidades de similitud o no.<\/p>\n<p>El historiador italiano Alberto De Bernardi en su libro Fascismo y Antifascismo &#8211; Historia, Memoria y Cultura pol\u00edtica,\u00a0 acerca una opini\u00f3n en valor similar a nuestra consideraci\u00f3n sobre el car\u00e1cter \u00fanico del fascismo original: \u201cSi existe una lecci\u00f3n en historia es que esta no se repite: es un conjunto de \u201chechos\u201d materiales, culturales, militares, pol\u00edticos, sociales, mentales, \u00fanicos e irreproducibles, y la tarea espec\u00edfica de los historiadores es recordar a la opini\u00f3n p\u00fablica que no confunda las posibles similitudes entre eventos actuales y otros pasados, con la posibilidad de que el pasado se reproduzca en el presente y, por tanto, y que no caiga en la trampa de explicar lo reciente con lo remoto, siguiendo el \u201c\u00eddolo de los or\u00edgenes\u201d.<\/p>\n<p>No solo nada regresa, sino que las similitudes a menudo no se mantienen en un an\u00e1lisis profundo y se revelan en lo que son: representaciones y proyecciones de hoy en el pasado, que se suceden cada vez con mayor intensidad cuanto m\u00e1s fallamos en elaborar las claves de lectura y modelos explicativos convincentes y originales del presente. En este corto circuito, perdemos de vista una de las grandes lecciones epistemol\u00f3gicas de Bloch, aquella de que el tiempo hist\u00f3rico es una \u201crealidad concreta y viva\u201d fundada \u201cen la irreversibilidad de su curso\u201d.<\/p>\n<p>Una posibilidad en cuanto a m\u00e1s y mejores investigaciones, tanto de tipo historiogr\u00e1fico documental cu\u00e1nto de mirada sociol\u00f3gica en observaci\u00f3n a detalles de la cotidianeidad social de la Italia de ese tiempo, pasa por revisar categor\u00edas de las ciencias sociales que generalizaron al fascismo en toda su presencia como gobierno italiano, b\u00e1sicamente sus menciones como La dictadura y El Dictador.<\/p>\n<p>Esa es la nomenclatura casi \u00fanica para el per\u00edodo. Sin embargo, hay detalles institucionales y de legalidad formal y real que no avalan tanto esta integralidad del tiempo fascista y pueden mostrar, al menos entre 1922 y 1926 funcionamientos parlamentarios, judiciales, medi\u00e1ticos y de pluripartidismo m\u00e1s cercanos a un modelo de democracia, puede decirse iliberal o restringida, que a una dictadura.<\/p>\n<p>Sin duda para esa fecha, el parlamento se hab\u00eda convertido en un reducto de los miembros menos destacados del PNF y la ausencia de opositores era poco propicio para un ejercicio vital de la democracia legislativa. Luego del asesinato del diputado socialista Giacomo Matteoti cerca de 130 diputados opositores firmaron lo que se llam\u00f3 \u201cla secesi\u00f3n Aventina\u201d y se retiraron durante dos a\u00f1os del parlamento. Seg\u00fan la tradici\u00f3n romana hacer \u201cel aventino\u201d era salir de Roma para deliberar en las alturas del Monte o Colina Aventino que es una de las siete alturas en la que se construy\u00f3 la ciudad de Roma. Claro que esta actitud hace que la oposici\u00f3n abandone un espacio de cierta visibilidad pol\u00edtica y social dejando el manejo de la legislaci\u00f3n, con toda la legalidad correspondiente al fascismo para impulsar lo que le conven\u00eda, como por ejemplo los poderes especiales para el ejecutivo y su Jefe de Gabinete Benito Mussolini.<\/p>\n<p>Recordemos que, con la modificaci\u00f3n de la ley electoral de julio de 1923, donde con un nuevo y acomodado sistema electoral para beneficiar al PNF las elecciones de abril mostraron que los resultados hab\u00edan dado vuelta aquellas cifras de las elecciones de 1921 y los fascistas (en coalici\u00f3n con la derecha del Partido Popular y algunos liberales, conservadores y nacionalistas, contaban con 374 diputados sobre 553.<\/p>\n<p>Como dato que muestra dram\u00e1ticamente c\u00f3mo var\u00eda la relaci\u00f3n de fuerza parlamentaria veamos que, en 1921 en las elecciones de mayo, los socialistas ganan 128 bancas, los comunistas 13, los populares 106 y los fascistas solo 33.<\/p>\n<p>Y cuando se van dos a\u00f1os de sus bancas intentan darle un cariz organizativo a la Secesi\u00f3n Aventina y por impulso de Gramsci y el PCI intentan organizar un Frente \u00danico antifascista y anticapitalista y nuclear all\u00ed a toda la oposici\u00f3n para convertirlo en una suerte de espacio antiparlamentario.<\/p>\n<p>Por supuesto a la oposici\u00f3n no de izquierda, al fascismo, no le interesaba pelear contra el capitalismo y contra las formas de las democracias liberales burguesas, sino que intentaba precisamente evitar que los ritos, aunque sean m\u00ednimos, de las garant\u00edas democr\u00e1ticas sean archivados por los fascistas. El momento requer\u00eda una acci\u00f3n unitaria anti dictatorial antes que una pelea econ\u00f3mica por los medios de producci\u00f3n y sostenida desde un ideologismo ingenuo ante la marea fascista y por directivas de la Internacional Comunista. Esa etapa que podr\u00eda haber sido aprovechada para fortalecer una alianza contra el PNF en base a un programa m\u00ednimo de reivindicaciones democr\u00e1ticas, liberales y por las libertades p\u00fablicas, fue obturada por la izquierda al definir otros contornos de su lucha, m\u00e1s extremos y que ahuyentaron a los partidos de centro.<\/p>\n<p>Ya en 1922 y en ocasi\u00f3n de firmarse un pacto muy breve y lleno de contradicciones y donde casi nada de los establecido garantiza que se cumpla, que fue el Pacto de Pacificaci\u00f3n entre un Mussolini con cierta debilidad de gesti\u00f3n, el Partido Socialista Italiano y la central de trabajadores-CGL, cierta izquierda renegaba de esto, que si bien beneficiaba en darle cierta estabilidad al gobierno fascista, tambi\u00e9n apuntaba por parte del PSI a que se detengan las violentas incursiones de los escuadristas y los fasci di combattimento que en las provincias y zonas rurales asesinaban y aterraban barrios, zonas y hogares obreros y campesinos. Sin duda era bueno para el PSI darse un respiro y reorganizar sus fuerzas sin la presi\u00f3n de la violencia fascista.<\/p>\n<p>Pero dirigentes como Amadeo Bordiga que ya ese mismo a\u00f1o se hab\u00eda alejado del PSI y fundado el PCI se opusieron al Pacto, no solo para no tener que acordar con los fascistas sino porque no cre\u00eda \u00fatil una alianza con los socialistas. Otra vez el ideologismo enfrentando las correctas necesidades pol\u00edticas. El pacto era \u00fatil para la izquierda y los trabajadores.<\/p>\n<p>Y luego, ese mismo a\u00f1o ocurre una situaci\u00f3n hist\u00f3rica muy especial que es el surgimiento de una organizaci\u00f3n con ra\u00edces en la cultura hist\u00f3rica de lucha de los italianos, que fue una derivaci\u00f3n de los \u201cArditi\u201d en este caso los \u201cArditis del Popolo\u201d.<\/p>\n<p>Los Arditis hab\u00edan sido los soldados de asalto de \u00e9lite italianos de la Primera Guerra y ese nombre deriva del verbo italiano ardire que es \u201cosar\u201d por lo que los arditis eran los Osados.<\/p>\n<p>Posteriormente el nombre se us\u00f3 en 1919 por quienes ocuparon el Fiume al mando de Gabrielle D\u00b4Annunzio, ya que en su mayor\u00eda hab\u00edan servido como soldados en el Real Ej\u00e9rcito italiano, y llevaban un uniforme compuesto con camisa negra y en la cabeza una fez tambi\u00e9n negro, y ese formato de vestimenta fue luego tomado por los primeros fascistas, los Camisas Negras mussolinianos.<\/p>\n<p>De ah\u00ed la originalidad de los Arditi del Popolo que usando el mismo nombre y disputando su sentido hist\u00f3rico, intentan armar a los trabajadores y organizarse contra las excursiones violentas de los fasci di combattimento a su vez integrados por otros arditis.<\/p>\n<p>En distintas regiones del pa\u00eds comienza a verse una posibilidad que los obreros y campesinos pobres ofrezcan resistencia a la represi\u00f3n semioficial y paramilitar del fascismo.<\/p>\n<p>Incluso el mismo Antonio Gramsci considera v\u00e1lida esta experiencia organizativa y la alienta, pero otra vez surge la figura de Amadeo Bordiga para desistir que los comunistas integren el cuerpo de Arditis populares, ya que esa formaci\u00f3n pol\u00edtico militar no ten\u00eda como objetivo constituirse en una fuerza de clase, un ej\u00e9rcito proletario, un Ej\u00e9rcito Rojo.\u00a0 Y culmina esa desacertada mirada con la cl\u00e1sica acusaci\u00f3n de aquellos tiempos sobre que \u201clos Arditi eran reformistas\u201d.<\/p>\n<p>As\u00ed como unos a\u00f1os m\u00e1s tarde le dejan el parlamento libre al fascismo, en 1922 le dejan la exclusividad del uso de la fuerza como dato pol\u00edtico del amedrentamiento y terror.<\/p>\n<p>Cuando, los diputados socialistas y comunistas, quieren volver luego de dos a\u00f1os, a sus bancas de diputados, son desaforados.<\/p>\n<p>El gobierno fascista en virtud de esa larga ausencia decidi\u00f3 caducar sus mandatos, todo votado con la correspondiente legalidad, ya que en cualquier parlamento del mundo y en toda \u00e9poca, votan los presentes, no los que no est\u00e1n.\u00a0 Y aunque algunos diputados comunistas intentaron reaparecer, descubriendo muy tarde que el Parlamento pod\u00eda ser una buena forma de propagandizar y difundir sus ideas, aparece la violencia f\u00edsica y a golpes ya no los dejan ni entrar al recinto.<\/p>\n<p>Esos dos a\u00f1os tuvieron otra consecuencia como fue la degradaci\u00f3n p\u00fablica de la C\u00e1mara de Diputados, su vulneraci\u00f3n como casa de la democracia y un fuerte desprestigio en la sociedad, aprovechada al m\u00e1ximo por el Duce quien us\u00f3 la ausencia opositora, y algo tambi\u00e9n las escasas luces de sus propios diputados para impulsar modelos distintos para el funcionamiento del poder institucional.<\/p>\n<p>El \u201cerror aventino\u201d de las izquierdas le sirve en bandeja al fascismo para modificar representaciones de tipo regional y crea el cargo de los \u201cPodest\u00e1\u201d, nombrados por el ejecutivo nacional o sea no electos y que poseen representaci\u00f3n en las comunas.<\/p>\n<p>Desde ah\u00ed, Mussolini ya no depende de ning\u00fan diputado opositor u oficialista, sino que nombra a quienes \u00e9l considera para tener mando en las provincias y municipios.<\/p>\n<p>Todo esto m\u00e1s la puesta en vigencia de la ley del 31 de enero de 1926 (Ley N\u00b0 100) que atribuye a Mussolini, en cuanto jefe de gobierno, la \u00abfacultad de adoptar normas jur\u00eddicas sin aprobaci\u00f3n parlamentaria previa\u00bb y la presencia del decreto real Nro. 1848 donde se da paso al PNF como \u201c\u00fanico partido autorizado en Italia \u201cy las medidas represivas tomadas de inmediato como la detenci\u00f3n y confinamiento en la c\u00e1rcel de Gramsci y Bordiga (Amadeo Bordiga pol\u00edtico marxista italiano. Fue uno de los fundadores del Partido Comunista de Italia) habla de un innegable cambio en el car\u00e1cter del gobierno y su conversi\u00f3n en una dictadura con instituciones legales. Una dictadura casi con legalidad, como las antiguas dictaduras romanas electas, ya que exist\u00eda cierta vinculaci\u00f3n con un pasado, lejano pero que brindaba \u201cjurisprudencia institucional\u201d al respecto. La dictadura en la antigua Roma fue una magistratura extraordinaria dotada de poderes absolutos, por un periodo, que en general no se autorizaba a m\u00e1s de seis meses. Este cargo electivo se instituy\u00f3 en 501 A.C. y fue tomado de una magistratura similar anterior, el magister populi. Al ceder atribuciones extraordinarias, la limitaba en el tiempo, de ah\u00ed que los plazos de seis meses ten\u00edan sentido, aunque se sabe que Sila estuvo m\u00e1s de dos a\u00f1os y a Julio C\u00e9sar se lo nombr\u00f3 dictador perpetuo. Esta instituci\u00f3n tuvo utilidad en los primeros dos siglos del funcionamiento de la rep\u00fablica y fue valorada por su actuaci\u00f3n en momentos cr\u00edticos durante la segunda guerra p\u00fanica.<\/p>\n<p>De forma tal, que cuando el fascismo asume, dentro de legalidades vigentes, formas dictatoriales, nada carente de originalidad estaba ocurriendo en Italia.<\/p>\n<p>Con la salvedad que la existencia de un Jefe de Estado ajeno al gobierno f\u00e1ctico, que era el Rey y la institucionalidad de la Monarqu\u00eda, ponen ciertas caracter\u00edsticas distintivas para este formato de poder.<\/p>\n<p>Y es as\u00ed que a diferencia del nacionalsocialismo alem\u00e1n y de los llamados modelos fascistas en pa\u00edses europeos como Hungr\u00eda con Horthy, Polonia con Pilsudski, Portugal con Oliveira Salazar, Espa\u00f1a con Franco, Austria con Dollfuss entre los m\u00e1s importantes, en Italia hubo un poder que qued\u00f3 al margen del decisionismo fascista y a su vez, este poder, conten\u00eda al m\u00e1s importante de los espacios del Estado con capacidad de ejercer la fuerza armada militar normal de un pa\u00eds, la represi\u00f3n como sentido del dominio formal del Estado y ten\u00eda favorable relaci\u00f3n de fuerza en ese aspecto.<\/p>\n<p>Estos eran el Rey y el Ej\u00e9rcito respectivamente.<\/p>\n<p>O sea que siempre existi\u00f3 la posibilidad institucional, legal y constitucional que un \u201cut supra\u201d poder, la Corona pod\u00eda quitarle atribuciones a Mussolini en cuanto Jefe de Gobierno y la incuestionable alineaci\u00f3n de todos los altos mandos militares al Rey, garantizaba la ejecuci\u00f3n de una decisi\u00f3n de esa naturaleza.<\/p>\n<p>Cuesti\u00f3n \u00e9sta inexistente en cualesquiera otras variables de los llamados fascismos gobernantes, y en general de todas las dictaduras. Previas y posteriores.<\/p>\n<p>No es usual hallar en la pir\u00e1mide institucional de un pa\u00eds regido por un gobierno dictatorial, una figura org\u00e1nica poderosa y por sobre la potestad misma del dictador, y a\u00fan con posibilidades ciertas de deponer, con chances ciertas de ejecutar esa medida, al propio gobernante.<\/p>\n<p>El Rey ten\u00eda esa alternativa para utilizar. Y, con cierta seguridad, las fuerzas armadas hubiesen respondido a una orden real en caso necesario. Al menos hasta 1938 en que ya los vientos pre guerreros tornaban improbable una movida estatal de tama\u00f1a naturaleza.<\/p>\n<p>V\u00edctor Manuel III fue el jefe de Mussolini. No pesaron, posterior a su abdicaci\u00f3n, sobre sus espaldas casi ninguna de las tropel\u00edas fascistas. Ning\u00fan crimen pol\u00edtico. Ninguna actitud cuasi genocida como la firma, en decreto real, de las leyes antijud\u00edas de 1938, nada de los cr\u00edmenes en el Imperio italiano de \u00c1frica.<\/p>\n<p>La historia fue injusta con \u00e9l. Injusticia a su favor.<\/p>\n<p>Esta alternativa pol\u00edtica, la de quitar confianza a un jefe de gobierno y nombrar otro en su reemplazo, no fue concretada hasta el 25 de julio de 1943, y es un dato de singular importancia para la caracterizaci\u00f3n del sistema de gobierno entre 1922 y 1943 y a\u00fan contrariando bibliotecas mayoritarias e interpretaciones cl\u00e1sicas y masivas, existe la posibilidad de preguntarse, desde el punto de vista regulatorio y formal y desde el derecho administrativo y constitucional, \u00bfsi la presencia de la Monarqu\u00eda y la autoridad del Rey no brindaban legalidad al r\u00e9gimen fascista?<\/p>\n<p>Y la respuesta, desde el fr\u00edo sentido de la ley, de las normas vigentes en esos tiempos y de los usos y costumbres habituales, no puede ser otra que afirmativa.<\/p>\n<p>Dura Lex-Sed Lex.<\/p>\n<p>Hubo una legalidad normativa en todo el gobierno de Benito Mussolini.<\/p>\n<p>Cuando el 24 de julio de 1943 el Gran Consejo Fascista destituy\u00f3 a Mussolini, est\u00e1 realizando un acto democr\u00e1tico ya que esa remoci\u00f3n fue votada. Son fascistas, muchos de ellos asociados a cr\u00edmenes de guerra (sobre todo en Libia y Etiop\u00eda) pero ejercen un acto de decisi\u00f3n individual, votan.<\/p>\n<p>Y a la luz del resultado, aparece con bastante fuerza el perfil democr\u00e1tico y de libertad que ejercieron en ese acto. De los veintiocho miembros del Gran Consejo, diecinueve le dijeron \u201cNo\u201d a la continuidad de Mussolini, siete votaron a favor, uno el legendario, pendenciero, sindicalista de izquierda fascista, dudoso abogado y escuadrista hist\u00f3rico Roberto Farinacci se retir\u00f3 al momento de votar.<\/p>\n<p>El deponerlo es una decisi\u00f3n tomada por integrantes de un cuerpo colegiado que, en forma dividida, votan por la continuidad o no de Mussolini como su Duce y eso abre la posibilidad que inmediatamente Vittore Emanuelle III lo exonere como Jefe del Gobierno, en otra medida tomada desde la m\u00e1s absoluta legalidad y en forma a las tradiciones hist\u00f3ricas de Italia.<\/p>\n<p>Entonces vemos actos pol\u00edticos revestidos con formas democr\u00e1ticas, al comienzo y al final del gobierno fascista. E intentamos ver esas formas, de cierto respeto democr\u00e1tico, en sus primeros cuatro a\u00f1os de mandato.<\/p>\n<p>En cuanto a las legalidades y formalidades, nunca dejaron de existir en cuanto a las capacidades pr\u00e1cticas del Rey para deponer a Mussolini, as\u00ed como lo hizo en julio de 1943 podr\u00eda haberlo hecho en 1924 o 1936 y solo su opci\u00f3n y elecci\u00f3n pol\u00edtico neg\u00f3 esa alternativa hasta 1943 cuando a las consideraciones optimistas del comienzo del mandato del fascismo y las concreciones de cierta positividad durante los siguientes quince a\u00f1os que no daban motivos al Rey para enajenar a la opini\u00f3n p\u00fablica en su contra, se sucedieron los acontecimientos que s\u00ed hicieron pensar a Vittore Emanuelle III que la continuidad de una Italia sin m\u00e1s problemas pasaba por terminar con el fascismo. Claro, ya los aliados hab\u00edan invadido Sicilia, se hab\u00eda perdido T\u00fanez en mayo, y los ej\u00e9rcitos italianos retroceden en todas partes y no recib\u00edan de Alemania la ayuda esperada.<\/p>\n<p>El Rey decidi\u00f3 en funci\u00f3n de esta realidad y para, en su entender, evitar una mayor desgracia para el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Y en verdad intentaba evitar un desprestigio m\u00e1s para la Corona y para s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Otra vez la falta de vocabulario correcto. Quieren hablar de \u201cnazismo\u201d y como magia t\u00e1ctil, el teclado de la computadora escribe \u201cFascismo\u201d \u2013La cuesti\u00f3n jud\u00eda<\/p>\n<p>Federico Finchelstein 1975) autor argentino que se inmiscuye con cierta originalidad en temas de populismo y fascismo, dice en su \u201cBreve historia de la mentira fascista\u201d que el poder pol\u00edtico de los l\u00edderes fascistas (sin aclarar a quienes refiere) se obtiene en \u201ccuestionar la realidad, respaldar mitos, promover el racismo, la xenofobia y la violencia y difundir mentiras\u201d. En verdad asigna estas caracter\u00edsticas a los liderazgos populistas del presente, pero poni\u00e9ndolo en el \u201ccuerpo\u201d de los usos del fascismo del pasado.<\/p>\n<p>Probablemente en todos los sistemas autoritarios que mencionamos como \u201csusceptibles\u201d de ser tomados como fascistas, y que no los fueron ni son, existan estas condiciones de intensa ra\u00edz antidemocr\u00e1tica y violentadora de convivencias sociales normales, pero, parad\u00f3jicamente es en el fascismo original, el italiano, aquel de primera historia donde aparecen en menor cuant\u00eda.<\/p>\n<p>\u201cPromover el racismo\u201d. Dato bastante alejado del inicio fascista. Probablemente, por pereza intelectual, este autor argentino Finchelstein, llama fascismo a cualquier dictadura europea del siglo pasado y a todo gobierno autoritario. Y b\u00e1sicamente, entendemos que quiere hablar de \u201cnazismo\u201d. Pero en este caso, debiera tener un uso m\u00e1s apropiado de la terminolog\u00eda correcta. Pero avancemos en esta idea de que el fascismo (y ac\u00e1 tomamos el italiano, promov\u00eda el racismo).<\/p>\n<p>Destaquemos que la etiolog\u00eda casi exclusiva del t\u00e9rmino estaba dada para los italianos de religi\u00f3n jud\u00eda, ya que no hab\u00eda una sustancial poblaci\u00f3n racialmente distinta en cuanto a color, religi\u00f3n o caracter\u00edsticas f\u00edsicas.<\/p>\n<p>Y en el tema del juda\u00edsmo, aunque luego de las leyes raciales de 1938 se incorpora el concepto de raza para los jud\u00edos (todav\u00eda hoy, se pueden ver en algunas viejas pintadas de paredes venecianas resguardadas como valor de la historia, la consigna que habla de los jud\u00edos como \u201cla razza nemica\u201d- la raza enemiga), esta no estaba presente en el ideario fascista. Aunque la idea de raza era parte importante del glosario fascista. Pero en funci\u00f3n de realzar una raza italiana fuerte y dominante. Y hasta que el antisemitismo racial del nazismo se enanc\u00f3 en las necesidades de Mussolini, los jud\u00edos eran italianos con cierta distancia religiosa y no una raza.<\/p>\n<p>Digamos que la adopci\u00f3n de esta legislaci\u00f3n s\u00f3lo tuvo como intento el af\u00e1n de congraciarse con Hitler, por lo que su puesta en valor solo indica datos pol\u00edticos y no nac\u00eda de teor\u00edas raciales, antropol\u00f3gicas y culturales.<\/p>\n<p>Nunca hasta entonces el gobierno fascista que estaba en el poder desde 1922 hab\u00eda sancionado ley alguna vinculada a temas raciales. Y, es m\u00e1s, numerosos italianos de religi\u00f3n u origen familiar en el juda\u00edsmo participaban activamente de la vida pol\u00edtica en el fascismo. El caso m\u00e1s conocido es el de la escritora, periodista, mecenas de las bellas artes Margherita Sarfatti, jud\u00eda ella quien fue asesora, consejera, compa\u00f1era de amor e impulsora del fascismo desde los inicios. Tal vez la \u00fanica mujer que puede considerarse entre los fundadores de esa fuerza pol\u00edtica. Pero no fue la \u00fanica.<\/p>\n<p>Muchos ex militares, tanto oficiales como soldados que profesaban la fe jud\u00eda, padecieron igual que cristianos, cat\u00f3licos, protestantes y ateos, el desinter\u00e9s de los gobiernos posteriores a la 1GM, por su situaci\u00f3n de desempleo y escaso reconocimiento hist\u00f3rico y social. Y por ende fueron parte de quienes desde ese espacio basal iniciaron el fascismo.<\/p>\n<p>Era jud\u00edo Aldo Finzi uno de los m\u00e1ximos colaboradores de Mussolini. Y lo era Ettore Ovazza, que en 1935 impuls\u00f3 y condujo durante un tiempo el peri\u00f3dico fascista jud\u00edo La Nostra Bandiera.<\/p>\n<p>En 1936 se estima que cerca de diez mil (10.000) italianos jud\u00edos estaban afiliados al Partido Nacional Fascista.<\/p>\n<p>Hubo jud\u00edos que ocuparon el importante lugar de \u201cPodest\u00e1\u201d. El podest\u00e1 [pode\u02c8sta] era el primer magistrado de las ciudades del centro y norte de Italia. Bajo el r\u00e9gimen fascista (ley de 4 de febrero de 1926, n.\u00b0 237), los \u00f3rganos democr\u00e1ticos de los municipios son suspendidos y todas las funciones ocupadas por el alcalde, las comisiones y el concejo municipal son transferidas a un podest\u00e1 designado por decreto real para cinco a\u00f1os. Ten\u00edan un poder inmenso, y hubo jud\u00edos ejerciendo ese cargo hasta 1938.<\/p>\n<p>Benito Mussolini reconoc\u00eda y valoraba la presencia jud\u00eda en Italia \u201cdesde los tiempos de los reyes de Roma\u201d y no ve\u00eda motivo alguno para cambiar ese pensamiento.<\/p>\n<p>Las leyes raciales tienen origen en un documento, que tomando como cierta la impronta nazi sobre la idea de raza y con algunos conceptos antropol\u00f3gicos y m\u00e9dicos surge en julio de 1938 con el t\u00edtulo de Manifesto degli scienziati razzisti, conocido como el Manifiesto de la Raza y que constitu\u00eda afirmaciones con pretensi\u00f3n cient\u00edfica y que luego de aparecer en p\u00fablico en forma an\u00f3nima en un diario (el Giornale d\u00b4Italia) es tomado y firmado por una decena de cient\u00edficos italianos.<\/p>\n<p>Como dato aleatorio pero fundamentado en el manejo vertical del poder y la pol\u00edtica en esos tiempos, y por el oportunismo reinante, este documento es firmado poco tiempo despu\u00e9s de su aparici\u00f3n por centenares de figuras de la Italia de entonces. Con la salvedad que algunos de ellos, luego de ca\u00eddo el r\u00e9gimen, negaron haber signado ese documento o plantearon cuestiones de presi\u00f3n y obligaci\u00f3n para hacerlo, vemos tres nombres que hablan de lo veleidosa que es la historia con sus zigzagueantes tentaciones. Aparecen como firmantes el Mariscal Pietro Badoglio quien fuera en 1943 depositario del poder p\u00fablico como Presidente del Consejo de Ministros de Italia, luego del golpe contra el Duce y ser\u00eda quien acercar\u00e1 a Italia a los Aliados (EEUU, URSS; Francia y Gran Breta\u00f1a) alej\u00e1ndose del Eje donde hab\u00eda sido compa\u00f1era de Alemania y Jap\u00f3n.<\/p>\n<p>Suscribe tambi\u00e9n ese documento antisemita y racista Amintore Fanfani, que en 1978 llegara a ser presidente de Italia, en forma provisoria, pero en 1987 fue presidente del Consejo de Ministros y figura consular de la Democracia Cristiana.<\/p>\n<p>Y tambi\u00e9n pone su r\u00fabrica en el Manifiesto de la Raza, el simp\u00e1tico escritor costumbrista Giovannino Guareschi, creador del famoso personaje Don Camilo, aquel cura de pueblo que se pelea cotidianamente con el alcalde comunista Don Peppone.<\/p>\n<p>Hay que destacar que tanto estas leyes raciales cuanto la presencia alemana marcando pautas de pol\u00edtica p\u00fablica italiana no goz\u00f3 de mucho prestigio entre la poblaci\u00f3n y fue marcadamente impopular.<\/p>\n<p>Intentando apreciar otras miradas- Lo sistem\u00e1tico y lo emp\u00edrico<\/p>\n<p>\u00bfSe puede entender al fascismo otorgando centralidad a una mirada sobre caracter\u00edsticas de clase?<\/p>\n<p>Varios autores lo intentan y estimo colisionan con las dudas sobre si esta expresi\u00f3n pol\u00edtica contiene claras definiciones clasistas que hagan f\u00e1cil su ubicaci\u00f3n como tales. No hay acuerdo en eso. Dicen del fascismo que es una \u201crevoluci\u00f3n de las clases medias\u201d y habr\u00eda que ver qu\u00e9 significaba esa ubicaci\u00f3n social en la Italia de posguerra.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 era, qu\u00e9 intereses ten\u00eda y que entidad social pose\u00eda la clase media italiana de los a\u00f1os 1918\/1922?<\/p>\n<p>Se puede ver al fascismo como producto de la movilizaci\u00f3n de intereses econ\u00f3micos y sociales lesionados por la 1GM y que desde cierta humillaci\u00f3n auto percibida construyen un espacio de expresi\u00f3n pol\u00edtica multiclasista, pero con gran presencia de obreros urbanos desplazados y de trabajadores rurales empobrecidos.<\/p>\n<p>En verdad no hay datos que abonen mejor una mirada que otra. Y tal vez carezca de importancia, ya que bien pueden convivir diferentes observaciones sobre el car\u00e1cter de clase del primer fascismo y no es imprescindible otorgar, con lectura marxista, severidades de clase a un fen\u00f3meno pol\u00edtico que se ubica en presentaciones novedosas y donde prima su particularidad pol\u00edtica por sobre su componente social.<\/p>\n<p>\u00bfEl fascismo es una respuesta a determinada situaci\u00f3n?<\/p>\n<p>Es probable, no mucho m\u00e1s que otros cientos de episodios hist\u00f3ricos resultantes de dial\u00e9cticas realidades. La revoluci\u00f3n francesa fue un hecho singular provocado por una realidad determinada. Lo mismo la revoluci\u00f3n rusa de octubre de 1917, la ca\u00edda de Constantinopla y el descubrimiento de Am\u00e9rica. Siempre, en una suerte de vinculaci\u00f3n entre contradicciones pueden ocurrir hechos hist\u00f3ricos. Por eso no es sustantiva aquella aproximaci\u00f3n sobre el fascismo como producto de una crisis moral en la sociedad europea a partir de comienzos del siglo 20. La respuesta a determinada situaci\u00f3n moral pudo ser ofrecida por variables que no contemplaran el surgimiento del fascismo.<\/p>\n<p>Renzo De Felice (1929\/1996) fue un historiador italiano, cuya obra es una de las m\u00e1s importantes contribuciones al estudio de la Italia fascista) en su libro \u201cLe interpretazioni del fascismo\u201d \u2013 1969, vislumbra un cambio en la forma como se estudia e investiga el fascismo, es una modificaci\u00f3n historiogr\u00e1fica que \u00e9l coloca en la supuesta superaci\u00f3n de las anteriores elucidaciones cl\u00e1sicas y entre otra ve que ese fascismo como sujeto y objeto de estudio puede escapar a ser considerado como \u201cprodotto della crisi morale della societ\u00e0 europea\u201d (no hace falta traducir y ya hab\u00edamos hablado de la inconveniencia de tomarlo en ese sentido) o sea, el fascismo no es un derivado moral de nada, no es una dolencia \u00e9tica.<\/p>\n<p>Otra de las consideraciones que De Felice observa, es al fascismo como una consecuencia de cierto retraso en procesos econ\u00f3micos o al menos demoras en el desarrollo econ\u00f3mico de algunos pa\u00edses, en este caso Italia, y como consecuencia de algunas fallas en los procesos de unificaci\u00f3n nacional. En este caso pueden ubicarse Italia y Alemania. De Felice sigue con esta suerte de revisionismo y tambi\u00e9n acomete con una interpretaci\u00f3n materialista de la historia, con sesgo marxista, que afirmaba que el fascismo expresa una contrarrevoluci\u00f3n burguesa y es un dato que muestra senectud en el sistema capitalista y su surgimiento tiene origen desde los conflictos de clase y como manera extrema de esa lucha social.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de entender v\u00e1lidas algunas partes de estas definiciones que De Felice ve con nuevos ojos y en cierta forma las deslegitima, la importancia de estas menciones se ubica en ratificar la complejidad del tema a tratar, la dificultad en hallar f\u00e1ciles asertos para el fascismo y como en la medida que los tiempos avanzan y la historia modifica visiones, estudios e interpretaciones, lo que aparec\u00eda como relevante para el an\u00e1lisis del fascismo, puede dejar de serlo.<\/p>\n<p>Los primeros combatientes del fascio, sus iniciadores y fundadores no menoscaban la realidad. Por el contrario, una correcta lectura de la misma, en clave pol\u00edtica y social les brind\u00f3 el dato central de sus primeros conceptos: la sociedad italiana estaba vetusta, anquilosada e incapaz de dar respuesta a muchos anhelos demandados. Y vieron lo que otros no vieron, que esos anhelos no eran solo reivindicativos de lo econ\u00f3mico y social sino tambi\u00e9n de tinte \u00e9tico, hist\u00f3rico, moral y resarcitorio de los da\u00f1os causados a millones de italianos durante la guerra.<\/p>\n<p>Esta realidad, los fascistas la vieron, mientras su contracara socialista, a\u00fan en versiones m\u00e1s avanzadas como las posiciones de Gramsci y Nicola Bombacci, formaban parte de esa clase pol\u00edtica anticuada y despreciada.<\/p>\n<p>Cuando nos referimos a la posibilidad de ver un fascismo emp\u00edrico y un fascismo sistem\u00e1tico, lo hacemos en virtud de hallar coincidencias con quienes utilizan el t\u00e9rmino adentrando su mirada en el marco te\u00f3rico a la vez que lo alejan de lo historiogr\u00e1fico.<\/p>\n<p>En la inteligencia de dar valor a muchas apreciaciones sobre el fascismo surgidas de este modelo de interpretaci\u00f3n abrimos un rumbo de elucidaciones que permitan otorgar validez a la existencia de un fascismo distinto al original, con ribetes transnacionales y con jerarqu\u00eda de doctrina internacional.<\/p>\n<p>No es nuestro pensamiento original ya que insistimos en la particularidad hist\u00f3rica y exclusiva del fascismo, como modelo nacional y alojado en la geograf\u00eda italiana y en el per\u00edodo que corresponde a su existencia, primero como movimiento y luego como r\u00e9gimen, pero tiene sentido y se corresponde con una necesaria apertura intelectual, explorar otras miradas.<\/p>\n<p>En realidad, intentamos encontrar, aun sosteniendo que no hay repeticiones mayormente comparables, validaciones hist\u00f3ricas sostenidas en interpretaciones pol\u00edticas que permitan utilizar la categor\u00eda de \u201cfascismo\u201d a modelos organizativos, gobiernos, sistemas, culturas posteriores a la finalizaci\u00f3n del fascismo original.<\/p>\n<p>En ambos nomencladores, emp\u00edrico y sistem\u00e1tico, tomamos definiciones combinadas de valor gramatical, social y filos\u00f3fico.<\/p>\n<p>Emp\u00edrico deriva del griego Empeirikos que es \u201cexperimentado\u201d y se toma esta palabra como definidora de algo basado en la experiencia y en la observaci\u00f3n de los hechos. Posee el alcance que le da la percepci\u00f3n y como instrumento los sentidos. Lo \u00fanico real es lo que se percibe. Desde ah\u00ed se conocen hechos y se pueden entender las razones de ser de las cosas. Este empirismo construye conocimientos y eso dimana saberes.<\/p>\n<p>Obviamente con esto abordamos el fascismo original, experimentado y vivido. Percibido y sentido. Real y conocido. Y desde todas estas posiciones emp\u00edricas, constructor de conocimientos y saberes.<\/p>\n<p>Si bien el t\u00e9rmino \u201csistem\u00e1tico\u201d no es el ant\u00f3nimo de emp\u00edrico (algunos ling\u00fcistas utilizan la palabra \u201cvamp\u00edrico\u201d para oponer a lo \u201cemp\u00edrico\u201d ya que esto define una situaci\u00f3n en donde no se puede contradecir una evidencia, es solo un argumento, una hip\u00f3tesis. Pero no es el inter\u00e9s de este escrito dilucidar posiciones gramaticales y entonces al usar la palabra \u201csistem\u00e1tico\u201d y contraponerse a \u00abemp\u00edrico\u201d, en ambos casos calificadores del fascismo nos introducimos en las posibles continuidades hist\u00f3ricas de esta experiencia pol\u00edtica, su probable car\u00e1cter extranacional y su escalaf\u00f3n como teor\u00eda dogm\u00e1tica con capacidad de ser \u201cr\u00e9gimen\u201d y \u201cgobierno\u201d en geograf\u00edas e historias que abarquen m\u00e1s all\u00e1 de la Italia de las primeras cinco d\u00e9cadas del siglo 20.<\/p>\n<p>Lo sistem\u00e1tico es aquello que se ajusta a un sistema, y valida el orden en muchos aspectos, en general cient\u00edficos, pero tambi\u00e9n concurre a darle ese ordenamiento a marcos l\u00f3gicos en el campo de lo social y filos\u00f3fico.<\/p>\n<p>En este entendimiento proponemos a\u00f1adir al \u201cempirismo\u201d de un fascismo comprobado, lo \u201csistem\u00e1tico\u201d de un posible fascismo ejercido, ejecutado, fuera del espacio epocal y jurisdiccional de su origen.<\/p>\n<p>Ac\u00e1pite necesario: Si bien es necesario no amalgamar en el mismo recipiente los significados de sistem\u00e1tico y sist\u00e9mico ya que ambos adjetivan distintas cosas (el primero indica reiteraciones que pueden mantener o no regularidad en un sistema, mientras que el segundo contiene a la totalidad de un sistema), en este caso s\u00ed estimamos se pueden utilizar ambos vocablos. Y as\u00ed mencionar un fascismo sistem\u00e1tico y un fascismo sist\u00e9mico y ambos enmarcados en la misma interpretaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfHubo fascismos?<\/p>\n<p>Si partimos de preguntas, de interrogantes, tal vez hallemos en sus respuestas, certezas sobre estas cuestiones.<\/p>\n<p>\u00bfHubo, alguna vez y en los tiempos que fueran, fascismo de poder en Rumania, Noruega, Austria, Espa\u00f1a, Portugal, Francia, Grecia, Croacia?<\/p>\n<p>\u00bfEl nazismo es fascismo? \u00bfLo es el falangismo? \u00bfLo fue el franquismo?<\/p>\n<p>\u00bfFueron fascistas ciertas alianzas de pol\u00edticos en Europa oriental, durante la SGM con los nazis para enfrentar al comunismo, como el caso de Stephen Bandera en Ucrania?<\/p>\n<p>\u00bfHubo fascismo organizado en EEUU, Gran Breta\u00f1a e Irlanda?<\/p>\n<p>\u00bfHubo un fascismo latinoamericano de gobierno, vinculado al varguismo brasile\u00f1o, al general Juan Vicente G\u00f3mez en Venezuela y al peronismo argentino?<\/p>\n<p>\u00bfPuede considerarse al gobierno revolucionario mexicano de Plutarco El\u00edas Calles, como s\u00edmil fascista?<\/p>\n<p>\u00bfHubo fascismo o post fascismo en Guatemala con el gobierno de Ubico, en Paraguay con Sroessner, en Rep\u00fablica Dominicana con Trujillo?<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1nta seriedad, realidad y certeza de poder poseyeron los organizados en el Partido Nacional Fascista de Ra\u00fal Olivares en Chile, del Partido Fascista Mexicano de Gustavo S\u00e1enz de Sicilia, en este caso tomando quienes asumen el fascismo como nombre propio?<\/p>\n<p>\u00bfFue fascista el \u201csocialismo militar\u201d y la Falange Socialista Boliviana, el Partido Uni\u00f3n Revolucionaria de Per\u00fa con su fundador Luis Miguel S\u00e1nchez Cerro y su orientador doctrinario clave Luis Flores Medina?<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo definir en Paraguay al dirigente y pensador Juan Natalicio Gonz\u00e1lez que lleva al Partido Colorado a asumir posiciones cuasi fascistas?<\/p>\n<p>\u00bfFue un fascismo \u201ccertificado\u201d por los originales italianos la A\u00e7ao Integralista Brasileira (AIB \u2013 Acci\u00f3n Integralista Brasile\u00f1a?<\/p>\n<p>\u00bfExisti\u00f3 en alg\u00fan momento un fascismo uruguayo?<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1nta seriedad pol\u00edtica rodeaba a Sir Oswald Ernald Mosley, 6to. baronet (t\u00edtulo hereditario concedido por la Corona), y pol\u00edtico brit\u00e1nico con su Uni\u00f3n Brit\u00e1nica de Fascistas entre 1932 y 1940?<\/p>\n<p>Incluso, mirando este \u201cmapamundi\u201d de potencialidades fascistas, quedar\u00edamos solo observando algunos episodios de transitoriedad hist\u00f3rica en esos pa\u00edses, donde la experiencia de cierto modelo fascista o similar no alcanz\u00f3 caracter\u00edsticas m\u00e1s permanentes.<\/p>\n<p>Es motivo de controversia hist\u00f3rica y desde las ciencias pol\u00edticas caracterizar a determinado gobierno como \u201cestado fascista\u201d ya que no alcanzan caracter\u00edsticas comunes como la exaltaci\u00f3n del nacionalismo, el autoritarismo, un nivel totalitario y de represi\u00f3n policial para asignarle esta identidad de fascista.<\/p>\n<p>Cierta pereza en abordar mejores definiciones conduce a darle categor\u00eda fascista a reg\u00edmenes y gobiernos que no lo fueron. Se ha llamado gobiernos fascistas a los que hubo en Jap\u00f3n entre 1931\/45, en Austria desde 1933\/45, Croacia 1941\/45, Grecia 1936\/41, Brasil 1932\/38, Hungr\u00eda 1932\/45, Noruega 1942\/45, Portugal 1933\/74, Rumania 1940\/44, Espa\u00f1a 1939\/75, Yugoeslavia 1935\/39, B\u00e9lgica 1930\/45, Suecia 1926\/, M\u00e9xico 1930\/1942.<\/p>\n<p>Pa\u00edses donde existi\u00f3 cierta presencia de un fascismo experimental, sin muchas similitudes con el modelo original en la experiencia italiana 1919\/1945.<\/p>\n<p>No abusaremos de datos y tomaremos algunos para describir que ocurr\u00eda en los tiempos en que se caracteriza una presencia del fascismo en cimas de poder o como protagonista importante de la vida de ese pa\u00eds.<\/p>\n<p>Vendr\u00e1 ahora un listado donde en forma de gobierno o de movimientos pol\u00edticos pudo existir similitudes con el fascismo. Y solo hasta el final de la 2GM.<\/p>\n<p>No agotamos ac\u00e1 la totalidad de los casos que existieron. No es taxativo. Solo tomamos algunos, y creemos que son bastantes, como modelo de demostraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Nos parece \u00fatil ofrecer un listado de pa\u00edses donde en alg\u00fan momento de la historia, se mencion\u00f3 la presencia \u201cfascista\u201d. Esta definici\u00f3n puede haber sido otorgada a modelos de gobiernos y a organizaciones y partidos pol\u00edticos que no llegaron al poder.<\/p>\n<p>Como la mayor\u00eda de los ejemplos que a continuaci\u00f3n se brindan toman el periodo hist\u00f3rico que culmin\u00f3 en 1945 en la finalizaci\u00f3n de la 2GM, el t\u00e9rmino \u201cfascismo\u201d fue utilizado como sin\u00f3nimo de nazismo. Aclaramos que nuestra inc\u00f3lume posici\u00f3n es distinguir ambas categor\u00edas pol\u00edticas, pero en funci\u00f3n de la historia de los pa\u00edses que mencionaremos y en donde la utilizaci\u00f3n del t\u00e9rmino era com\u00fan, no en todos los casos aclaramos la diferencia.<\/p>\n<p>En <strong><em>Jap\u00f3n<\/em><\/strong> existi\u00f3 por a\u00f1os en las d\u00e9cadas iniciales del siglo, una corriente conservadora asentada socialmente en grandes industriales, parte de la nobleza y muy arraigada en las fuerzas armadas. Una poderosa corriente derechista que entend\u00eda a la democracia como una forma ajena al sentir nacional y que era un dato de dificultad para lograr la unidad del pueblo japon\u00e9s. Alrededor de 1930 los militares, actuando en forma corporativa que se conoci\u00f3 como \u201ccamarilla militar\u201d, empezaron a tener fuerte incidencia en los gobiernos nacionales. Varias logias y movimientos afines los representaban. La Facci\u00f3n de la V\u00eda o del Camino Imperial\/ Kodoha fue la m\u00e1s importante. Si bien ten\u00eda objetivos expansionistas, totalitarios y quer\u00edan darle car\u00e1cter militar a la sociedad nipona, nunca se organizaron pol\u00edticamente y no tuvieron una expresi\u00f3n partidaria que los nuclee.<\/p>\n<p>Pero en tiempos similares surgi\u00f3 el grupo Toseiha, conducido por los dos m\u00e1s importantes militares de Jap\u00f3n, Tetsuzan Nagata e Hideki Tojo que se opon\u00edan al Kodoha.<\/p>\n<p>Al igual que los otros, este grupo tambi\u00e9n renegaba de la democracia representativa y sosten\u00edan cierta complacencia con un modelo econ\u00f3mico muy estatista y con pretensiones sociales. Ambos grupos eran totalitarios y, desde ya, pod\u00edan simpatizar con el modelo fascista italiano, pero no fueron un gobierno fascista. Demasiada cultura oriental y mucha vocaci\u00f3n por lo que llamaban poder espiritual y acendrado misticismo los alejaban de la identidad pol\u00edtica nacida en Italia.<\/p>\n<p>En <strong><em>Croacia<\/em><\/strong> se dio en 1941 el arribo al poder de Poglavnik Ante Paveli\u0107, l\u00edder de un agrupamiento llamado los Ustachas que, parad\u00f3jicamente se expresaban en un partido denominado De los derechos. Pero esto fue como consecuencia del control alem\u00e1n\/nazi del territorio y no como construcci\u00f3n de poder propio. Ante Paveli\u0107 era desde 1929 dirigente de la derecha croata.<\/p>\n<p>Este gobierno sostenido en un grupo terrorista hac\u00eda eje en el racismo y en cierta devoci\u00f3n clerical. Como valor filos\u00f3fico hablaban de un ancestral nacionalismo org\u00e1nico. Todo esto mucho m\u00e1s cercano al nazismo que al fascismo. No hubo en Croacia, gobierno fascista.<\/p>\n<p>En <strong><em>Grecia<\/em><\/strong> hubo un gobierno dictatorial entre 1936\/1941, la dictadura de Ioannis Metaxas, conocido como el R\u00e9gimen del 4 de agosto, tomaba valores del ideario fascista en su naturaleza ideol\u00f3gica pero no como raz\u00f3n de su gobierno.<\/p>\n<p>Ten\u00eda un Organizaci\u00f3n Nacional de la Juventud basado en el Hitlerjugend, desarroll\u00f3 una econom\u00eda centrada en los armamentos, estableci\u00f3 un estado policial similar al de Alemania nazi (Grecia recibi\u00f3 apoyo t\u00e1ctico y material de Himmler, quien intercambi\u00f3 correspondencia con el Ministro de Seguridad del Estado griego Konstantinos Maniadakis) y brutalidad contra comunistas en grandes ciudades como Atenas (El comunismo a\u00fan no se conoc\u00eda en las peque\u00f1as ciudades y pueblos de Grecia). El coronel George Papadopoulos y la dictadura militar de 1967 a 1974, que fue apoyada por Estados Unidos, sin embargo, era menos ideol\u00f3gica y carec\u00eda de un claro elemento fascista que no fuera el militarismo.<\/p>\n<p><strong><em>Uruguay<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Un espacio destacado para la investigaci\u00f3n sobre fascismo en Uruguay, la Suiza de Am\u00e9rica, el democratismo casi perfecto de la Am\u00e9rica del Sur, lo ubicamos en marzo de 1933 cuando comienza un raro periodo de gobierno que fue t\u00e9cnicamente una dictadura, con la originalidad que el dictador era alguien que como el pol\u00edtico Jos\u00e9 Luis Gabriel Terra, hab\u00eda sido presidente constitucional entre 1931 y 1933, lo fue de facto entre 1933 y 1934 y luego bajo la calidad de \u201cinterino\u201d gobern\u00f3 hasta junio de 1938.<\/p>\n<p>Cuentan los investigadores uruguayos Carlos Mar\u00edn, Mar\u00eda Cantabran y Serigo Yanes y hay un trabajo de M. Broquetas al respecto, que con la asunci\u00f3n como \u201cdictador\u201d del abogado Terra en 1933 comienza una suerte de simpat\u00eda por el fascismo que nuclea en forma transversal a sectores de la llamada oligarqu\u00eda uruguaya, al Ej\u00e9rcito y a grupos del partido Nacional y del partido Colorado. La vinculaci\u00f3n m\u00e1s fuerte entre estos espacios de la vida p\u00fablica uruguaya se daba en su oposici\u00f3n cerril al comunismo y ver que en la Italia de Mussolini con apariencias de \u201cprogreso dentro del orden\u201d, se combat\u00eda eficazmente al \u201cdemonio rojo\u201d.<\/p>\n<p>Concurren en esta entente informal el \u201criverismo\u201d una corriente del partido Colorado que reivindicaba a Fructuoso Rivera quien fuera el primer presidente de Uruguay. Ac\u00e1 tambi\u00e9n hay una extra\u00f1a ubicaci\u00f3n del riverismo en el armado pro fascista ya que doctrinariamente este sector era el m\u00e1s liberal cl\u00e1sico de los colorados y enfrentaban al \u201cestatismo\u201d del reformista Jos\u00e9 Battle y Ordo\u00f1ez.<\/p>\n<p>Otro sector simpatizante del fascismo era el \u201csosismo\u201d, que fue una corriente escindida del battlismo, dentro del partido Colorado y encabezada por Julio Mar\u00eda Sosa.<\/p>\n<p>Otro sector importante fue el llamado \u201cvierismo\u201d nombre con que se conoci\u00f3 una corriente pol\u00edtica tambi\u00e9n escindida del battlismo, en 1919, y dirigida por un ex presidente Feliciano Viera. Su liderazgo m\u00e1s destacado lo tuvo en Eduardo Blanco Acevedo y tambi\u00e9n utilizaban el nombre de Partido Colorado Radical. Tanto el riverismo cuanto el sosismo y el vierismo abrevaban en el Partido Colorado.<\/p>\n<p>Desde el partido Nacional o Blanco, sumaron a esta \u201csimpat\u00eda pro fascista\u201d desde el \u201cherrerismo. Hist\u00f3ricamente este espacio manten\u00eda posiciones tradicionalistas muy permeables a la reivindicaci\u00f3n id\u00edlica de un pasado nacional, \u00e9pico y folcl\u00f3rico. Ten\u00edan cierta idea de americanismo criollo y eran fuertemente antimperialistas (en esos tiempos identificado en Gran Breta\u00f1a).<\/p>\n<p>Con todos estos apoyos, el gobierno de Terra mantuvo v\u00ednculos e intercambios econ\u00f3micos importantes con el gobierno de Mussolini y con el nazismo alem\u00e1n.<\/p>\n<p>Y como dato que suma a su ideolog\u00eda y doctrina, destacamos que el Uruguay f\u00e1ctico de Terra fue uno de los primeros pa\u00edses del mundo en reconocer al gobierno de Burgos, del general golpista Francisco Franco en la Espa\u00f1a dividida por su guerra civil.<\/p>\n<p>Los autores mencionados al comienzo de esta referencia a Uruguay, aseguran que \u201crecientes investigaciones han evidenciado los estrechos v\u00ednculos entre la \u00e9lite del partido Blanco y la Falange espa\u00f1ola\u201d (el sector m\u00e1s cercano al fascismo puro de la alianza antirrepublicana levantada en julio de 1936 contra el gobierno constitucional espa\u00f1ol).<\/p>\n<p><strong><em>Brasil<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Sobre trabajos de Celia Araujo, Ricardo Araujo Benzaquen, Luis Eduardo Bicca y otros.<\/p>\n<p>La organizaci\u00f3n m\u00e1s cercana al fascismo fue la AIB Acci\u00f3n Integralista Brasile\u00f1a (este nombre puede deducirse que se toma de un espacio portugu\u00e9s con ciertas similitudes como era el Integralismo Lusitano), que se muestra p\u00fablicamente a partir del a\u00f1o 1932 de la mano de Plinio Salgado quien desde la literatura arrima a la pol\u00edtica con una fuerte reivindicaci\u00f3n de lo masivo como constituyente del accionar pol\u00edtico y naturalmente, en esos tiempos, toma como modelo parte de lo que el fascismo italiano mostraba y tambi\u00e9n abreva en el nacional socialismo alem\u00e1n ( Partido Nacional Socialista Obrero Alem\u00e1n \u2013 Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei \u2013 NSDAP). La influencia se relaciona con la prioridad dada por los partidos europeos a la participaci\u00f3n de las masas y con ciertas formas instrumentales parecidas, como utilizar uniformes en organizaciones paramilitares (camisas verdes brasile\u00f1as semejando las negras fascistas y las pardas nazis), a expresarse en las calles con movimientos militares y cierta violencia y a sostener posiciones terceristas respecto al liberalismo y al marxismo y apuntar a un discurso de fuerte nacionalismo y rechazo a indefinidas \u201cinfluencias extranjeras\u201d.<\/p>\n<p>Es de destacar que la AIB carec\u00eda de un sustrato racista ya que su bandera levantaba la consigna \u201cUni\u00f3n de toda raza y todo pueblo\u201d y en cuanta al antisemitismo no era una cuesti\u00f3n central en sus definiciones ya que Plinio Salgado estaba en contra de asignarle valor teorizante.<\/p>\n<p>Integrantes de la AIB pertenec\u00edan a un conglomerado multirracial donde hab\u00eda negros e indios y blancos y mulatos. Parte de su vadem\u00e9cum identitario lo sosten\u00edan posiciones cercanas al cristianismo como virtud y a un marcado reaccionarismo ante reformas sociales.<\/p>\n<p>La controversia m\u00e1s importante en el caso brasile\u00f1o se da sobre el rol jugado por Getulio Vargas (1882\/1954) y su condici\u00f3n o no de fascista. Vargas ocup\u00f3 la presidencia en dos periodos, entre enero de 1951 y el 24 de agosto de 1954 y previamente entre el 20 de julio de 1934 y el 29 de octubre de 1945.<\/p>\n<p>Es cierto que entre 1936\/38 hubo acercamiento de Getulio Vargas con el aspirante a fascista local Plinio Salgado y su Partido Integralista. Y tambi\u00e9n es cierto que Vargas hizo del culto a la personalidad un valor de su gobierno. Y el otro dato que aportan los que sostienen el \u201cfascismo\u201d de Vargas es un decreto de 1943 donde se consolidan leyes laborales y se dice que estuvo inspirado en una norma similar efectuada por Mussolini en 1927.<\/p>\n<p>Pocos argumentos para definir una ubicaci\u00f3n decisiva en el presidente brasile\u00f1o y nula demostraci\u00f3n de que haya existido fascismo en Brasil.<\/p>\n<p>Desde la filosof\u00eda y acad\u00e9micos de la historia brasile\u00f1a, lo niegan aduciendo que Vargas fue un seguidor de Julio Prates de Castilhos (1860\/1903, conocido como \u201cPatriarca de Rio Grande do Sur\u201d, estado del cual fue presidente en dos periodos y al que leg\u00f3 su constituci\u00f3n de 1891) cuya vida pol\u00edtica dio origen al castilhismo, una ideolog\u00eda positivista alejada e incompatible de la metaf\u00edsica tradicionalista y del ocultismo cercanos al fascismo.<\/p>\n<p><strong><em>Rep\u00fablica de China <\/em><\/strong><\/p>\n<p>En China se da la paradoja de que existi\u00f3 una fuerte corriente simpatizante del fascismo encabezada por Wang Jingwei, que a la vez era el l\u00edder de la fracci\u00f3n izquierdista del Kuomintang, el partido conducido por Chiang Kai-Shek.<\/p>\n<p>Este sector fue tomando posiciones cercanas al fascismo, originadas en su f\u00e9rreo anticomunismo ante la realidad local y el enfrentamiento con el Partido comunista chino de Mao.<\/p>\n<p>Esto motiv\u00f3 alguna vinculaci\u00f3n formal con los gobiernos de Alemania e Italia a partir de 1941 en que Jingwei se hace cargo de un gobierno \u201csicario\u201d de Jap\u00f3n, establecido en Nanjing y sostenido por sus fuerzas militares invasoras de China<\/p>\n<p>Esto eventualmente llev\u00f3 a su reconocimiento por parte de los miembros de la Potencias del Eje, incluyendo Alemania e Italia, cuando la facci\u00f3n de Wang Jingwei del Kuomintang gan\u00f3 prominencia y asumi\u00f3 el control de un r\u00e9gimen t\u00edtere basado en Nanjing establecida en 1941 por las fuerzas de los invasores Ej\u00e9rcito Imperial Japon\u00e9s.<\/p>\n<p>Este gobierno se conoci\u00f3 como Republica Nacionalista China, aunque mandaba sobre un peque\u00f1o territorio y amparado por el Imperio japon\u00e9s confrontaba con el gobierno de Chiang Kai-Shek, que desde Chongqing y con el cargo de Gobernador Nacional de la Rep\u00fablica de China enfrentaba a los japoneses.<\/p>\n<p>Es de destacar que cuando ambos estaban en el Kuomintang, Chiang expresaba el ala derechista y Jingwei la izquierda m\u00e1s dura.<\/p>\n<p><strong><em>Finlandia<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Hubo un espacio pol\u00edtico que fue virando hacia el fascismo y se trat\u00f3 del Movimiento Lapua, que surge en 1929 como opositor a Suecia y a Rusia.<\/p>\n<p>En 1930 adhiere a muchas de las consignas del fascismo italiano y acent\u00faa su perfil anticomunista.<\/p>\n<p>Sin embargo, no goza de fuerte presencia y al intentar un golpe de Estado en 1932, fracasan y el Lapua fue prohibido.<\/p>\n<p>Durante la 2GM Finlandia mantuvo formas de cierta democracia a pesar que simpatizaba y cooperaba con la Alemania nazi.<\/p>\n<p><strong><em>Hungr\u00eda<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Tal vez uno de los pa\u00edses que durante un tiempo tuvo mayor cercan\u00eda con el modelo fascista italiano, sobre todo en las ideas del Regente Mikl\u00f3s Horthy que desde 1920 encarnaba el poder del Estado y sent\u00eda admiraci\u00f3n por el sistema italiano de gobierno bajo Benito Mussolini.<\/p>\n<p>Hungr\u00eda en la d\u00e9cada de 1930 vive fuertes internas pol\u00edticas y de violencia entre fuerzas de la derecha, por un lado, el propio Regente Horthy y por otro el dirigente Ferenc Szalasi jefe de la organizaci\u00f3n Partido de la Cruz Flechada-Movimiento Hungarista de car\u00e1cter pro alem\u00e1n y antisemita que incluso lleg\u00f3 al encarcelamiento de Szalasi por orden de Horthy.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo que el gobierno prohib\u00eda el partido pronazi de la Cruz Flechada, en 1938, aprobaba leyes contra los jud\u00edos, en un intento de Horthy de ganar masa cr\u00edtica que apoyaba a su rival y en virtud del clima de \u00e9poca ferozmente antisemita que se viv\u00eda en Hungr\u00eda.<\/p>\n<p>En verdad Hungr\u00eda tiene una parad\u00f3jica historia en cuanto a su fascismo (insistimos en que la abundante y pacifica historiograf\u00eda sobre el tema no distingue mayormente, como si lo hace este trabajo, entre fascismo y nazismo), ya que mientras el Almirante Horthy mantuvo el poder, primero como Regente y luego como Jefe de Estado hasta marzo de 1944 en que invaden los alemanes y colocan en el poder a Ferenc Szalasi, los jud\u00edos y a pesar de la legislaci\u00f3n antisemita, viv\u00edan con cierta tranquilidad. En esto, las formas se parecen a las de los jud\u00edos de Italia para la misma \u00e9poca.<\/p>\n<p>Una episodio extra\u00f1o para la linealidad con que muchos historiadores, cientistas sociales, periodistas y pol\u00edticos, tratan el tema del fascismo ocurri\u00f3 en julio de 1944 en Budapest cuando las tropas oficiales del gobierno \u201cfascista\u201d de Horthy, la Primera Divisi\u00f3n blindada al mando del coronel Ferenc Koszor\u00fas, combaten contra los muy bien armados paramilitares de la Cruz Flechada para impedir, cosa que lograron, la deportaci\u00f3n de 200.000 jud\u00edos de la capital h\u00fangaro, salv\u00e1ndole, de esa forma, la vida.<\/p>\n<p>Tema que cobra importancia ya que sorprendi\u00f3 e impresion\u00f3 a las fuerzas alemanas y llegaron a la conclusi\u00f3n que mientras Horthy gobernara no tendr\u00edan total manejo del pais y eso precipit\u00f3 que apoyaran a Ferenc Szalasi, el viejo rival del Almirante, y en la operaci\u00f3n Panzerfaust del 15 de octubre de 1944 tropas alemanas y los h\u00fangaros de la Cruz Flechada desalojaron del gobierno a Horthy colocando a Sz\u00e1lasi en el poder, en un gobierno mucho m\u00e1s cercano al nazismo. Esto dur\u00f3 hasta el final de la guerra y ese gobierno s\u00ed envi\u00f3 a casi 500 mil jud\u00edos a los campos de muerte manejados por los nazis.<\/p>\n<p><strong><em>Noruega <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Vidkun Quisling (Vidkun Abraham Lauritz Jonss\u00f8n Quisling 1887\/1945) pol\u00edtico noruego, ex ministro de Defensa y simpatizante nazi, organiza un golpe de Estado durante la Invasi\u00f3n alemana el 9 de abril de 1940. Este primer gobierno fue reemplazado por un Gobierno t\u00edtere nazi bajo su liderazgo desde el 1 de febrero de 1942 donde actual como Ministro Presidente. Su partido, el Nasjonal Samling, nunca tuvo un apoyo sustancial en Noruega, lo que socav\u00f3 sus intentos de emular al estado fascista italiano y al ejercer el poder en virtud de la presencia de las tropas alemanas, su acci\u00f3n y pensamiento estuvo cerca del nazismo. Sus principios doctrinarios combinaban fundamentos cristianos, desarrollos cient\u00edficos y filosof\u00eda en una nueva teor\u00eda que denomin\u00f3 \u00abuniversismo\u00bb<\/p>\n<p><strong><em>Portugal <\/em><\/strong><\/p>\n<p>El Estado Novo, r\u00e9gimen dictatorial portugu\u00e9s cuya figura principal fue Ant\u00f3nio de Oliveira Salazar (1889\/1970) quien fungi\u00f3 como primer ministro entre 1932 y 1968 e interinamente la Presidencia de la Rep\u00fablica en 1951, abarc\u00f3 el periodo 1926-1974 con una fuerte consolidaci\u00f3n autoritaria y represiva a partir de 1933.<\/p>\n<p>Si bien se acerc\u00f3 en ciertas simbolog\u00edas al fascismo italiano, como una fuerte iconograf\u00eda personal y la intolerancia hacia opositores, con persecuci\u00f3n de los mismos, tuvo invectivas hacia el modelo italiano y tambi\u00e9n para el nazismo donde los critic\u00f3 como que eran paganos y violentaban l\u00edmites religiosos y de moral.<\/p>\n<p>A diferencias de los modelos partidarios del PNF y del Partido Nazi, Oliveira Salazar era contrario a contar con una estructura partidaria de tipo tradicional y no conceb\u00eda que el Estado pudiera verse conducido por un partido pol\u00edtico. Su conglomerado de simpatizantes, la Uni\u00f3n Nacional, era definido como un anti partido o un no partido.<\/p>\n<p>Confiaba en una sociedad despolitizada y no acud\u00eda a las movilizaciones masivas como el fascismo.<\/p>\n<p>Si hubo, fuera del aparato estatal formal grupos fascistas, el m\u00e1s poderoso fue organizado al calor de los sindicatos nacionales, y se llamaron los \u201cCamisas Azules\u201d que entre 1932 y 1934 tuvieron actividad importante. Este grupo s\u00ed segu\u00eda el rumbo del PNF. Uno de sus dirigentes, Francisco Rolao Preto fue de los primeros en sumarse desde Portugal a Mussolini, en 1922.<\/p>\n<p>Los camisas azules ten\u00edan cierta cercan\u00eda con el pensamiento de Emmanuel Mounier (1905\/1950) fil\u00f3sofo franc\u00e9s creador del \u201cpersonalismo comunitario\u201d centrada en colocar como centro de todo a la persona en comunidad. Una de sus m\u00e1ximas m\u00e1s conocidas es: \u201cNuestra acci\u00f3n no est\u00e1 esencialmente orientada al \u00e9xito, sino al testimonio\u201d.<\/p>\n<p>Esta organizaci\u00f3n basaba su plataforma en cierto concepto de justicia social en donde no faltaban demandas por salarios m\u00ednimos, vacaciones pagas, educaci\u00f3n para los trabajadores y como dato de utop\u00eda en objetivos, pero tambi\u00e9n de cercan\u00eda con algunas consignas de la izquierda de los a\u00f1os setenta, el l\u00edder de los camisas azules Rolao Preto luchaba \u201cpor un mundo en el que los trabajadores tengan garantizado el derecho a la felicidad\u201d.<\/p>\n<p>A mediados de la d\u00e9cada de 1930 Oliveira Salazar, prohibi\u00f3 a los sindicalistas nacionales, generadores de las camisas azules, acus\u00e1ndolos de inspirarse en modelos extranjeros y \u201chacer un culto a la fuerza, exaltar a la juventud y politizar a las masas\u201d.<\/p>\n<p>Finalmente, muchos dirigentes de ese grupo fascista prohibido, se integraron a la Uni\u00f3n Nacional del Primer Ministro.<\/p>\n<p>Y como dato de su ubicaci\u00f3n en la pol\u00edtica internacional, es destacable que Portugal fue neutral durante la 2GM.<\/p>\n<p><strong><em>Polonia <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Durante la d\u00e9cada de 1930, aparecen en Polonia alineaciones de inspiraci\u00f3n fascista.<\/p>\n<p>Las organizaciones fascistas como la Asociaci\u00f3n de Fascistas Polacos (Zwi\u0105zek Faszyst\u00f3w Polskich) eran sin embargo marginales y ef\u00edmeras, y no ten\u00edan ni la presencia visible ni la fuerza que pose\u00edan los partidos de tipo fascista. Vale decir, las formaciones con programas pol\u00edticos de ra\u00edz fascista como el Campamento Nacional Radical Falanga que fue el m\u00e1s destacado de ellos. Con numerosos j\u00f3venes de radicalidad en las calles, tuvo su origen en la Juventud del Partido Nacional Dem\u00f3crata. Este sector, Falanga, vivi\u00f3 la prohibici\u00f3n de sus actividades y tuvo una cierta vida clandestina. Se dedicaban a provocar disturbios callejeros y realizar actividades antisemitas.<\/p>\n<p><strong><em>Rumania <\/em><\/strong><\/p>\n<p>La organizaci\u00f3n de los Guardia de Hierro, espacio pol\u00edtico importante de la derecha rumana, que, durante la d\u00e9cada de 1930, vivi\u00f3 cierto prestigio y se desarroll\u00f3 en base a pensamientos del cristianismo, el antisemitismo y la defensa de una pol\u00edtica agraria mediante reformas. Pero que su propia naturaleza violenta impidi\u00f3 que anclara con fuerza entre los conservadores rumanos y clases medias.<\/p>\n<p>Con el tiempo fue tornando en un movimiento pro-nazi y pro-alem\u00e1n y en alianza con Ion Antonescu (1882\/1946) que fue un militar y pol\u00edtico rumano, quien hab\u00eda ocupado el cargo de ministro de Defensa en 1937 bajo el gobierno de Octavian Goga, llega al poder en septiembre de 1940. Luego de un a\u00f1o de gobierno dictatorial, Antonescu consolida sus relaciones con el nazismo y ante el fracaso de gesti\u00f3n de dirigentes de Guardia de Hierro pone fin a esa alianza y los expulsa del gobierno, superando incluso un intento de golpe de Estado en enero de 1941, por parte de sus ex aliados.<\/p>\n<p>El gobierno de Antonescu ten\u00eda elementos de fascismo, pero no expresado en la claridad de un programa. Se trat\u00f3 m\u00e1s concretamente de una verdadera dictadura militar.<\/p>\n<p>El sistema se caracterizaba por el nacionalismo, el antisemitismo y el anticomunismo.<\/p>\n<p>Como en otros casos paradigm\u00e1ticos, como en Hungr\u00eda, a pesar de su antisemitismo y de varios pogromos oficiales, Antonescu, sobre el final de su gobierno se neg\u00f3 a enviar jud\u00edos rumanos hacia Alemania y su segura muerte en campos de exterminio.<\/p>\n<p>En agosto de 1944 y ya con la 2GM casi definida, la monarqu\u00eda rumana, antes expulsada por Antonescu, y en la figura del rey Miguel, lidera un golpe de Estado que lo derroc\u00f3.<\/p>\n<p><strong><em>Eslovaquia <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Existi\u00f3 en los a\u00f1os 30 el Partido Popular Eslovaco, un movimiento nacionalista con caracter\u00edsticas fascistas. Vinculado a la Iglesia cat\u00f3lica romana ya que su fundador fue un sacerdote Andrej Hlinka (1864\/1938). Otro religioso, Monse\u00f1or Jozef Tiso (1887\/1947) fue su sucesor y fue el presidente de una novedosa Rep\u00fablica de Eslovaquia nominalmente independiente fundada en 1939 y colaboradora de las fuerzas del Eje durante la 2GM la cual dej\u00f3 de existir el 4 de abril de 1945, cuando las tropas sovi\u00e9ticas ocuparon la capital del pa\u00eds, Bratislava.<\/p>\n<p>El fuerte componente clerical se ubica en alguna semejanza con lo que fue el \u201caustrofascismo\u201d y el fascismo clerical croata, pero sin el nivel de excesos y criminalidad de estos dos. Existi\u00f3 cierta comparaci\u00f3n de similitud con el modelo econ\u00f3mico del fascismo italiano, ya que conviven un modelo de mercado con presencia reguladora del Estado.<\/p>\n<p><strong><em>Espa\u00f1a <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Hubo desde el siglo 19 partidos de derecha en Espa\u00f1a, y al calor del surgimiento del fascismo italiano en las dos primeras d\u00e9cadas del siglo 20, algunas formaciones tomaron ese rumbo como autodefinici\u00f3n, no solo eran de derecha, sino que tambi\u00e9n se consideraban fascistas.<\/p>\n<p>Uno fue el m\u00e9dico y pol\u00edtico Jos\u00e9 Mar\u00eda Albi\u00f1ana (1883\/1936) fundador en 1930 del Partido Nacionalista Espa\u00f1ol\/PNE y \u00e9l mismo considerado (en verdad auto considerado) como el primer fascista espa\u00f1ol. Fue un partido pol\u00edtico situado en la extrema derecha que existi\u00f3 durante los a\u00f1os de la Segunda Rep\u00fablica Espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>Defend\u00eda la restauraci\u00f3n de la monarqu\u00eda tradicional en la persona de Alfonso XIII y bajo lo que ellos denominaron al igual que los carlistas como \u00abReinado social de Jesucristo\u00bb.<\/p>\n<p>Su consigna era Religi\u00f3n, Patria y Monarqu\u00eda, lema \u00e9ste que copiaba de aquella Uni\u00f3n Patri\u00f3tica del general Miguel Primo de Rivera (1870\/1930) quien hab\u00eda gobernado Espa\u00f1a como dictador entre 1923 y 1930 (una dictadura, blanda y abierta en la cual hubo ministros socialistas), y del cual Albi\u00f1ana se declaraba seguidor.<\/p>\n<p>Cont\u00f3 con su propio \u00f3rgano de propaganda llamado \u201cLa Legi\u00f3n\u201d donde entre sus propuestas pol\u00edticas no faltaban las proclamas antisemitas.<\/p>\n<p>No tuvo gran trascendencia en la pol\u00edtica espa\u00f1ola. Y tal es as\u00ed que el fascismo en Espa\u00f1a no cont\u00f3 con simpat\u00edas numerosas hasta, pr\u00e1cticamente el inicio de la guerra civil en julio de 1936.<\/p>\n<p>Otro de los grupos minoritarios con aspiraciones a convertirse en ap\u00e9ndice del fascismo italiano, fue La Traza, grupo que comenz\u00f3 en Catalu\u00f1a a comienzos de 1923 y fue adoptando diversas figuras institucionales como Partido Somatenista Civil Espa\u00f1ol y Federaci\u00f3n C\u00edvico-Somatenista y tras el golpe que llev\u00f3 a Primo de Rivera al poder, intent\u00f3 ser la parte civil y \u201cmovimientista\u201d del gobierno. Pero sin \u00e9xito.<\/p>\n<p>Su nombre lo tom\u00f3 de un organismo catal\u00e1n de estilo parapolicial, El Somat\u00e9n, que hab\u00eda surgido como bandas de protecci\u00f3n civil armadas, sin vinculaci\u00f3n con el ej\u00e9rcito y se dedicaba a defender la tierra en zonas rurales.<\/p>\n<p>Pero el Dictador Primo de Rivera, vio en esa instituci\u00f3n cierta fuente de poder militar y lo convirti\u00f3 desde milicia catalana hasta el nivel de todo el pa\u00eds, con una ley que instauraba el Somat\u00e9n Nacional, convirti\u00e9ndolo en uno de los pilares del r\u00e9gimen.<\/p>\n<p>Fue disuelto en 1931 por la Segunda Rep\u00fablica Espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>La m\u00e1s importante organizaci\u00f3n de la derecha espa\u00f1ola, con aires revolucionarios fue la Falange Espa\u00f1ola, que en virtud de contar mayoritariamente con elemento j\u00f3venes y proponer cambios radicales en la pol\u00edtica nacional se diferenciaba de la CEDA- Confederaci\u00f3n Espa\u00f1ola de Derechas Aut\u00f3nomas, que fue una coalici\u00f3n espa\u00f1ola de partidos cat\u00f3licos y de derechas en los tiempos de la Segunda Rep\u00fablica. Se fund\u00f3 en 1933 y como fuerza pol\u00edtica conservadora y cat\u00f3lica, se presentaba como alternativa parlamentaria e institucional, desde la derecha ante las alianzas socialistas-republicanas.<\/p>\n<p>Era un verdadero partido de la iglesia espa\u00f1ola y se propon\u00eda que \u00e9sta, como instituci\u00f3n estuviera por encima de los estamentos civiles parlamentarios y ejecutivos y del propio Estado. En su programa de gobierno se obligaba a seguir \u201cconstantemente\u201d las normas que en cada momento dicte para Espa\u00f1a la jerarqu\u00eda eclesi\u00e1stica\u201d y lleg\u00f3 a ser el gran partido de masas de la derecha espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>Mantuvo y cultiv\u00f3 alguna inclinaci\u00f3n hacia el fascismo italiano, sobre todo en su juventud llamada \u201cJuventudes de Acci\u00f3n Popular\u201d. Mientras ejerci\u00f3 el liderazgo de CEDA, Jos\u00e9 Mar\u00eda Gil-Robles (1898\/1980) impuls\u00f3 la idea de ganar elecciones, llegar al parlamento y eliminar la democracia. Se pronunci\u00f3 a favor de alcanzar en Espa\u00f1a, \u201cuna verdadera unidad, un nuevo esp\u00edritu, una pol\u00edtica totalitaria\u201d.<\/p>\n<p>En su iconograf\u00eda tradicional, realizaba numerosos actos masivos al estilo fascista italiano y Gil-Robles era aclamado como \u201cJefe\u201d, el equivalente al Duce italiano.<\/p>\n<p>En los entusiasmos desbordantes de actos multitudinarios, afirmaban que realizar\u00edan una \u201cmarcha sobre Madrid\u201d para hacerse con el poder, remedando la marcha sobre Roa de Benito Mussolini.<\/p>\n<p>Con el tiempo, calmaron euforias beligerantes y entraron m\u00e1s de lleno en el rol parlamentario electoral, esto y la aparici\u00f3n con fuerza de Falange Espa\u00f1ola los corri\u00f3 del eje de visibilidad principal de la derecha espa\u00f1ola, no tan amiga de las instituciones.<\/p>\n<p>Desde 1934 y con la fusi\u00f3n de Falange Espa\u00f1ola de Jos\u00e9 Antonio Primo de Rivera (1903\/1936) partido peque\u00f1o de un fascismo peculiar y con arraigo firme en j\u00f3venes socialmente acomodados, con una organizaci\u00f3n llamada Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista, conducida por Ramiro Ledesma (1905\/1936) y On\u00e9simo Redondo (1905\/1936) que se convirtiera en la Falange Espa\u00f1ola y de las JONS, y que tuvo un exponencial crecimiento cuantitativo y cualitativo llegando a movilizar y conducir a miles de integrantes y simpatizantes de ese movimiento.<\/p>\n<p>Esta alianza brind\u00f3 nueva conformaci\u00f3n social a la derecha espa\u00f1ola \u201cfalangista\u201d puesto que On\u00e9simo Redondo, si bien no era proletario ya que proven\u00eda de una familia de peque\u00f1os propietarios rurales, hab\u00eda transitado por cierto sindicalismo y fue dirigente del Sindicato de Cultivadores de Remolacha de Castilla la Vieja y eso pon\u00eda en valor cierto respeto por ideas de mejoras para los trabajadores espa\u00f1oles. Tambi\u00e9n hab\u00eda sido fundador de las Juntas Castellanas de Actuaci\u00f3n Hisp\u00e1nica, un espacio pol\u00edtico que al juntarse con la organizaci\u00f3n \u201cLa Conquista del Estado\u201d dirigida por el fil\u00f3sofo Ramiro Ledesma, dio origen a las JONS.<\/p>\n<p>N\u00f3tese la edad de estos tres l\u00edderes derechistas, los tres muertos en los comienzos de la Guerra Civil y donde el mayor no supera los 33 a\u00f1os de edad.<\/p>\n<p>En la parte donde desarrollamos el episodio hist\u00f3rico que identificamos como Congreso Fascista de Montreux, detallamos m\u00e1s aspectos del ideario falangista y en lo correspondiente a comparaciones de reg\u00edmenes autoritarios, hacemos menci\u00f3n al caso espa\u00f1ol del franquismo.<\/p>\n<p>S\u00ed debemos destacar, que de todos los modelos que intentaron semejar al fascismo, algunos desde el gobierno, otros en la pol\u00edtica del llano, algunos caricaturescos y otros dotados de seriedad, vemos en la Falange Espa\u00f1ola y en Jos\u00e9 Antonio Primo de Rivera, el m\u00e1s cercano.<\/p>\n<p>Este dirigente impuso un estilo florido entre sus militantes, un idioma m\u00edstico y po\u00e9tico con ribetes militares. Es famosa su sugerencia respecto a que \u201ccuando ofenden nuestros sentimientos, debemos reaccionar como hombres antes de ser amables. Para eso est\u00e1 la dial\u00e9ctica como primer instrumento de comunicaci\u00f3n, despu\u00e9s cuando se ofende a la justicia y a la patria, no existe otra dial\u00e9ctica admisible que la de los pu\u00f1os y las pistolas\u201d. A Jos\u00e9 Antonio, en ocasiones se lo refer\u00eda como \u201cCapit\u00e1n de Luceros\u201d<\/p>\n<p>En su camino a convertirse en el \u00fanico titular de la jefatura falangista y l\u00edder indiscutido, Primo de Rivera va de una ultraderecha cuasi religiosa hasta un fascismo aut\u00e9ntico y esto lo expone como probable modelo o sistema de gobierno donde piensa establecer un Nuevo Estado, estado fascista y con un Jefe\/Duce que ser\u00eda \u00e9l.<\/p>\n<p>Ismael Saz Campos, en su libro \u201cFranquismo y Fascismo\u201d ( Universitat de Valencia, 2004), asegura que el fascismo de Jos\u00e9 Antonio Primo de Rivera \u201cera, por supuesto, un fascismo pleno\u201d.<\/p>\n<p>El hecho de no haber transitado rumbos de gesti\u00f3n en el gobierno y su muerte temprana, impiden asegurar la forma sistem\u00e1tica que del fascismo pudiese haber desarrollado Primo de Rivera, quedando esa cercan\u00eda solo en el terreno de la pol\u00edtica, la ideolog\u00eda y algunos m\u00e9todos y simbolog\u00edas.<\/p>\n<p>Existe en algunos escritos sobre el fascismo y su correlato espa\u00f1ol, una mirada que aproximada en virtud de similitudes m\u00e1s supuestas que reales entre dise\u00f1os de sus s\u00edmbolos, Los fasces o fascios italianos y los yugos y las flechas falangistas.<\/p>\n<p>Los fascios o haz de lictores, eran 30 varas unidas y simbolizaban una cada una de las curias de la Antigua Roma, se ataban con una cinta de cuero rojo que a su vez sujetaba un hacha, y era en origen, el emblema militar de los reyes etruscos.<\/p>\n<p>Por el lado de la Falange, el dise\u00f1o remite a homenajear a dos antiguos monarcas espa\u00f1oles. El yugo era el emblema del rey Fernando el Cat\u00f3lico y hab\u00eda en esto una alusi\u00f3n al amor o al menos a la identidad total de la pareja, pues los yugos de Fernando, comenzaban con la letra Y (Ysabel en escritura antigua) y las flechas que eran la insignia de Isabel, esposa de Fernando, empezaban con la letra F en alusi\u00f3n a su marido.<\/p>\n<p>Luego del arresto y posterior muerte del fundador de la Falange en 1936, surgieron disputas internas y finalmente la organizaci\u00f3n, una vez finalizada la contienda fue absorbida y dominada por el general\u00edsimo Francisco Franco en una unidad org\u00e1nica y partidaria con todos los que hab\u00edan participado en el bando alzado y golpista (llamado nacional) durante la guerra. En abril de 1937, Franco, ya conocido como El Caudillo, l\u00edder indiscutido del bando ganador y Jefe del Estado espa\u00f1ol, dicta un decreto de unificaci\u00f3n y obliga a carlistas y falangistas a unirse en una nueva estructura pol\u00edtica la FET, donde en una combinaci\u00f3n de nombres m\u00e1s utilitaria para satisfacer vanidades partidarias, que est\u00e9tica desde la designaci\u00f3n, significaba Falange Espa\u00f1ola Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista.<\/p>\n<p>Todos adentro y esa estructura nace y se contin\u00faa absolutamente vac\u00eda en su contenido ideol\u00f3gico. Adi\u00f3s a los sue\u00f1os revolucionarios de una revoluci\u00f3n fascista\/falangista y abandono de cualquier ilusi\u00f3n de los carlistas de llegar al trono.<\/p>\n<p>Todo quedaba en manos y en cabeza de Francisco Franco y su difuso Movimiento Nacional, que durante 39 a\u00f1os m\u00e1s gobernar\u00eda Espa\u00f1a, con el terror de la represi\u00f3n, el acomodamiento en los a\u00f1os 50 a la \u00f3rbita norteamericana y todo eso, desde ya, siempre \u201ccomo Caudillo de Espa\u00f1a por la gracia de Dios\u201d.<\/p>\n<p><strong><em>Sud\u00e1frica<\/em><\/strong><\/p>\n<p>En 1938 es inspirado en el nazismo alem\u00e1n, aparece entre los afrik\u00e1ners de ese pa\u00eds, un movimiento, el Ossewa Brandwag \/Centinelas del Vag\u00f3n de bueyes, que como correspond\u00eda a los tiempos contaba con su organizaci\u00f3n paramilitar los Stormjaers\/Cazadores de Tormentas. Este grupo tuvo actividad durante la 2GM en la que para oponerse a Inglaterra y colaborar con Alemania, consum\u00f3 actos terroristas<\/p>\n<p>Terminado el conflicto y aumentado el sistema del apartheid, luego de 1945, integrantes de esa organizaci\u00f3n ocuparon lugares de gobierno e incluso uno de ellos Balthazar Johannes Vorster, conocido como John Vorster (1915\/1983) lleg\u00f3 a ser primer ministro en 1966.<\/p>\n<p>Sin una estructura pol\u00edtica definida y m\u00e1s como ejercicio de acciones individuales guiadas por su fanatismo nazi y su odio a Inglaterra, hay que contar entre las experiencias de tipo fascista en Sud\u00e1frica a la actividad de S\u00eddney Robey Leibbrandt (1913 -1966) quien fue boxeador ol\u00edmpico sudafricano en Berl\u00edn 1936 y posteriormente durante la 2GM, revist\u00f3 como esp\u00eda del servicio secreto nazi (la Abwer).<\/p>\n<p>Pol\u00edticamente, encabez\u00f3 por orden de Alemania, un frustrado golpe de Estado en 1942, la operaci\u00f3n Weissdorn, contra el primer ministro sudafricano Jan Smuts, en virtud que \u00e9ste hab\u00eda enrolado a la Uni\u00f3n Sudafricana en su car\u00e1cter de dominio brit\u00e1nico, al lado del Imperio ingl\u00e9s en su lucha contra el Eje.<\/p>\n<p>Previamente y en un intento de impulsar una suerte de guerrilla nazi que pudiera efectuar acciones de sabotaje contra infraestructura sudafricana como dinamitar postes telef\u00f3nicos, v\u00edas ferroviarias y l\u00edneas el\u00e9ctricas, Leibbrandt tuvo cierta y ef\u00edmera vida pol\u00edtica en el Estado Libre de Orange y en el Transvaal, donde pudo reunir en actos a algunos sudafricanos simpatizantes del nazismo y ah\u00ed disert\u00f3 y discurse\u00f3 en tono hitleriano.<\/p>\n<p>En diciembre de 1942 fue capturado en Pretoria, juzgado y condenado a varios a\u00f1os de prisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Dos datos para agregar a la vida de este exponente de lo que llamaban \u201cpresencia fascista\u201d en Sud\u00e1frica y que en verdad era un agente del nazismo sin relaci\u00f3n alguna con la experiencia mussoliniana italiana.<\/p>\n<p>Uno es que luego de salir de la c\u00e1rcel y ya en 1962 intent\u00f3 reflotar sus antiguas relaciones y su nunca perdido ideolog\u00eda poniendo en funcionamiento un intrascendente Frente de Protecci\u00f3n Anticomunista.<\/p>\n<p>Y la m\u00e1s llamativa desde lo anecd\u00f3tico es que a uno de sus hijos, le puso como nombre Izan, que no era otra cosa que la escritura al rev\u00e9s de Nazi.<\/p>\n<p><strong><em>Yugoslavia <\/em><\/strong><\/p>\n<p>En este pa\u00eds existi\u00f3 una organizaci\u00f3n que buscaba replicar al fascismo italiano. La Uni\u00f3n Radical Yugoslava, que utiliz\u00f3 distintos nombres de acuerdo a su actuaci\u00f3n en Serbia, Croacia o Eslovenia, fue un partido pol\u00edtico fundado por el primer ministro yugoslavo Milan Stojadinovi\u0107 (1888\/1961) en 1935, como partido de gobierno.<\/p>\n<p>Ten\u00eda como orientaci\u00f3n doctrinaria los principios del fascismo y basaba su pol\u00edtica en la movilizaci\u00f3n masiva y en el autoritarismo.<\/p>\n<p>Con plena vigencia y siendo el principal partido de Yugoslavia sostuvo a Stojadinovic hasta su destituci\u00f3n en 1939.<\/p>\n<p>Los miembros de partido llevaban uniformes de camisa verde, luc\u00edan gorras de estilo \u0160ajka\u010da (es una gorra tradicional serbia, usada por los hombres en \u00e1reas rurales) y se dirig\u00edan a Stojadinovi\u0107 con el t\u00edtulo de Vo\u0111a (\u00abjefe\u00bb) utilizando el saludo romano. Stojadinovi\u0107 confes\u00f3 al ministro de Asuntos Exteriores italiano Galeazzo Ciano que su intenci\u00f3n era que evolucionase para parecerse cada vez m\u00e1s al Partido Nacional Fascista italiano.<\/p>\n<p><strong><em>Australia <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Sin reconocerse \u00fanicamente en el fascismo, pero ubicados en la derecha extrema, en 1931 se funda Los Nueva Guardia, que era una organizaci\u00f3n anticomunista y pro mon\u00e1rquica, dirigida por un veterano de la 1GM, Eric Campbell. Si bien lleg\u00f3 a contar con m\u00e1s de 50 mil adherentes, tuvo una corta vida pol\u00edtica ya que se disolvi\u00f3 en 1935.<\/p>\n<p>Otra experiencia ya m\u00e1s reconocida en el nazismo, fue el Primer Movimiento de Australia, tambi\u00e9n conocido como Movimiento Australia Primero de tendencia antisemita y anticomunista fundada por un ex comunista, Percy Stephensen (1901\/1965) en octubre de 1941.<\/p>\n<p>Apoyada pol\u00edtica y econ\u00f3micamente por los japoneses (aliados de Alemania e Italia en la 2GM) este partido se proclamaba Nacionalista, pro Jap\u00f3n, antijud\u00edo, indigenista y anticomunista y propugnaba la separaci\u00f3n del Imperio brit\u00e1nico.<\/p>\n<p>En apenas un a\u00f1o, fue prohibido y su dirigente Stephensen, encarcelado hasta la finalizaci\u00f3n de la guerra.<\/p>\n<p>Una experiencia vinculada al nacionalsocialismo fue el escasamente desarrollado Partido Nazi Australiano, movimiento creado por Johannes Becker (1898\/1961) quien, habiendo nacido en Alemania, emigr\u00f3 hacia Australia en 1927 y fue dirigente nazi apoyado por los alemanes entre 1935 y 1936. En virtud de estos antecedentes, el gobierno australiano lo intern\u00f3 durante la 2GM y en 1947 fue deportado a su pais natal, donde vivi\u00f3 hasta 1961, fecha de su muerte.<\/p>\n<p><strong><em>Canad\u00e1<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Exist\u00edan en 1930 formaciones de tipo fascista en el pa\u00eds, aunque ocupan lugares marginales de la vida pol\u00edtica.<\/p>\n<p>El Parti National Social Chr\u00e9ti\u00e9n (Partido Nacional Social Cristiano) fundado por Adriend Arcand (1899\/1967) pol\u00edtico y periodista canadiense en 1934, fue el m\u00e1s poderoso. De tendencia nazi y antisemita, su l\u00edder se hac\u00eda nombrar como el Fuhrer canadiense.<\/p>\n<p>Este partido, con base en Quebec, se fusion\u00f3 con un partido de convicciones fascistas, el Nacionalista de Canad\u00e1 con lo que formaron, ya en la unidad de los francos canadienses y los anglocanadienses, el partido de Unidad Nacional.<\/p>\n<p>En 1940, todos los partidos fascistas fueron prohibidos por Canad\u00e1.<\/p>\n<p><strong><em>B\u00e9lgica <\/em><\/strong><\/p>\n<p>La presencia en la d\u00e9cada de 1930 de partidos de vocaci\u00f3n fascista y nazi se debe a un hombre Le\u00f3n Degrelle (Le\u00f3n Joseph Marie Ignace Degrelle,1906\/1994) pol\u00edtico belga de origen val\u00f3n y colaborador nazi, quien habiendo estado en M\u00e9xico como corresponsal period\u00edstico para cubrir la llamada Guerra Cristera, que se daba entre los partidarios de la libertad religiosa y el gobierno mexicano aplicador duro de las restricciones al culto cat\u00f3lico y a las actividades del clero, estipuladas en su constituci\u00f3n de 1917.<\/p>\n<p>El grito guerrero de los cristeros \u201cViva Cristo Rey\u201d qued\u00f3 granado en la mente de Degrelle quien en B\u00e9lgica y en 1934 fund\u00f3 Les Editions de Rex (Ediciones Rex) y comenz\u00f3 su participaci\u00f3n en el Partido Cat\u00f3lico Belga conduciendo su movimiento Cristo Rey\/Cristus Rex lo que da origen al \u201crexismo\u201d como fue conocida la variante fascista (como siempre aclaramos, nazi no fascista) en B\u00e9lgica.<\/p>\n<p>Degrelle tuvo impacto en la zona franc\u00f3fona y en los ambientes ultraconservadores cat\u00f3licos.<\/p>\n<p>Contempor\u00e1neamente se creaba en la regi\u00f3n neerland\u00f3fona de Flandes, la Vlaamsch Nationaal Verbond\/Uni\u00f3n Nacional Flamenca, el VNV, conducida por Staf de Clerq (1884\/1942) que sosten\u00edan el lema Autoridad, disciplina y Dietsland (nombre que pensaban darle al nuevo Estado a crear).<\/p>\n<p>En lo electoral lo m\u00e1s significativo fue la presencia en algunas elecciones del rexismo, con magros resultados. El VNV obtuvo algunas mejores cifras electorales.<\/p>\n<p>Tanto esta formaci\u00f3n como el VNV acentuaron posiciones en funci\u00f3n del antisemitismo y las formas totalitarias, lo que los acercaba a claras posiciones filonazis.<\/p>\n<p>Un dato no menor a la hora de analizar la persistencia de estos espacios pol\u00edticos es que recib\u00edan apoyo financiero desde Alemania, y ya con la ocupaci\u00f3n, fueron colaboracionistas e incluso actuaron como voluntarios, tanto flamencos como valones, en estructuras militares, de las SS.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n, y dentro de la consideraci\u00f3n como fascista, estuvo en B\u00e9lgica el Verbond van Diestsche National-Solidaristen \/Uni\u00f3n de Nacional Solidaristas neerlandeses, agrupaci\u00f3n pol\u00edtica de inspiraci\u00f3n fascista y sentido autoritario. Fue fundado en octubre de 1931 por Joris van Severen (1894\/1940) y se conoci\u00f3 como Verdinaso.<\/p>\n<p>En 1937 comenz\u00f3 a tener su ala armada paramilitar que se conoc\u00eda como las camisas verdes (Dinaso Militanten Orde). Descre\u00edan de la democracia liberal y de los parlamentos y propugnaban una sociedad corporativa gobernada por el monarca belga.<\/p>\n<p><strong><em>Chile <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Desde la formalidad, existi\u00f3 un Partido Nacional Fascista, fundado en octubre de 1938 por Ra\u00fal Olivares Maturana, y fue una escisi\u00f3n del Movimiento Nacional Socialista de Chile una organizaci\u00f3n regida por Jorge Gonzales von Mar\u00e9es, que era un hitleriano convencido, pero que en la pol\u00edtica interna tuvo cierto acercamiento con la izquierda chilena lo que motiv\u00f3 el surgimiento del nuevo partido de tipo fascista.<\/p>\n<p>Proclamaba de su semanario \u201cLa Patria, Chile ante todo\u201d sus diatribas antisemitas y expresaba un min\u00fasculo sector de la derecha chilena. Se disolvi\u00f3 en junio de 1940.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n existi\u00f3 el Movimiento Nacionalista de Chile (MNCh) con cierta ideolog\u00eda fascista, fundado en 1940 y liderado por el militar Ariosto Herrera y el abogado Guillermo Izquierdo, cuya bandera central era el corporativismo y propon\u00edan la abolici\u00f3n del sufragio universal. En verdad, nunca hizo p\u00fablico su apoyo al fascismo europeo de cualquier tipo, aunque informes de seguridad chilena lo ubican como un \u201cinstrumento del Tercer Reich\u201d. Y el historiador Carlos Maldona Prieto, de la Universidad Lutero de Halle-Wittenberg (Alemania) lo ubica como un claro exponente de la tendencia fascista.<\/p>\n<p>Se disolvi\u00f3 en 1943<\/p>\n<p><strong><em>Irlanda <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Existi\u00f3 desde 1932 una organizaci\u00f3n que comenz\u00f3 con el nombre de Asociaci\u00f3n de Camaradas del Ej\u00e9rcito, para luego llamarse Guardia Nacional y fue una estructura pol\u00edtica irlandesa de inspiraci\u00f3n fascista. Estuvo bajo el mando de Eoin O\u00b4Duffy (1892\/1944) que fue un militar y que pas\u00f3 por jefaturas del Ej\u00e9rcito Republicano Irland\u00e9s, y fue l\u00edder de los blueshirts\/Camisas azules grupo de clara connotaci\u00f3n fascista, que lleg\u00f3 a comandar la Brigada Irlandesa que pele\u00f3 en la Guerra Civil espa\u00f1ola apoyando a los sublevados del general Franco.<\/p>\n<p>O \u0301Duffy, en cierta c\u00faspide de su poder lleg\u00f3 a compararse, cierto que en \u201ctercer lugar\u201d con Hitler y Mussolini como el hombre m\u00e1s importante de Europa. Y s\u00ed en Irlanda se dio m\u00e1s preeminencia a la identidad fascista que a los nazis, a pesar que se intent\u00f3 con los alemanes realizar actividades conjuntas en contra de Inglaterra, pero sin mucho \u00e9xito.<\/p>\n<p>Eoin O&#8217;Duffy admiraba a Benito Mussolini y su organizaci\u00f3n adopt\u00f3 s\u00edmbolos del fascismo europeo, como el saludo romano y la utilizaci\u00f3n de camisas azules.<\/p>\n<p>Planteaban un modelo corporativo como eje de gobierno y tuvieron enfrentamientos dentro del universo republicano con el Fianna F\u00e1il \u200b, que conducido por Sean Lemass y Eamon de Valera (1882\/1975, una de las figuras m\u00e1s destacadas de Irlanda en el siglo 20 y que fue Primer Ministro y presidente del pais y fue uno de los l\u00edderes de la independencia de Irlanda de Gran Breta\u00f1a), se colocaba en el centro pol\u00edtico.<\/p>\n<p><strong><em>M\u00e9xico <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Un movimiento nacionalista reaccionario llamado Acci\u00f3n Revolucionaria Mexicana (Acci\u00f3n revolucionaria mexicana), fundada por ex Villista general Nicol\u00e1s Rodr\u00edguez Carrasco, agitado por causas de derecha, como la deportaci\u00f3n de Jud\u00edos y Chino-mexicanos, a lo largo de la d\u00e9cada de 1930. ARM mantuvo una fuerza paramilitar llamada Goldshirts, que chocaba frecuentemente con activistas comunistas y apoyaba a la facci\u00f3n presidencial de Plutarco Calles contra el presidente reformista liberal L\u00e1zaro C\u00e1rdenas. El grupo paramilitar fue proscrito en 1936 y el ARM se disolvi\u00f3 oficialmente en 1942, cuando M\u00e9xico declar\u00f3 la guerra al Eje.<\/p>\n<p><strong><em>Pa\u00edses Bajos\/Holanda <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Hubo en este pa\u00eds un partido con fuertes similitudes al fascismo italiano, incluso fue uno de los m\u00e1s tempranos en surgir en Europa, ya en 1923 se fund\u00f3 la Verbond van Acualisten (Uni\u00f3n de Actualistas) con clara inspiraci\u00f3n fascista. Su escaso \u00e9xito en cuanto a influenciar en la sociedad holandesa lo llev\u00f3 a la desaparici\u00f3n en 1928.<\/p>\n<p>En ese momento aparece el Vereeniging De Bezem (Asociaci\u00f3n La Escoba) organizado por antiguos militantes del anterior espacio derechista. Como su nombre simb\u00f3lico pretend\u00eda mostrar se presentaban como los que limpiar\u00e1n la pol\u00edtica holandesa.<\/p>\n<p>Durar\u00e1n hasta 1932 en donde disputas internas provocaron su ocaso.<\/p>\n<p>Un a\u00f1o antes, Ant\u00f3n Mussert (1894\/1946) y Cornelis van Geel Kerken (1901\/1976) fundaron el Movimiento Nacionalsocialista de los Pa\u00edses Bajos que si bien tuvo un inicio cercano al fascismo italiano vir\u00f3 hacia el hitlerismo. Tuvieron una experiencia electoral en 1935 donde obtuvieron el 7,9% de los votos. En esos a\u00f1os incorporaron el antisemitismo como una de sus banderas. Cuando los alemanes invaden el pa\u00eds, este partido, el NSB, es el \u00fanico autorizado a continuar con sus actividades y Ant\u00f3n Mussert se convierte en el principal dirigente pol\u00edtico holand\u00e9s en colaborar con los ocupantes nazis. Por supuesto, una vez derrotado los alemanes en la 2GM este partido, desapareci\u00f3.<\/p>\n<p>Hubo otras experiencias contempor\u00e1neas como la Federaci\u00f3n Fascista General Holandesa, fundada en junio de 1932 por Jan Baars (1903\/1989) que obtuvo buenos resultados electorales antes de la guerra y contaba con gran cantidad de afiliados. Se mov\u00edan en un espacio de moderaci\u00f3n pol\u00edtica y no acordaban con las cuestiones raciales y antisemitas. Esta posici\u00f3n se deb\u00eda a dos cuestiones, su origen cat\u00f3lico y a su basamento cercano al fascismo italiano.<\/p>\n<p>Hubo, en Pa\u00edses Bajos, otras expresiones derechistas y pro fascistas y pro nazis como la Uni\u00f3n de Nacionalistas, el Partido Nacional Socialista de los Trabajadores Holandeses, la Uni\u00f3n Fascista Holandesa, los Fascistas Naranjas, Uni\u00f3n para la Restauraci\u00f3n Nacional y el Partido del Pueblo Holand\u00e9s, entre otros.<\/p>\n<p>La existencia de estas formaciones se dio entre 1933 y 1940.<\/p>\n<p><strong><em>L\u00edbano<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Tiene cierta importancia mencionar este pa\u00eds pues es, probablemente, el \u00fanico partido surgido desde el fascismo que actualmente tiene presencia firme e importante en el pa\u00eds y que ha dado varios presidentes y figuras destacadas a la pol\u00edtica libanesa.<\/p>\n<p>Por inspiraci\u00f3n del fascismo italiano y de la Falange espa\u00f1ola, surge en 1936 el Partido Kataeb, la Falange libanesa, de la mano de Pierre Gemayel (1905\/1984) que fue un pol\u00edtico liban\u00e9s y ocup\u00f3 diversos cargos, como Miembro del Parlamento Liban\u00e9s entre 1960, 1961, 1964, 1968 y nuevamente en 1972, siendo Ministro de Finanzas en 1960, 1961 y 1968, \u200b\u200b\u200b y Ministro de Obras P\u00fablicas en 1970.<\/p>\n<p>En la actualidad la Falange del L\u00edbano ha abandonado su origen fascista y se ubica en un espacio conservador con inquietudes sociales y son republicanos, cristianos y anti islamistas.<\/p>\n<p><strong><em>Suecia <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Los or\u00edgenes de partidos fascistas se dan en 1926 cuando Konrad Hallgren (1891\/1962) que, aunque nacido en Suecia era un ex militar del ej\u00e9rcito alem\u00e1n, fund\u00f3 el Partido Popular Fascista de Suecia. Como muchos partidos de similar orientaci\u00f3n comenz\u00f3 con un acercamiento al fascismo italiano, pero luego, en 1929 una delegaci\u00f3n de dirigentes viajar a M\u00fanich a un encuentro de nazis alemanes, y regresan muy influenciados por estos y cambian el nombre a su partido, para llamarlo Partido Popular Nacionalsocialista Sueco). Este es uno de los casos paradigm\u00e1ticos de la diferencia, la cual sostenemos, entre fascismo y nazismo, que hasta en el cambio de nombres partidarios, se muestra con absoluta claridad.<\/p>\n<p><strong><em>Reino Unido <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Previo al m\u00e1s famoso modelo fascista brit\u00e1nico que fue la Uni\u00f3n de Fascistas, hubo intentos de organizar fuerzas de extrema derecha, recostadas en el fascismo italiano.<\/p>\n<p>Luego de la 1GM, y al calor de similares situaciones en casi todo Europa, ocurrieron en Gran Breta\u00f1a hechos sindicalistas y pol\u00edticos que pusieron en alerta a sectores ultraconservadores.<\/p>\n<p>Hubo una huelga muy importante en Escocia, en Glasgow en 1919 y luego una huelga general en todo el Reino Unido en 1926. Estos acontecimientos, entre otros, unidos al triunfo electoral del laborismo en 1923, motivaron que aparecieran en la esfera pol\u00edtica grupos fascistas, temerosos. Tambi\u00e9n colaboraba en el temor a revueltas izquierdistas que no pudieran encuadrar en el marco institucional y legal ingl\u00e9s, el juego importante que en lo global iba teniendo la nueva Rusia bolchevique.<\/p>\n<p>La iniciadora del fascismo en GB fue el grupo Fascistas Brit\u00e1nicos (British Fascists) fundado en 1923 y por una mujer, Rotha Lintorn-Orman (1895\/1935) caso \u00fanico en el mundo donde una mujer lideraba un movimiento fascista. Y siguiendo modas contempor\u00e1neas, en 1927 adoptaron la utilizaci\u00f3n de camisas azules para sus integrantes. Desde 1931 apoyaron decididamente al fascismo italiano, hasta su desaparici\u00f3n como organizaci\u00f3n, en 1934.<\/p>\n<p>Si bien planteaban un esquema fuertemente antisemita y anticomunista, no pudieron quebrar la instalaci\u00f3n hist\u00f3rica y masiva del Partido Conservador en los sectores sociales que adher\u00edan, en menor medida, a estos postulados reaccionarios.<\/p>\n<p>Eso les quit\u00f3 base de sustentaci\u00f3n, y la recuperaci\u00f3n electoral de los conservadores en 1925, disminuy\u00f3 tensiones sociales, calm\u00f3 augurios pol\u00edticos y trajo cierto alivio a esos espacios de derecha que prefirieron lo tradicional antes que lo revulsivo del fascismo.<\/p>\n<p>Incluso la misma fundadora era m\u00e1s una conservadora una Tory (como se conoce en GB al Partido Conservador) que una fascista doctrinaria y solo su acendrado anticomunismo y la admiraci\u00f3n por Mussolini, la indujo a ese espacio.<\/p>\n<p>La l\u00ednea de tiempo del fascismo se contin\u00faa en un noble brit\u00e1nico Sir Oswald Mosley (1896\/1980, 6. \u00b0 baronet del Reino) admirador y seguidor de Mussolini, tuvo la osad\u00eda de fundar en la propia Gran Breta\u00f1a, en 1932, la Uni\u00f3n Brit\u00e1nica de Fascistas, claro que eran tiempos en que los ingleses ve\u00edan con agrado el gobierno de Benito Mussolini y el mismo Winston Churchill, en febrero de 1933, afirm\u00f3 que el Duce era el mejor estadista del momento.<\/p>\n<p>Incluso hasta el comienzo de la 2GM en 1939 fueron socios en el comercio exterior.<\/p>\n<p>Esta estructura pol\u00edtica nace como alternativa nacionalista a los grandes partidos del Reino Unido, los dos mayores, el Conservador y el Laborista y el menos importante Partido Liberal. Particip\u00f3 en algunas pocas elecciones regionales sin buenas valoraciones en los votos, pero la conducci\u00f3n del noble ingl\u00e9s, como dato con alguna originalidad, le otorg\u00f3 una relativa importancia.<\/p>\n<p>Siguiendo formas afines al fascismo, Mosley y su partido provocan situaciones de violencia y enfrentamientos con fuerzas comunistas y laboristas, lo que motiv\u00f3 la preocupaci\u00f3n de las autoridades que en 1936 aprobaron una ley, llamada de Orden P\u00fablico a efectos de punir actividades pol\u00edticas violentas.<\/p>\n<p>En su mejor momento llegaron a afirmar que manten\u00edan unos cincuenta mil afiliados a su partido, pero es un dato escasamente verificado en registros oficiales del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Como dato de su ubicaci\u00f3n ideol\u00f3gica, se centraban en el patriotismo y el ultranacionalismo por lo que usaban como distintivo la bandera brit\u00e1nica y no s\u00edmbolos nazis o fascistas.<\/p>\n<p>La Uni\u00f3n Brit\u00e1nica de Fascistas se opuso a la participaci\u00f3n del reino en la 2GM y finalmente en 1940 fueron prohibidas sus actividades.<\/p>\n<p>Pas\u00f3 como una exhalaci\u00f3n por la vida pol\u00edtica brit\u00e1nica, sin dejar ra\u00edces de solidez que le den sustento masivo y popular. Con un atenuado antisemitismo y una colectividad jud\u00eda muy integrada y asimilada a la sociedad inglesa y sin un \u201cenemigo\u201d visible y fuerte, ya que el comunismo no constitu\u00eda una presencia amenazadora en el Reino Unido, su raz\u00f3n de ser no encontraba cabida. Y luego de 1940 el esp\u00edritu ingl\u00e9s, inflamado de patriotismo y anti nazismo, hac\u00eda imposible que se pudiera promocionar actividades fascistas.<\/p>\n<p><strong><em>Estados Unidos de Am\u00e9rica <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Al estar fuera del continente europeo, EEUU vivi\u00f3 su realidad de fascismos internos m\u00e1s desde apariencias que de hechos concretos o de organizaciones notorias.<\/p>\n<p>Se llam\u00f3 fascista, al gobernador de Luisiana Huey Long (1893\/1935) un miembro del Partido Dem\u00f3crata, que gobern\u00f3 el estado entre 1928 1932 y luego lo represent\u00f3 como senador hasta su asesinato en 1935, y se le asigna, con la facilidad de adjetivar cuestiones pol\u00edticas m\u00e1s complejas de entender y explicar, vocaci\u00f3n por pol\u00edticas populistas. Lo cierto es que Huey Long ten\u00eda aspiraciones nacionales y fue construyendo una poderosa maquinaria pol\u00edtica con buen nivel de acompa\u00f1amiento nacional. Como en casi todos los casos de estos tiempos, fue llamado \u201cfascista\u201d por escritores de la izquierda norteamericana. No hay historiograf\u00eda seria que avale esta identidad para Huey Long.<\/p>\n<p>En 1930 y casi durante toda esa d\u00e9cada, existieron organizaciones pro alemanas y pro italianas en EEUU. Algunas de ellas derivar\u00edan hacia formas de simpat\u00eda con el fascismo, como es el caso de la Legi\u00f3n de Plata de Am\u00e9rica (conocida como las camisas plateadas) fundada en 1933 por William Dudley Pelley y con su consigna de Lealtad, liberaci\u00f3n y legi\u00f3n lleg\u00f3 a congregar cerca de quince mil adherentes y participar en eventos electorales. Sus sost\u00e9n ideol\u00f3gico y doctrinario se basaba en una especie de fascismo con aires clericales, el nacionalismo, la segregaci\u00f3n racial, el anticomunismo y el antisemitismo, a lo que un\u00edan un profundo rechazo al sistema democr\u00e1tico e impulsaban la no entrada de EEUU en la 2GM.<\/p>\n<p>El ataque japon\u00e9s a Pearl Harbor en 1941 y la declaraci\u00f3n de guerra de Alemania, el mismo a\u00f1o, a Estados Unidos, llev\u00f3 a la finalizaci\u00f3n de esta experiencia derechista.<\/p>\n<p><strong><em>Israel\/ Palestina<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Interesante modelo para tomar en cuenta, es la experiencia cercana al fascismo que se dio en la Palestina del Mandato Brit\u00e1nico, ya que no existi\u00f3, hasta 1948, el Estado de Israel, y de alguna forma tom\u00f3 a la colectividad jud\u00eda de la di\u00e1spora como colectivo al cual lleg\u00f3 la influencia de estas posiciones pol\u00edticas.<\/p>\n<p>En Palestina, surge en 1930, un sector derechista del Movimiento Sionista Revisionista, llamado Brit HaBirionim que fue fundado por Abba Ahimeir (1867\/1962), un periodista, historiador y activista pol\u00edtico jud\u00edo nacido en Rusia y es uno de los ide\u00f3logos del sionismo revisionista y Uri Zvi Greenberg (1896\/1981), poeta, periodista y pol\u00edtico austroh\u00fangaro nacionalizado israel\u00ed.<\/p>\n<p>Brit HaBirionim era abiertamente fascista y ultranacionalista, rechazaban muchos de los valores que hac\u00edan al juda\u00edsmo como religi\u00f3n, eran anti humanistas, enemigos del liberalismo y del socialismo y sosten\u00edan una especie de identidad de clase, no en si mismo sino enfrentando lo que consideraban al sionismo liberal como propiedad de los jud\u00edos de clase media.<\/p>\n<p>En virtud de estos preceptos y como espejo de modalidades fascistas, Abba Ahimeir defendi\u00f3 el uso de la violencia contra los brit\u00e1nicos, como parte de una lucha por la tierra jud\u00eda, libre de ocupantes extranjeros.<\/p>\n<p>En 1930, Ahimeir y sus revisionistas maximalistas del Brit HaBirionim ocuparon el lugar m\u00e1s preminente dentro del sionismo revisionista y desde ah\u00ed impulsaron el tener relaciones m\u00e1s cercanas con la Italia fascista, bajo la premisa que el pueblo italiano era el menos antisemita del mundo. No satisfechos con este intento de acercarse al fascismo, en 1932, presentaron al sionismo revisionista un documento titulado \u201cLos Diez Mandamientos del Maximalismo\u201d que no era otra cosa que una compilaci\u00f3n del ideario fascista. Esto provoco separaciones en el colectivo sionista y hubo disidencias org\u00e1nicas de los maximalistas que reconoc\u00edan la necesidad de una democracia interna y un alejamiento de posiciones dictatoriales totalitarias.<\/p>\n<p>En 1933, Ahimeir, reconoc\u00eda que el ascenso de Hitler al gobierno de Alemania era positivo y solicit\u00f3 el apoyo para el Partido Nacional Socialista Alem\u00e1n (Nazi), incluso planteaba que el antisemitismo de Hitler,\u00a0 demostraba que hab\u00eda sido un fracaso el intento de asimilaci\u00f3n de los jud\u00edos alemanes (asimilarse era como se designaba a la integraci\u00f3n jud\u00eda en las sociedades donde Vivian, abandonando de a poco sus valores religiosos y culturales y asumiendo los de esa sociedad) y en ese sentido preve\u00eda una m\u00e1s grande migraci\u00f3n hacia Palestina. Ese mismo a\u00f1o Ahimeir public\u00f3 una nota donde planteaba que \u201cel antisemitismo nazi era solo una t\u00e1ctica nacionalista y que no ten\u00eda sustancia\u201d (6 millones de jud\u00edos, en pocos a\u00f1os m\u00e1s demostrar\u00edan lo errado de su razonamiento) y que \u201cla envoltura antisemita de Hitler debe descartarse, pero no su n\u00facleo antimarxista\u201d. En virtud del apoyo de Ahimeir al nazismo, el sionismo revisionista comenz\u00f3 a atacarlo y en respuesta a esa condena, el lider de la extrema derecha jud\u00eda alter\u00f3 su posici\u00f3n y empez\u00f3 a enfrentar a la Alemania nazi, lo que no impidi\u00f3 que perdiera el liderazgo entre los maximalistas, y fuera reemplazado por otros dirigentes moderados.<\/p>\n<p>En esta apasionante historia del fascismo jud\u00edo en Palestina, hay otros protagonistas con alguna importancia donde destaca el grupo Leji, una organizaci\u00f3n paramilitar escindida del Irg\u00fan (Organizaci\u00f3n Militar Nacional en la Tierra de Israel) y que tomaba muchas de las banderas del original Brit HaBirionim.<\/p>\n<p>El Irg\u00fan fue una organizaci\u00f3n paramilitar sionista que oper\u00f3 durante el Mandato brit\u00e1nico de Palestina, entre los a\u00f1os 1931 y 1948. Y todav\u00eda hoy se debate entre historiadores si les cabe o no el r\u00f3tulo de terroristas con el que fueron calificados en esos tiempos, por los brit\u00e1nicos, pero tambi\u00e9n por personalidades jud\u00edas como Albert Einstein.<\/p>\n<p>De esa organizaci\u00f3n se separa Abraham \u201cYair\u201d Stern (1907\/1942) nacido en Polonia, para fundar el Leji o Leh\u00ed que es un acr\u00f3nimo hebreo de Lojamei Jerut Israel (Luchadores por la Libertad de Israel) que vulgarmente y en virtud de su l\u00edder y de las acciones pandilleras y violentas que realizaban, se la conoc\u00eda como la Banda Stern.<\/p>\n<p>Hoy se puede mirar ese periodo con cierta mirada de acusaci\u00f3n a que jud\u00edos apoyaran a Hitler, al fascismo y a Alemania nazi, pero ese fue un tiempo de definiciones veloces en que la categor\u00eda de enemigo, adversario y aliado, mutaba con rapidez y muchas veces se confund\u00eda.<\/p>\n<p>La Banda Stern ten\u00eda el objetivo principal en desalojar a los ingleses de Palestina, abrir la inmigraci\u00f3n a todos los jud\u00edos del mundo y construir un Estado nacional jud\u00edo, y en ese sentido, no hizo como la mayor\u00eda de sus coterr\u00e1neos que con la 2GM en marcha se enrolaban en los ej\u00e9rcitos de los Aliados, fundamentalmente en el ingl\u00e9s, donde llegaron a conformar una Brigada Jud\u00eda, para pelear contra los nazis, sino que siguieron hostigando al ocupante ingl\u00e9s en plena guerra y buscaron una alianza con Italia y Alemania, porque dec\u00edan que eran \u201cmenos enemigos de los jud\u00edos que Gran Breta\u00f1a\u201d.<\/p>\n<p>El Lehi busc\u00f3 en varias ocasiones hacer alianza con los nazis, y propon\u00edan un Estado jud\u00edo apoyado en principios nacionalistas y totalitarios y vinculado al Tercer Reich por medio de una alianza.<\/p>\n<p>Stern muere en 1942 a manos de la polic\u00eda colonial brit\u00e1nica.<\/p>\n<p>A su muerte, la conducci\u00f3n del Leh\u00ed abandona las ideas de coaligarse con los nazis y comienza a mirar a Stalin y la URSS como posible apoyo para la independencia de Israel, y desde ah\u00ed elaboran una nueva visi\u00f3n doctrinaria que llamaron nacional bolchevismo, donde sintetizaba la izquierda y la derecha.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Yaacov Shavit (1944) profesor em\u00e9rito del Departamento de Historia Jud\u00eda de la Universidad de Tel Aviv, el Leh\u00ed y Stern, cre\u00edan en una raza superior jud\u00eda respecto a los \u00e1rabes en Medio Oriente. El Lehi era descaradamente racista con los \u00e1rabes y hablaba de los jud\u00edos como una raza superior y de los \u00e1rabes como una raza esclava.<\/p>\n<p>Tal vez sin conocer en detalle lo que ocurr\u00eda con los jud\u00edos europeos, replicaban el modelo autoritario e intolerante de los nazis.<\/p>\n<p>Esta organizaci\u00f3n, al estilo nazi, propon\u00eda, seg\u00fan cuenta Sasha Polakow-Suransky (1979) periodista y autor estadounidense de origen jud\u00edo sudafricano: \u201cla expulsi\u00f3n de todos los \u00e1rabes de Palestina y de Transjordania, incluso llegaron a pensar en la aniquilaci\u00f3n f\u00edsica masiva.\u201d<\/p>\n<p>Por supuesto, luego de la 2GM y con el establecimiento del Estado jud\u00edo en 1948, las formaciones fascistas como tales, desaparecieron de la pol\u00edtica israel\u00ed, aunque con los a\u00f1os, un ex integrante del ultra extremista Lehi, Isaac Shamir (1915\/2012) llegara a ser, en dos oportunidades Primer ministro de Israel, en 1983-1984 y 1986-1992.<\/p>\n<p><strong><em>Francia<\/em><\/strong><em>, una mirada especial. Una interpretaci\u00f3n propia<\/em><\/p>\n<p>Es casi un trabajo independiente del todo original, por su extensi\u00f3n y porque dedicamos especial cuidado en su redacci\u00f3n, pero estimamos con certeza que no puede estar ajeno al contexto general de este estudio sobre el fascismo. De ah\u00ed su inclusi\u00f3n como un pa\u00eds m\u00e1s. Aunque, sin dudas, no se trata de un pa\u00eds m\u00e1s, en este tema.<\/p>\n<p>Uno de los temas m\u00e1s litigados y controvertidos de la mitad del siglo 20. Y no solo por su ubicaci\u00f3n central en el \u00e1mbito de la 2GM ni tampoco por definir desde su ser o no fascista al gobierno surgido luego de la invasi\u00f3n alemana.<\/p>\n<p>La Francia de 1940\/1944 es un apasionante escenario para dilucidar posiciones de la ciencia pol\u00edtica, la filosof\u00eda, la t\u00e9cnica militar, los derechos humanos, el oportunismo, la heroicidad y otros temas que hacen a valores y desvalores en la historia de un pa\u00eds ocupado militarmente y, lo que es m\u00e1s importante y poco explorado como an\u00e1lisis, dominado ideol\u00f3gicamente.<\/p>\n<p>La resistencia y la complacencia, fueron variando en su relaci\u00f3n num\u00e9rica, en su capacidad de desnivelarse entre s\u00ed, y eso habla de la dificultad de utilizar calificaciones terminantes para cada uno de los protagonistas de este tiempo.<\/p>\n<p>Ya pasaremos a la interpretaci\u00f3n del gobierno o R\u00e9gimen de Vichy, conducido por el Mariscal Philippe P\u00e9tain (1856 &#8211; 1951) entre 1940 y 1944.<\/p>\n<p>La historia cuenta que este gobierno se establece luego que las fuerzas militares alemanas, victoriosos en su intento invasor hicieran a\u00f1icos todas las defensas francesas, incluida la famosa y considerada inexpugnable L\u00ednea Maginot (fue una muralla fortificada y de defensa, construida en 1928, por Francia a lo largo de su frontera con Alemania e Italia).<\/p>\n<p>Par\u00eds cae en 14 de junio de 1940 y el entonces gobierno presidido por Paul Reynaud (1878\/1966) se instala en Burdeos.<\/p>\n<p>Al conocerse la derrota de las tropas francesas, el p\u00e1nico pol\u00edtico se apodera del gobierno franc\u00e9s y de su Parlamento que estaba en funcionamiento.<\/p>\n<p>Reynaud que hab\u00eda sido designado primer ministro en marzo de 1940, era proclive a trasladar el gobierno a las colonias francesas y seguir, desde all\u00ed, la lucha contra Alemania. Posici\u00f3n \u00e9sta que era acompa\u00f1ada por el general Charles De Gaulle (1890\/1970 &#8211; Charles Andr\u00e9 Joseph Marie de Gaulle) quien entre 1937 y 1940 hab\u00eda sido secretario del Consejo de Defensa Nacional, a las \u00f3rdenes del Mariscal P\u00e9tain, y que hab\u00eda asumido con Reynaud el cargo de Subsecretario de Guerra.<\/p>\n<p>Cuando el gobierno de Reynaud dimite y asume P\u00e9tain, De Gaulle comprende que P\u00e9tain lejos de querer continuar la lucha, est\u00e1 m\u00e1s cerca de la rendici\u00f3n y en virtud de eso y neg\u00e1ndose a aceptar un acuerdo con Alemania, lo que luego ser\u00eda el Armisticio, De Gaulle, el 18 de junio, hace un llamamiento al pueblo franc\u00e9s para resistir a la ocupaci\u00f3n y mantenerse en la lucha, a la vez que, desde Londres, donde se hab\u00eda exiliado, organiza lo que llam\u00f3 la Francia Libre o Francia Combatiente.<\/p>\n<p>En esta situaci\u00f3n Paul Reynaud renuncia e inmediatamente es detenido por la misma polic\u00eda francesa que lo entrega a los alemanes y permaneci\u00f3 preso hasta el final de la guerra.<\/p>\n<p>No son pocos los dirigentes franceses que impulsan el pedir un inmediato acuerdo a Hitler. Y a\u00fan m\u00e1s, no son pocos quienes agregan a eso, la necesidad de romper el pacto de ayuda en caso de guerra, con Gran Breta\u00f1a.<\/p>\n<p>Cuando Reynaud se opone a esto y dimite, es sustituido por el veterano militar, conocido como h\u00e9roe de la 1GM, el Mariscal Philippe P\u00e9tain que era Ministro de Estado y desde el 17 de mayo, Vicejefe de Gobierno.<\/p>\n<p>Pocos d\u00edas despu\u00e9s, el 10 de julio de 1940, la Asamblea Nacional, integrada por diputados y senadores, de los cuales muchos proven\u00edan de las listas triunfantes del Frente Popular en 1936, ya reunida en Vichy vot\u00f3, por 569 votos contra 80 y 17 abstenciones, darle plenos y casi ilimitados poderes a Philippe P\u00e9tain, hay que aclarar que los legisladores comunistas hab\u00edan sido excluidos, pero no es un dato menor que el Partido Socialista, ten\u00eda m\u00e1s de 170 diputados y senadores, los cuales en su mayor\u00eda votaron los poderes solicitados por el Mariscal.<\/p>\n<p>En esa misma sesi\u00f3n, se vot\u00f3 y gan\u00f3 la moci\u00f3n de abolir la Constituci\u00f3n republicana existente, se le otorgaron plenos poderes a P\u00e9tain, se elimin\u00f3 el t\u00e9rmino \u201cRep\u00fablica\u201d de la gesti\u00f3n oficial y se suspendieron las actividades de la misma Asamblea Nacional que hab\u00eda votado todo esto.<\/p>\n<p>Ya en funciones, P\u00e9tain solicita un acuerdo a los alemanes y se firma en Rethondes el 22 de junio de 1940.<\/p>\n<p>Rethondes es una comuna francesa del departamento de Oise en la regi\u00f3n de Alta Francia. La comuna es c\u00e9lebre por albergar el bosque de Compi\u00e8gne donde se encontr\u00f3 el vag\u00f3n de tren en el que se firm\u00f3 el armisticio entre Francia y Alemania el 11 de noviembre de 1918 poniendo fin a la Primera Guerra Mundial.<\/p>\n<p>Hitler eligi\u00f3 el mismo lugar y el mismo vag\u00f3n para firmar el nuevo tratado, pero ahora en el rol de triunfadores.<\/p>\n<p>Esto se llam\u00f3 \u201cEl Armisticio\u201d que, a pesar de su brevedad con solo veinticuatro art\u00edculos, defin\u00eda la vida, la honra y el futuro de un enorme pa\u00eds como Francia.<\/p>\n<p>Una serie de \u201ccontratos\u201d m\u00e1s cercano al derecho administrativo que a un Tratado entre pa\u00edses reglamenta formas de vinculaci\u00f3n entre Alemania y Francia y estipulaba deberes, derechos y obligaciones por parte de ambos.<\/p>\n<p>La parte leonina en cuanto a exigencias correspond\u00eda a Alemania. La parte mayoritariamente obligada a cumplimientos, era para Francia.<\/p>\n<p>Como consecuencia de ese tratado, Francia resulta dividida en dos zonas principales, la que controlar\u00eda Alemania (60 % del territorio) y la que, bajo el nombre de zona libre, ser\u00eda administrada por Francia.<\/p>\n<p>Seg\u00fan los t\u00e9rminos del armisticio, el norte de Francia fue ocupado en forma directa por Alemania; las provincias orientales de Alsacia y Lorena fueron anexadas a Alemania.<\/p>\n<p>En la zona que se ubica al sur del r\u00edo Loira, se sit\u00faa la autoridad francesa que instala su sede de gobierno en Vichy que es una ciudad y comuna que est\u00e1 en el departamento de Allier, en la regi\u00f3n de Auvernia-R\u00f3dano-Alpes.<\/p>\n<p>Ambas zonas se hallaban separadas por la llamada l\u00ednea de demarcaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Entre otros puntos se acord\u00f3 que los prisioneros de guerra franceses, que eran casi un mill\u00f3n seiscientos mil, segu\u00edan en su cautiverio.<\/p>\n<p>Francia debe proveer el mantenimiento del ej\u00e9rcito alem\u00e1n de ocupaci\u00f3n, sufragando sus gastos.<\/p>\n<p>En la zona libre, el ej\u00e9rcito franc\u00e9s queda limitado a 10 000 hombres y dichas tropas quedan privadas de todo armamento pesado, as\u00ed como de aviaci\u00f3n de guerra.<\/p>\n<p>El Imperio colonial franc\u00e9s queda igualmente bajo la autoridad exclusiva del Gobierno franc\u00e9s.<\/p>\n<p>Los buques de guerra franceses deben acudir a sus puertos de amarre de per\u00edodos de paz, aunque alguno de ellos, como el de Brest, se hallase en la zona ocupada.<\/p>\n<p>Francia debe entregar a los refugiados pol\u00edticos alemanes o austriacos refugiados en su territorio huyendo del nazismo.<\/p>\n<p>La soberan\u00eda francesa se ejerce sobre el conjunto del territorio, incluida la zona ocupada, Alsacia y Mosela, pero en la zona ocupada se estipula que Alemania ejerce \u00ablos derechos de la potencia ocupante\u00bb, lo que implica que la Administraci\u00f3n francesa \u00abcolabora\u00bb con ella \u00abde una manera correcta\u00bb.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n la historia cuenta, y los datos certifican que ese gobierno colabor\u00f3 con los nazis.<\/p>\n<p>Y, de hecho, as\u00ed fue, aunque el gobierno no tuvo un estilo similar al del gobierno alem\u00e1n.<\/p>\n<p>El r\u00e9gimen instalado por P\u00e9tain ten\u00eda m\u00e1s de corporativismo que de nazismo y mucho menos de fascismo, y s\u00ed incorporaba un alto componente de antisemitismo que daba cierto sustento ideol\u00f3gico e intelectual a las propuestas de \u201cRevoluci\u00f3n Nacional\u201d que impulsaba el nuevo gobierno franc\u00e9s.<\/p>\n<p>Pero, y es importante este \u201cpero\u201d, no eran elaboraciones surgidas a partir de la firma del armisticio y derivadas de la dominaci\u00f3n alemana, sino que reconoc\u00eda or\u00edgenes anteriores, de la derecha francesa, de distintos movimientos conservadores y gozaban, a pesar de posteriores y acomodadas desmentidas, de una base social y cultural importante en la sociedad francesa.<\/p>\n<p>Apenas asumido el gobierno de la Revoluci\u00f3n Nacional del Mariscal P\u00e9tain, se hizo lugar a una nueva definici\u00f3n legal de los jud\u00edos mediante una disposici\u00f3n tan legal como infame que se llam\u00f3 Status de los jud\u00edos (Statut des Juifs) y que dej\u00f3 a esta importante, asimilada y antigua comunidad francesa fuera de cargos p\u00fablicos y los someti\u00f3 a internaciones en campos de concentraci\u00f3n en algunos casos.<\/p>\n<p>En mayo de 1941 y en la zona ocupada se oblig\u00f3 a los jud\u00edos a llevar una placa amarilla que los identificara y al mes siguiente exigieron a las autoridades de la zona libre la entrega de m\u00e1s de cien mil jud\u00edos que fueron deportados. En verdad hubo intentos y algunos logros, por parte del gobierno franc\u00e9s, de no entregar a los franceses de religi\u00f3n jud\u00edo y se dedicaron a buscar jud\u00edos de otros pa\u00edses que hab\u00edan llegado a Francia como asilados y perseguidos por el nazismo en sus lugares de origen.<\/p>\n<p>Se recuerda por su ignominia y como bald\u00f3n eterno para Francia, la enorme colaboraci\u00f3n de autoridades francesas y, m\u00e1s que nada, de su polic\u00eda nacional para efectuar los arrestos masivos de los d\u00edas 16 y 17 de julio de 1942 en lo que se conoci\u00f3 como la noche en que concentraron miles de jud\u00edos (13.152 de los cuales cuatro mil eran ni\u00f1os) en el Vel\u00f3dromo de Paris (V\u00e9lodrome d\u00b4 Hiver) para entregarlos a los alemanes.<\/p>\n<p>Dos datos hablan de la certeza ideol\u00f3gica del gobierno de P\u00e9tain y su auto designado espacio pol\u00edtico como Movimiento Nacional, sobre la cuesti\u00f3n jud\u00eda y su convicci\u00f3n sobre hacer desaparecer a los integrantes de esa religi\u00f3n (ya tomada por ese gobierno como \u201craza\u201d, al estilo nazi). Una es que Pierre Laval, el pol\u00edtico franc\u00e9s jefe de ministros del gobierno, incluy\u00f3 a los ni\u00f1os en esa redada a pesar que los alemanes no lo hab\u00edan solicitado. Y el otro dato es que ning\u00fan soldado alem\u00e1n particip\u00f3 de las razias que capturaban jud\u00edos esas dos noches y solo se ocup\u00f3 de eso la polic\u00eda francesa.<\/p>\n<p>Todos los detenidos fueron enviados a Auschwitz y la mayor\u00eda murieron en la ruta por falta de comida o agua.<\/p>\n<p>Esto habla de cierto emparentamiento de m\u00e9todo, con el nazismo alem\u00e1n, pero no con el fascismo, ya que, en Italia, al margen de las pol\u00edticas represivas hacia los jud\u00edos a partir de 1938, estas surgen como parte de la necesidad italiana de cumplimentar formas exigidas por los alemanes en el marco de la alianza para enfrentar la guerra. No exist\u00eda en Italia el nivel de antisemitismo que se floreaba en la sociedad francesa.<\/p>\n<p>Como espejo de lo ocurrido en la noche del Vel\u00f3dromo de Paris, existen tres ejemplos que en su diferenciaci\u00f3n muestran claramente el prejuicio criminal que dominaba gran parte de la nueva administraci\u00f3n francesa.<\/p>\n<p>En la Hungr\u00eda considerada fascista y presidida por el Almirante Mikl\u00f3s Horthy (1868\/1957) que fue un noble, militar y pol\u00edtico h\u00fangaro gobernante, primero como regente y luego como jefe de Estado entre 1920 y 1944, y en un r\u00e9gimen considerado autocr\u00e1tico, reaccionario y conservador, no se cedi\u00f3 a las demandas alemanas de entregar a los jud\u00edos h\u00fangaros, y se resisti\u00f3 esa medida durante muchos a\u00f1os hasta que Alemania decidi\u00f3 invadir militarmente Hungr\u00eda en 1944.<\/p>\n<p>En Dinamarca, ocupada por Alemania, se hizo un rescate gigantesco de jud\u00edos daneses, cuando en una extraordinaria acci\u00f3n combinada entre la administraci\u00f3n p\u00fablica, la polic\u00eda danesa y el apoyo del propio Rey Christian X, m\u00e1s de 7000 jud\u00edos fueron sacados en forma clandestina del pais y pasados a Suecia, que era neutral.<\/p>\n<p>En el propio sur franc\u00e9s, parte del cual estaba ocupado por el ej\u00e9rcito italiano, y a pesar que Italia contaba desde 1938 con una legislaci\u00f3n antisemita, las fuerzas armadas italianas defend\u00edan a los jud\u00edos franceses que llegaban a su zona, no entregaban al gobierno de Vichy a los asilados, salvando de esta forma miles de vidas.<\/p>\n<p>En este \u00faltimo caso, no es solo el accionar de las fuerzas militares estacionadas en Francia lo que genera la acci\u00f3n humanista ante los jud\u00edos. El propio Duce Benito Mussolini ordena a sus soldados desafiar la persecuci\u00f3n jud\u00eda de la entente franco-germana y sus masivas redadas en todos el sureste del pais. Y no solo no entregan a las autoridades francesas a los jud\u00edos que arriban escapando, sino que, en cantidad de miles, los introducen de contrabando en su propio pais, Italia para salvarlos de la muerte.<\/p>\n<p>Se dice que los generales italianos acu\u00f1aron una frase para argumentar sus acciones: \u00abning\u00fan pa\u00eds puede pedir que Italia, cuna del cristianismo y la ley, se asocie con estos actos nazis\u00bb.<\/p>\n<p>Y este marco represivo de los jud\u00edos se daba donde luego de la Revoluci\u00f3n de 1789, fue Francia el primer pais europeo en darle categor\u00eda legal de emancipaci\u00f3n a los jud\u00edos.<\/p>\n<p>Francia contaba para 1940 con cerca de 350.000 jud\u00edos en su territorio. La segunda comunidad m\u00e1s importante de Europa. Es cierto que cerca de la mitad eran refugiados muy flamantes que hab\u00edan llegado de otros pa\u00edses amenazados o ya invadidos por la Alemania nazi, pero tambi\u00e9n es cierto que eligieron Francia en virtud de compromisos hist\u00f3ricos de ese pais con el derecho de asilo, el respeto a los derechos humanos y su natural tolerancia en lo religioso. Deberes morales estos absolutamente ignorados por el nuevo gobierno franc\u00e9s del Mariscal P\u00e9tain.<\/p>\n<p>Desde el triunfo electoral del Frente Popular en 1936 se agudiz\u00f3 una muy t\u00f3xica campa\u00f1a antisemita, sostenida en la falaz creencia que al haber elegido como primer ministro a un franc\u00e9s de religi\u00f3n jud\u00eda como el socialista Le\u00f3n Blum (1872\/1950) se estaba en la antesala de una ca\u00edda en el comunismo alentada y apoyada por la comunidad jud\u00eda. Esta falsedad interesada domin\u00f3 el escenario pol\u00edtico, brind\u00f3 argumento a las derechas de todo tipo y gener\u00f3 el clima de \u00e9poca dominante durante el R\u00e9gimen de Vichy.<\/p>\n<p>D\u00edas previos y desde el Armisticio cerca de 150.000 jud\u00edos pasaron r\u00e1pidamente de la zona ocupada, cruzando la L\u00ednea de Demarcaci\u00f3n, para buscar resguardo en la Francia no ocupada, en el gobierno de Vichy, pero se encontraron con persecuciones, agravios, ataques e incluso hubo miles de muertos por malos tratos propinados por las autoridades francesas y sus servicios policiales y organizaciones paramilitares de tipo pronazis.<\/p>\n<p>Luego de la sanci\u00f3n de Estatuto para jud\u00edos, se les prohibi\u00f3 el ejercicio de profesiones liberales, la docencia y el periodismo. Tampoco pod\u00edan trabajar en espect\u00e1culos art\u00edsticos ni en la administraci\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n<p>Miles de empresas, comercios y peque\u00f1os emprendimientos de titularidad de franceses jud\u00edos fueron sometidos a un humillante y acosador proceso de \u201carianizaci\u00f3n\u201d por la creada Comisi\u00f3n de Asuntos jud\u00edos de Vichy, y todas esas propiedades fueron confiscadas a sus leg\u00edtimos due\u00f1os.<\/p>\n<p>Como dato que habla de un estilo autoritario y conservador en ese Estado franc\u00e9s, se limit\u00f3 la tramitaci\u00f3n de divorcios, se castig\u00f3 el aborto y se otorgaban premios y condecoraciones a padres de familias numerosas.<\/p>\n<p>\u00bfFue fascista P\u00e9tain? \u00bfFue un gobierno fascista su r\u00e9gimen de Vichy? Y dos preguntas importantes al momento de responder estos interrogantes: \u00bfFueron P\u00e9tain y su gobierno un cuerpo extra\u00f1o a Francia y su contexto epocal? \u00bfFue ilegal ese gobierno?<\/p>\n<p>Las respuestas reconocen varias alternativas en su car\u00e1cter. Desde lo post 2GM y desde lo pre.<\/p>\n<p>En el primer caso, todo es cr\u00edtica, todo es repudio y los franceses han sabido construir un relato y un sentido hist\u00f3rico casi absolutorio de todos, menos de los cientos de gobernantes y funcionarios que conformaron el gobierno de Vichy.<\/p>\n<p>La culpa fue de P\u00e9tain, de Pierre Laval, de Rene Bousquet (jefe de polic\u00eda) y de quienes ejercieron magistraturas de gesti\u00f3n, espacios de poder e influencia institucional e intelectual y de esa manera, hay culpables taxativos, con nombre y apellido y queda fuera de esa carga moral ignominiosa y deshonrosa, el resto de los franceses contempor\u00e1neos.<\/p>\n<p>Apreciamos que, en el pre, en aquel tiempo antepuesto a la 2GM y sobre todo en esos a\u00f1os inmediatamente anteriores, existen condiciones objetivas y responsabilidades subjetivas, que acompa\u00f1an con entusiasmo y dedicaci\u00f3n el desarrollo de la historia, como finalmente ocurri\u00f3.<\/p>\n<p>P\u00e9tain, Laval, Bousquets fueron el emergente de dos realidades que dan contorno a su gobierno, la derrota militar de Francia en 1940 y la empat\u00eda de estos con ciertos sentimientos bastante mayoritarios y arraigados en la sociedad francesa en esos a\u00f1os.<\/p>\n<p>La derrota militar es un hecho f\u00e1ctico. A pesar que las fuerzas armadas francesas, manten\u00edan en n\u00famero y capacidad b\u00e9lica cierta competencia, el desmoronamiento de sus l\u00edneas f\u00edsicas defensivas provoc\u00f3 el desbande de tropas, la indisciplina ante las \u00f3rdenes de seguir combatiendo y la desaz\u00f3n an\u00edmica de jefes y oficiales y sobre todo de soldado.<\/p>\n<p>Pero lo que da sustento al gobierno de Vichy es la voluntad de las \u00e9lites francesas de firmar el armisticio y luego someterse gustosamente a un proceso de colaboraci\u00f3n que redunda en una complicidad importante con los invasores.<\/p>\n<p>Distinto de los modelos autoritarios de Alemania e Italia, el proceso de transformaci\u00f3n de Francia hacia una rep\u00fablica represiva y carentes de libertades, se da luego de una derrota b\u00e9lica y de un pais invadido. Como describimos antes, no es desde all\u00ed que surge la impronta pro nazi, sino que ese hecho coadyuva fuertemente en la posibilidad que las viejas y aparentemente dormidas ideas de la derecha francesa se hagan con el poder y pongan en marcha su experimento de gesti\u00f3n.<\/p>\n<p>La realidad de la presencia alemana en su territorio lo convierte en un gobierno sometido a tutela y vigilancia.<\/p>\n<p>Igual mantuvo una agenda propia recargada en valores racistas y autoritarios. Al estilo de las SS y en menor medida de los \u201cCamisas negras\u201d italianos, estructur\u00f3 un grupo de car\u00e1cter formal donde combinaba aspectos de la legalidad represiva con acciones paramilitares, en especial contra ciudadanos jud\u00edos y opositores. Fue la Milicia, organismo provisto de armas livianas y con una capilaridad de esp\u00edas, informantes y colaboradores, que sembraba el p\u00e1nico entre los franceses no petainistas.<\/p>\n<p>La base del Movimiento Nacional y su pretendida Revoluci\u00f3n desde la c\u00faspide (la c\u00faspide era el Mariscal, provisto de una poderosa pol\u00edtica de culto a la personalidad, las fotos del mariscal figuraban en las vitrinas de todos los negocios, en las paredes de la ciudad, en todas las oficinas administrativas, lo mismo que en todas las instituciones educativas y en las organizaciones juveniles) no pose\u00eda similares apoyos sociales como ten\u00eda el fascismo en Italia y se sosten\u00eda en sectores medios imbuidos de una extensa historia de racismo y antisemitismo.<\/p>\n<p>No exist\u00eda el sujeto social proletario o campesino pobre que se constituyera como plataforma de clase del ideario del gobierno de Vichy.<\/p>\n<p>Era m\u00e1s un conglomerado de hist\u00f3ricos seguidores de Charles Maurras (1868\/1952) quien fue el principal referente e ide\u00f3logo de un m\u00f3dico partido, Acci\u00f3n Francesa. que levantaba banderas mon\u00e1rquicas, en contra de la democracia y el Parlamento, contra la Revoluci\u00f3n francesa de 1789 y antisemitas.<\/p>\n<p>En este \u00faltimo sentido, es destacable que Maurras fue critic\u00f3 del Estatuto de 1940 sobre los jud\u00edos del r\u00e9gimen de Vichy, y estuvo en contra por considerarlo \u00a1moderado!<\/p>\n<p>El partido de Maurras, ten\u00eda un agrupamiento juvenil muy presente en la d\u00e9cada de 1930 y m\u00e1s adelante tambi\u00e9n, los Camelot Du Rois (en la traducci\u00f3n, Reyes de Camelot), donde lleg\u00f3 a tener importante presencia George Bernanos (1888\/1948) novelista, ensayista y dramaturgo franc\u00e9s.<\/p>\n<p>Si bien Acci\u00f3n Francesa fue el m\u00e1s conocido del conglomerado de la derecha reaccionaria de Francia, hubo otros componentes del nuevo n\u00facleo filos\u00f3fico del gobierno colaboracionista de Vichy que proven\u00edan de diversos espacios, entre los que mencionaremos algunos, cuyos preceptos tuvieron influencia en el armado ideol\u00f3gico de esta nueva derecha, ahora en el poder.<\/p>\n<p>La Ligue des Patriotes (Liga de los patriotas) fundada en 1882 por el poeta Paul D\u00e9roul\u00e9de (1846\/1914), movimiento b\u00e1sicamente antisemita.<\/p>\n<p>La Liga antisemita de Francia, de 1889, creada por el periodista Edouarde Adolphe Drumont (1844\/1917).<\/p>\n<p>En 1924 se constituye los Jeunesses Patriotes (J\u00f3venes Patriotas) dirigida por Pierre Taittinger, en donde s\u00ed podemos ver un intento de imitar cercanamente el estilo fascista, m\u00e1s en la forma que en su contenido, y no super\u00f3 ser un pobre movimiento autoritario tradicional.<\/p>\n<p>En 1925 George Valois crea La Faisceau (El Fascio) con una rotunda inspiraci\u00f3n en los Fascios italianos, del cual toma hasta el nombre.<\/p>\n<p>Otras vertientes desde la derecha anterior a 1940 son Solidaridad francesa, fundada por el millonario empresario del perfume Francois Coty, el movimiento Francisme (francismo) de Marcel Bucard, que hasta tuvo un acercamiento mayor que otros al propio Mussolini y goz\u00f3 de cierto apoyo econ\u00f3mico desde Italia.<\/p>\n<p>Un espacio con mayor visibilidad y alg\u00fan \u00e9xito cuantitativo fue la Croix de Feu (Cruz de Fuego) formado por Francois de La Rocque, y este movimiento fue la base del partido Social Franc\u00e9s, primer partido pol\u00edtico realmente masivo de la derecha francesa.<\/p>\n<p>Y, entre tantas cofrad\u00edas reaccionarias, aparecen individualidades que dieron dirigencia org\u00e1nica al elenco pol\u00edtico de P\u00e9tain como Marcel D\u00e9at y Pierre Renaudel, ambos ex dirigentes del socialismo franc\u00e9s, expulsados en 1933 por su fiero viraje hacia el fascismo.<\/p>\n<p>En verdad, todas estas manifestaciones de las posiciones m\u00e1s reaccionarias de la pol\u00edtica francesa, tienen cierto origen en lo que podr\u00eda denominarse \u201cla g\u00e9nesis derechista\u201d que se remonta a la misma Revoluci\u00f3n de 1789 con su distinci\u00f3n en el espectro pol\u00edtico de la Asamblea, entre estos dos extremos y posteriormente cercano a 1830 en las posiciones de Joseph de Maistre y Louis de Bonald que fueron los contrarrevolucionarios y te\u00f3ricos reaccionarios que justificaron la restauraci\u00f3n borb\u00f3nica en Francia.<\/p>\n<p>Y se continua en una etapa media, pero m\u00e1s importante que transcurri\u00f3 durante el caso Dreyfus (En 1894, un oficial franc\u00e9s jud\u00edo, Alfred Dreyfus, fue arrestado acusado de traici\u00f3n y de trabajar para el servicio de inteligencia del Imperio Alem\u00e1n. Era todo infundado y luego de a\u00f1os de prisi\u00f3n fue absuelto y reintegrado al Ej\u00e9rcito)<\/p>\n<p>Aqu\u00ed aparece una nueva derecha y brota un nacionalismo, que hasta entonces era una ideolog\u00eda progresista y republicana y muta a tomar en forma negativa, valores \u00e9tnicos y los suma con antisemitismo, odio a la masoner\u00eda, xenofobia y hasta ataques a la pr\u00e1ctica religiosa de los protestantes.<\/p>\n<p>Establecido el gobierno de Vichy, estructurado su gabinete y dedicado a la gesti\u00f3n, consolidada su l\u00ednea ideol\u00f3gica y pol\u00edtica en base al conservadurismo, cierto catolicismo reaccionario y la idea de raza como valor de pureza nacional, P\u00e9tain y los intereses que representa en funci\u00f3n de la nueva econom\u00eda francesa, entienden que colaborar con los nazis, no es patrimonio exclusivo del similar pensamiento pol\u00edtico sino que tiene una raz\u00f3n de supervivencia de Francia como potencia, crear un nuevo modelo de alineamiento internacional y seguir a Alemania, a la que estimaban gananciosa en la guerra y por lo tanto, futura naci\u00f3n l\u00edder en el mundo.<\/p>\n<p>Hay un elemento, subjetivado en un dirigente de la pol\u00edtica francesa, que cobra importancia a partir de junio de 1940. Se trata de Pierre Laval (1883\/1945) cuya presencia protag\u00f3nica en todo el periodo del gobierno P\u00e9tain, ti\u00f1e con fuerte impronta ideol\u00f3gica y pol\u00edtica la gesti\u00f3n, y otorga indicios sobre las caracter\u00edsticas fascistas o no, de dicha administraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Laval, quien proven\u00eda de un suburbio obrero de Par\u00eds, la zona de Aubervilliers en la cual fue elegido diputado por el socialismo en 1914, recupera corporalidad pol\u00edtica luego de la derrota militar de Francia en junio de 194, ya que hab\u00eda estado en un segundo plano luego de la victoria del Frente Popular en 1936, y lo hace precisamente porque arrastraba desde varios a\u00f1os atr\u00e1s sus simpat\u00edas por el Tercer Reich alem\u00e1n y por Adolfo Hitler. Y, en virtud del eje central de este trabajo, y su clara posici\u00f3n en cuanto a distinguir al fascismo de otras variantes autoritarias, la primera conclusi\u00f3n es que merced a la influencia de Laval en el nuevo gobierno, este se inclina hacia una posici\u00f3n pro nazi y no hacia el fascismo.<\/p>\n<p>Laval es quien m\u00e1s insiste en que el gobierno de P\u00e9tain asiente sus reales en Vichy, descartando otras localidades m\u00e1s grandes e importantes como Toulouse y Lyon, bajo el argumento de haber sido, tradicionalmente, bastiones electorales de la izquierda.<\/p>\n<p>Es Laval, designado el 27 de junio de 1940 vicejefe de Gobierno, y es \u00e9l, m\u00e1s que P\u00e9tain, quien impulsa la colaboraci\u00f3n total con el invasor alem\u00e1n y se convierte en la figura principal del gobierno, aunque el juego pol\u00edtico ubique al Almirante Jean Louis Xavier Fran\u00e7ois Darlan (1881\/1942) en la jefatura de ministros de la presidencia de P\u00e9tain, hasta 1942 en que asume ese cargo.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n de Laval en cuanto a alineamiento internacional se dio con la Alemania nazi fuera de cualquier vinculaci\u00f3n cercana con la Italia fascista.<\/p>\n<p>El R\u00e9gimen de Vichy, sostuvo como lema el muy derechista \u201cPatria, Trabajo y Familia\u201d y su gobierno suspendi\u00f3 casi toda libertad p\u00fablica, prohibi\u00f3 partidos pol\u00edticos y los sindicatos fueron unidos en una suerte de confederaci\u00f3n corporativa donde participaban los amigos del r\u00e9gimen.<\/p>\n<p>El gobierno de P\u00e9tain, puede caracterizarse como autoritario, represivo, intolerante y con acciones de criminalidad interna por medio de la represi\u00f3n formal y oficial.<\/p>\n<p>En ese sentido tuvo similitudes notorias con el r\u00e9gimen nazi alem\u00e1n.<\/p>\n<p>Tuvo un aspecto program\u00e1tico encarnado en lo que llamaban la Revoluci\u00f3n Nacional que mostraba su absoluta convicci\u00f3n contraria a la democracia liberal, el antiparlamentarismo, el antisemitismo oficial, el corporativismo como organizador social de la comunidad, rechazo a la modernidad y el culto a la personalidad.<\/p>\n<p>De Revoluci\u00f3n tuvo poco pero s\u00ed tuvo mucho de reaccionario incluso poniendo en cuestionamiento valores que Francia tra\u00eda desde su Revoluci\u00f3n de 1789.<\/p>\n<p>Formaliz\u00f3 una legalidad represiva y excluyente contra los que consideraba indeseables, donde encajaba a jud\u00edos, masones, inmigrantes, comunistas y hasta honestos liberales centristas. En estas medidas emparenta con acciones legales del fascismo en Italia a partir de 1938.<\/p>\n<p>Tomaba como vector intelectual de estas medidas, las ideas de Maurras sobre los \u201cAnti Francia\u201d o lo que peyorativamente calificaba como extranjeros internos.<\/p>\n<p>El gobierno franc\u00e9s, persigui\u00f3 homosexuales, izquierdistas de todo tipo, gitanos y protestantes, hechos que lo emparentan con las pol\u00edticas nazis mucho m\u00e1s que con el gobierno de Mussolini. Y sum\u00f3 a su muestrario de gesti\u00f3n, pol\u00edticas de corte natalista que tend\u00edan a forjar una imaginada raza francesa.<\/p>\n<p>La interpretaci\u00f3n sobre el car\u00e1cter \u201cfascista\u201d del gobierno franc\u00e9s entre 1940 y 1944 tambi\u00e9n se torna compleja en funci\u00f3n de situaciones internas del propio r\u00e9gimen. M\u00e1s all\u00e1 de las generalidades que ya hemos analizado exist\u00edan entornos propios, \u00edntimos y personales que otorgaban caracteres y rumbos distintos de acuerdo a quienes los impulsan.<\/p>\n<p>Esto se explica en cierta lucha interna entre Laval, nazi convencido y los grupos admiradores del fascismo italiano que no siempre tuvieron acceso a funciones gubernamentales.<\/p>\n<p>Reci\u00e9n en 1943 aparecen en cargos de responsabilidad oficial algunos antiguos fascistas franceses, ya que hasta entonces Laval se hab\u00eda ocupado que no tuviesen lugares de importancia.<\/p>\n<p>Ya para entonces la suerte del r\u00e9gimen parec\u00eda estar echada.<\/p>\n<p>En noviembre de 1942 dej\u00f3 de existir como realidad, la zona no ocupada de Francia, y el gobierno de P\u00e9tain solo era una excusa formal alejada de toda calidad pr\u00e1ctica como gobierno. La seguridad interna y la polic\u00eda en toda Francia quedaron completamente bajo mando de la Gestapo.<\/p>\n<p>Reci\u00e9n en esa fecha, dejaron de tener representaci\u00f3n diplom\u00e1tica, al m\u00e1s alto nivel, ante el gobierno de Vichy, Estados Unidos, Canad\u00e1 y Australia.<\/p>\n<p>La URSS, no tuvo inconveniente en tener su embajada hasta junio de 1941, es decir durante el primer a\u00f1o de gobierno de P\u00e9tain y cuando \u00e9ste, comet\u00eda cr\u00edmenes y persecuciones.<\/p>\n<p>Cuando las fuerzas aliadas desembarcan en Normand\u00eda, en junio de 1944 la experiencia de esta rara Francia, legal y dictatorial, formal e informal, criminal e institucional, toca su absoluto final-<\/p>\n<p>Se combate en territorio franc\u00e9s y hay dos batallas claves, la de Caen y principalmente la de la bolsa de Falaise (La bolsa de Falaise) fue el nombre del cerco al que las fuerzas aliadas sometieron a las alemanas en Normand\u00eda en agosto de 1944, al sur de Falaise y al oeste de Argentan, que aceleran la retirada del gobierno de P\u00e9tain de su propio territorio. Y a esto se une la actividad, dinamizada y a gran escala de la Resistencia, aumentada en n\u00famero y envalentonada por la llegada de las fuerzas regulares aliadas, que golpea cotidianamente a las tropas alemanas y a la Milicia colaboracionista francesa.<\/p>\n<p>A partir de ah\u00ed, entre el 17 y el 20 de agosto, parte al exilio el gobierno de Vichy.<\/p>\n<p>Junto a P\u00e9tain y Laval, son evacuados a Alemania, entre otros, el ex comunista Jacques Doriot (1898\/1945) quien hab\u00eda sido obrero metal\u00fargico y secretario general de las Juventudes del Partido Comunista Franc\u00e9s, ex diputado por el distrito Saint-Denis en 1924 y que distanciado de estas posiciones, funda el Partido Popular Franc\u00e9s en 1936 y se opone ferozmente al Frente Popular y desde 1940 es partidario de la colaboraci\u00f3n con los alemanes y lleg\u00f3 a combatir como parte de la Legi\u00f3n de Voluntarios Franceses en el frente ruso junto a las tropas alemanas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n salen de Francia, entre los m\u00e1s destacados: Marcel D\u00e9at (1894\/1955) Otro ex socialista de los tantos que viraron hacia la derecha francesa. Fue diputado del Partido Socialista hasta 1933 en que lo expulsan luego de que tomara cercan\u00eda, en 1930, con posturas nacionalistas lindantes con el fascismo, y en ese damero de equ\u00edvocos y transfuguismo que muestra la historia francesa, titula su espacio como Derecha Neosocialista, todo dentro del SFIO (Secci\u00f3n Francesa de la Internacional Obrera) que era el nombre del partido de los socialistas de Francia.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n, entre su tr\u00e1nsito de socialista y fascista, tuvo tiempo para ser militar, alcanzando el grado de capit\u00e1n y mereciendo la Legi\u00f3n de Honor.<\/p>\n<p>Otros de quienes partieron hacia Alemania fueron el ministro de Educaci\u00f3n de P\u00e9tain, Abel Bonnard, el famoso e internacionalmente apreciado escritor, y tambi\u00e9n m\u00e9dico, ultra antisemita Louis-Ferdinand C\u00e9line (1894\/1961) cuyo verdadero nombre era Louis Ferdinand Auguste Destouches, quien establece en las letras universales un estilo original que modernizan la literatura y lo hace principalmente en su obra m\u00e1s famosa \u201cViaje al fin de la noche\u201d considerada por Le Monde como una de las mejores novelas del siglo20.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n viaja y escapa de Francia, Paul Mari\u00f3n (1899\/1954) otro de los ex comunistas y ex socialistas virados al fascismo y al nazismo. Mari\u00f3n fue periodista e incluso entre 1927\/29 vivi\u00f3 en Mosc\u00fa como parte del Bureau de propaganda del Komintern (Internacional Comunista). Luego fue uno de los fundadores del PPF y ocup\u00f3 desde 1941 el cargo de secretario general de Informaci\u00f3n y Propaganda del gobierno franc\u00e9s en Vichy., Se suma a la huida Lucien Rebatet (1903\/1972), conocidos por su seud\u00f3nimo de Fran\u00e7ois Vinneuil, periodista, ensayista y cr\u00edtico de cine. Destacado por su antisemitismo y su adhesi\u00f3n a la Alemania hitleriana.<\/p>\n<p>Otro que escapa es Joseph Darnand (1897\/1945), jefe de la temida Milicia francesa y entusiasta colaborador con los nazis, quien lo hace en compa\u00f1\u00eda de casi 5500 miembros de la Milicia con los que luego pretende formar un batall\u00f3n especial de franceses para combatir en Italia a los aliados.<\/p>\n<p>Darnard fue organizador desde 1930, am\u00e9n de su militancia en la Acci\u00f3n Francesa de Maurr\u00e1s, de La Cagoule, o los cagoulards (encapuchados) que era una formaci\u00f3n ultraderechista que persegu\u00eda a izquierdistas y liberales e incluso llegaron a planear un golpe o alzamiento fascista en Francia.<\/p>\n<p>Antes de formar, alentado por los alemanes, la Milicia Francesa, Darnard fue miembro de las SS y cumpli\u00f3 con el juramento de lealtad al Fuhrer y hasta tuvo un grado, el de Sturmbannf\u00fchrer, equivalente a Mayor en el ej\u00e9rcito, en las Waffen SS.<\/p>\n<p>En el lugar alojados por los alemanes, Sigmaringen, ciudad del sur de Alemania localizada en el Estado federado de Baden-Wurtemberg, en la Regi\u00f3n Administrativa de Tubinga, los restos gubernamentales de Vichy intentaron crear una suerte de \u201cgobierno franc\u00e9s en el exilio\u201d al que llamaron \u201cComisi\u00f3n gubernamental para la defensa de los intereses nacionales\u00bb, pero los dos principales referentes P\u00e9tain y Laval, por distintos motivos, se negaron a ser parte de ese fracasado colectivo, quedando como jefe de esa Comisi\u00f3n Fernand de Brinon 885\/1947) periodista franc\u00e9s y simpatizante nazi que ocupara el cargo de Embajador de Vichy ante el territorio ocupado por los alemanes.<\/p>\n<p>En una de las tantas divisiones existentes entre quienes participaron del modelo del Estado Franc\u00e9s entre 1940\/44, a este supuesto gobierno del exilio, se le enfrent\u00f3 un Comit\u00e9 de Liberaci\u00f3n, que desde la ciudad de Konstanz ciudad ubicada al sur del lago de Constanza y fronteriza con Suiza, y dirigido por Jacques Doriot intent\u00f3 alternativizar la continuidad de la lucha contra los aliados.<\/p>\n<p>Continuidad inexistente para ambos, ya que ninguno contaba con el patrocinio alem\u00e1n, \u00fanico sustento al que pod\u00edan acudir en esos momentos.<\/p>\n<p>El destino de la mayor\u00eda de los mencionados como parte del R\u00e9gimen de Vichy fue la prisi\u00f3n o la muerte.<\/p>\n<p>Tres puntos pueden abordarse como corolario de este escrito.<\/p>\n<p>Desde la brevedad de un segmento final y, tal vez, con el compromiso de un trabajo futuro, ad hoc y especial sobre el tema.<\/p>\n<p>Son, las profesiones y el antisemitismo de muchos de los colaboracionistas.<\/p>\n<p>La distinci\u00f3n entre nazismo y fascismo de los derechistas franceses.<\/p>\n<p>Y, la legalidad y valor como tal del gobierno de Vichy.<\/p>\n<p>Es destacable, y por eso se mencionan muchas de las profesiones ejercidas por colaboracionistas y simpatizantes, tanto del nazismo como del fascismo, la cantidad de intelectuales existentes entre ellos.<\/p>\n<p>Poetas, escritores, ensayistas, cr\u00edticos literarios y de cine aportaron su esfuerzo a la consolidaci\u00f3n, durante cuatro a\u00f1os, de un gobierno oprobioso, criminal, represivo y racista, sin que sus formaciones, m\u00e1s vinculadas a lo humanista hubiesen sido freno para la tarea inmoral que llevaron adelante.<\/p>\n<p>Probablemente esto se deba a una adscripci\u00f3n de tipo intelectual al antisemitismo, idea muy arraigada en los niveles educativos que transitaron en forma muy contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p>Y no pudieron o no supieron o no quisieron, distinguir entre el antisemitismo como concepto filos\u00f3fico y religioso e incluso racial con el antisemitismo como pr\u00e1ctica concreta de asesinar millones de personas en virtud de esta diferencia al profesar religiones.<\/p>\n<p>Y cada uno de ellos fue en potencia, sino en lo f\u00e1ctico, un asesino.<\/p>\n<p>Un tema a tratar como parte de este trabajo es la distinci\u00f3n en Francia y en su gobierno desde 1940, entre fascistas y nazis, ya que la historiograf\u00eda m\u00e1s abundante y pac\u00edficamente aceptada no hace esta distinci\u00f3n, utilizando err\u00f3neamente en forma de sin\u00f3nimos ambas identidades pol\u00edticas, lo que torna complejo hallar datos que verifiquen una u otra acepci\u00f3n e, incluso sus pertenencias org\u00e1nicas formales no son salvo escasos casos identificadas como pronazis o profascistas. Se pueden apreciar temporalidades y mutaciones ya que algunas organizaciones de la derecha francesa que entre 1920 y 1933 se orientaban en los m\u00e1rgenes del fascismo, giraron hacia el nazismo luego de la llegada de Adolfo Hitler al poder.<\/p>\n<p>Bajo diversos nombres se conoce al gobierno franc\u00e9s en el periodo 1940\/1944, y en verdad al no ser un gobierno que surja como continuidad institucional o natural de otro y preceda a su sucesor con los mismos valores, es dable la complejidad para caracterizarlo y ubicarlo en un concierto legal adecuado. Se acude a calificaciones como colaboracionista, traidor, gobierno t\u00edtere, pero estas definiciones no encuadran su real naturaleza.<\/p>\n<p>La Francia de Vichy, la Francia no ocupada, el R\u00e9gimen de Vichy son algunos de los nombres que los historiadores utilizan.<\/p>\n<p>Lo oficial corresponde al nombre Estado Franc\u00e9s (Etat Francais) ya que abjura del sentido republicano imperante hasta ese momento y por ende niega la utilizaci\u00f3n del t\u00e9rmino Rep\u00fablica como denominaci\u00f3n del pa\u00eds. En realidad, el surgimiento de este gobierno interrumpe una prolongaci\u00f3n institucional de la Tercera Rep\u00fablica francesa y no es casual en funci\u00f3n del contexto epocal que se quiera dar un quiebre con cualquier continuidad del gobierno anterior.<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino rep\u00fablica es retirado de la habitualidad formal y de toda documentaci\u00f3n oficial para quebrar identidades con lo anterior, mostrar una nueva Francia y porque el modelo a seguir romp\u00eda tradiciones republicanas como la divisi\u00f3n de poderes, las libertades p\u00fablicas y la existencia de partidos pol\u00edticos. Tres datos que desaparecen del nuevo Estado Franc\u00e9s.<\/p>\n<p>Por eso al Mariscal P\u00e9tain se lo nomina como Jefe del Estado franc\u00e9s, quedando para Pierre Laval el cargo de Presidente del Consejo de Ministros.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es la legalidad de estos actos pol\u00edticos y administrativos? \u00a1Toda!<\/p>\n<p>Recordemos que una vez invadida por Alemania, el gobierno de Paul Reynaud, su Consejo de Ministros y el Parlamento, se re\u00fanen en Burdeos donde se realizan actos de gobiernos revestidos de absoluta legalidad como la renuncia del presidente del Consejo, la solicitud a Pierre Laval de que forme gobierno, la aceptaci\u00f3n de la propuesta de \u00e9ste de designar a Philippe P\u00e9tain como Presidente del Consejo de Ministros, la votaci\u00f3n de diputados y senadores, quienes por mayor\u00eda lo eligen y el otorgamiento de plenos poderes gubernamentales al nuevo jefe de estado.<\/p>\n<p>Toda la legalidad puesta de manifiesto en formas habituales que el derecho y la constituci\u00f3n de 1875 garantizaban.<\/p>\n<p>Y, es m\u00e1s, el 17 de junio los propios parlamentarios transfieren sus funciones legislativas a P\u00e9tain, aceptando la renuncia de su autoridad como poder del estado y dejando en manos exclusiva del Poder Ejecutivo la totalidad de la funci\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n<p>Esa misma tarde, con la situaci\u00f3n complejizada por idas y venidas e incluso no finalizada la voluntad de algunos funcionarios, como Reynaud, de continuar la lucha desde las posesiones coloniales francesas, el viceministro de Defensa, general de brigada Charles de Gaulle huye hacia Gran Breta\u00f1a expresando su oposici\u00f3n al tratado de paz con Alemania y una vez en Londres, llama al pueblo franc\u00e9s, a los que se quedaron en su pa\u00eds sin poder escapar, a continuar la lucha.<\/p>\n<p>Claro que todos estos aconteceres resultaron de una situaci\u00f3n ajena a la normalidad y a formas transicionales regulares, cu\u00e1l era la presencia de los alemanes dominando Francia y su presi\u00f3n militar y pol\u00edtica para que se forme un nuevo gobierno, amigo de ellos y con una clara posici\u00f3n de apoyo al nazismo.<\/p>\n<p>Las necesidades del momento, sus urgencias, sus pasiones, sus posibilidades y sus cobard\u00edas y valent\u00edas entran todas en esa realidad ineludible para comprender lo hecho por cada protagonista de la \u00e9poca. Pero tambi\u00e9n, y es cierto que desde la comodidad del tiempo transcurrido y el no tener que ser actor de decisiones ingentes y fundamentales para el momento, hacen que el historiador encuentre en su investigaci\u00f3n y, sobre todo, en su interpretaci\u00f3n, val\u00edas y disvalias diferentes.<\/p>\n<p>A mi juicio, est\u00e1 fuera de debate la legalidad original del gobierno franc\u00e9s de Vichy, por las propias condiciones legales que lo instituyen y porque no existe fuera de ese modelo de poder, ninguna otra figura institucional que exhiba la posibilidad de representar a Francia como una Naci\u00f3n.<\/p>\n<p>No lo era de Gaulle en Londres, no lo eran los nazis en Par\u00eds y eso dejaba a P\u00e9tain y su gobierno, desde el balneario de Vichy, como \u00fanica expresi\u00f3n con la legalidad y potestad para el Estado franc\u00e9s.<\/p>\n<p>La legitimidad de origen, para cualquier gobierno, tiene, desde ya y como su nombre lo indica, un comienzo, m\u00e1s no es eterna sino se consustancia con legitimidades de gesti\u00f3n que vayan validando esa condici\u00f3n. Y en este caso, resulta obvio la p\u00e9rdida de esa legalidad \u00e9tica en virtud del sistema de gobierno impuesto por P\u00e9tain.<\/p>\n<p>Tiene cierta posibilidad de debate, la declaraci\u00f3n en julio de 1944 cuando Par\u00eds era liberado, en cuanto a definir al gobierno de Vichy como \u201cileg\u00edtimo, nulo y sin efecto\u201d. Expresi\u00f3n \u00e9sta utilizada por el general de Gaulle y que tuvo incidencia y peso en los juicios seguidos contra funcionarios del r\u00e9gimen anterior y contra el mismo P\u00e9tain.<\/p>\n<p>Estimo m\u00e1s esas palabras como parte de un discurso pol\u00edtico que auguraba una nueva era que una verdad legal o un posible axioma de derecho.<\/p>\n<p>M\u00e1xime considerando que esa proclama, al negar toda condici\u00f3n de legalidad y legitimidad al gobierno franc\u00e9s de Vichy y de alguna forma borrando de la historia cuatro a\u00f1os de un gobierno (colaboracionista, pronazi, criminal, conservador, reaccionario, antinacional etc. \u00a1pero gobierno al fin!) que existi\u00f3, fue franc\u00e9s y administr\u00f3 el territorio que ten\u00eda como pais, daba por sentado que aquella Tercera Rep\u00fablica nunca hab\u00eda dejado de existir.<\/p>\n<p>Y, en verdad, no exist\u00eda desde junio de 1940.<\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Algunos comentarios sobre la globalidad fascista<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Probablemente, una mirada hist\u00f3rica m\u00e1s met\u00f3dica presente datos diferenciadores entre todas estas experiencias autoritarias y el modelo fascista en su versi\u00f3n original.<\/p>\n<p>El especialista en fascismo, el ingl\u00e9s <strong><em>Roger Eatwell<\/em><\/strong> (Londres 1949) dice acertadamente que hay una habilidad \u201csincr\u00e9tica\u201d del fascismo en \u201cser interpretado de manera diferente por grupos diferentes\u201d y esto nos coloca ante una natural duda sobre concretas y cerradas definiciones sobre esta tradici\u00f3n pol\u00edtica, en cada lugar del mundo donde se pretendi\u00f3 actuar en nombre de esta identidad pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Y otra variable necesaria para abordar esta investigaci\u00f3n es tomar en cuenta la relaci\u00f3n dial\u00e9ctica entre los \u201cdue\u00f1os de la franquicia\u201d (en este caso tomamos no solo al fascismo original italiano sino tambi\u00e9n al nazismo alem\u00e1n) y su reconocimiento como pares o conmilitones a quienes en el resto de mundo aseguraban su fidelidad a los principios rectores de esas pol\u00edticas, a sus conceptos ideol\u00f3gicos y a sus pr\u00e1cticas de gobierno.<\/p>\n<p>Y como detalle que interesa al tema, es \u00fatil estudiar a la autopercepci\u00f3n en la calidad de \u201cfascistas\u201d que asumen, o no, los gobiernos y las organizaciones detalladas anteriormente.<\/p>\n<p>Suponiendo una versi\u00f3n espejo y en contrario de la dial\u00e9ctica, vemos que, en lugar de analizar un problema por medio de los contrarios y sus contradicciones, en este caso tomamos las similitudes y sus acercamientos para comparar el fascismo original italiano con quienes, en la historia y en el mundo, poseyeron per se o ab aliis (por s\u00ed mismo o por otros) esa misma nomenclatura.<\/p>\n<p>Uno de los pensadores que m\u00e1s abord\u00f3 el tema del fascismo el historiador Emilio Gentile (Italia 1946) concluye, todav\u00eda en 2004, que \u201cel fascismo a\u00fan parece un objeto misterioso e huidizo del intento de una clara y racional definici\u00f3n hist\u00f3rica\u201d.<\/p>\n<p>Esta sola y clara definici\u00f3n debiera servir para poner lejan\u00eda en el uso indiscriminado del t\u00e9rmino fascismo, tanto en versi\u00f3n adjetiva como en su calidad de sustantivo y en sus valoraciones pol\u00edticas tom\u00e1ndolo como insulto o como elogio.<\/p>\n<p>S\u00ed, podemos no coincidir, desde una interpretaci\u00f3n hist\u00f3rica m\u00e1s asentada en la mirada pol\u00edtica, algunas consideraciones cl\u00e1sicas de serios investigadores del fascismo como Renzo De Felice quien da entidad cosmopolita al fascismo, quit\u00e1ndole car\u00e1cter original a la experiencia italiana y colocando esa tradici\u00f3n como un \u201cfen\u00f3meno epocal\u201d que tuvo diversas expresiones en Europa y en otras regiones y continentes.<\/p>\n<p>Ante la frase de De Felice \u201ces necesario asumir que el fascismo no fue solamente el fen\u00f3meno italiano con este nombre \u201c, es v\u00e1lido preguntarse \u00bfcu\u00e1les ser\u00edan para este autor los fen\u00f3menos pol\u00edticos no italianos que pueden llamarse fascismo?<\/p>\n<p>Claro que hay posibilidades de asignar la categor\u00eda pol\u00edtica de fascismo a otras experiencias si se agregan algunas caracter\u00edsticas que distinguen las modalidades en que se expresa. Por ejemplo, se puede considerar un \u201cfascismo emp\u00edrico y un fascismo sistem\u00e1tico\u201d y tambi\u00e9n se puede distinguir entre fascismo como r\u00e9gimen y fascismo como movimiento o ideolog\u00eda.<\/p>\n<p>En verdad ambas distinciones no aportan mucho a este estudio. Stanley G. Payne (EEUU 1934) en su obra El Fascismo dice que \u201cel fascismo italiano fundado en 1919 se vio enseguida seguido de imitaciones y paralelismo o de movimientos un tanto an\u00e1logos en muchos otros pa\u00edses europeos\u201d.<\/p>\n<p>Hubo fuerzas poderosas de car\u00e1cter aparentemente similar que adquirieron pujanza en la Europa centro oriental y en Espa\u00f1a durante el decenio de 1930 de tal modo que muchos historiadores califican a la generaci\u00f3n previa a la 2GM como la \u201cera del fascismo en Europa\u201d, pero luego de esta apreciaci\u00f3n que realiza sobre el car\u00e1cter internacional del fascismo y su ubicaci\u00f3n como tal en muchos pa\u00edses, Payne reflexiona, tal vez impelido por tama\u00f1a definici\u00f3n y afirma que \u201cla extensi\u00f3n de este adjetivo (fascismo) a la descripci\u00f3n de todo un periodo en la historia de Europa ha introducido tanta confusi\u00f3n como claridad o comprensi\u00f3n pues lo que el concepto gana en amplitud lo ha perdido en precisi\u00f3n\u201d. E inmediatamente agrega \u201ces probable que el t\u00e9rmino fascismo sea el m\u00e1s vago de los t\u00e9rminos pol\u00edticos contempor\u00e1neos\u201d.<\/p>\n<p>En verdad no se aprecia en la cercan\u00eda temporal del ascenso al poder de Benito Mussolini en Italia, un movimiento tan amplio de \u201cfascismos\u201d como afirma Payne, en Europa y mucho menos paralelismo con un fascismo de poder como en Italia. Tampoco en Espa\u00f1a donde las formaciones m\u00e1s an\u00e1logas al Partido Nacional Fascista italiano como la Falange distaban mucho de ser un movimiento de poder. Salvo cuando lo compartieron con el Ej\u00e9rcito, los mon\u00e1rquicos y, sobre todo, con Francisco Franco. Y mucho menos, cerca de ning\u00fan poder, la formaci\u00f3n pol\u00edtica m\u00e1s \u201cfascista\u201d de Espa\u00f1a que fue el Partido Nacionalista Espa\u00f1ol fundado y liderado por el m\u00e9dico valenciano Jos\u00e9 Mar\u00eda Albi\u00f1ana. Intrascendente a la hora de contar la historia de ese pa\u00eds.<\/p>\n<p>Por todo esto, es mucho m\u00e1s entendible el Payne que reconoce vaguedad en la posibilidad de interpretar al fascismo.<\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Fascismo internacional <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Otra posici\u00f3n recurrente es la que coloca al fascismo en una globalizaci\u00f3n internacional como parte de su propia caracter\u00edstica.<\/p>\n<p>Se le asignan actuaciones internacionales, conspiraciones y proponer \u201cfranquicias\u201d en distintos lugares del mundo, desde sus casas matrices de Roma y Mil\u00e1n.<\/p>\n<p>En verdad, no hay muchos datos certeros y verificados en la historia que abonen esta posibilidad.<\/p>\n<p>Hubo, es cierto, una presencia italiana en el conflicto civil espa\u00f1ol (1936\/1939) con la intervenci\u00f3n de tropas de sus Fuerzas Armadas (lastimosa presencia del fascismo en todos los terrenos militares que particip\u00f3) apoyando al bando insurrecto y golpista del general Francisco Franco, pero no existen testimonios de que esto constituyera un paso para asegurar alguna presencia de formaciones fascistas en Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Franco no era fascista y la principal formaci\u00f3n pol\u00edtica con simpat\u00eda y relaci\u00f3n con Mussolini era la Falange Espa\u00f1ola, que a su vez manten\u00eda tirantes, distantes y conflictivas relaciones con Franco.<\/p>\n<p>Uno de los m\u00e1s destacados dirigentes de las derechas espa\u00f1olas y propulsor del fascismo en Espa\u00f1a, Ramiro Ledesma Ramos, quien tambi\u00e9n fue ensayista y fil\u00f3sofo, y que fue fundador de las JONS (Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalistas) y que al unir su espacio con la Falange de Jos\u00e9 Antonio Primo de Rivera le dio fortaleza a la nueva conformaci\u00f3n (Falange de las JONS), fue claro en una definici\u00f3n acerca del car\u00e1cter global del fascismo: \u201cF\u00e1cilmente se comprender\u00e1 que cuantas veces utilizamos aqu\u00ed la palabra \u00abFascismo\u00bb lo hacemos como una concesi\u00f3n al vocabulario pol\u00e9mico mundial, pero sin gran fe en la exactitud expresiva, ya que, por nuestra parte, nos inclinamos a negar al fascismo propiamente dicho caracter\u00edsticas universales\u201d<\/p>\n<p>Por su parte, la figura m\u00e1s importante del falangismo Primo de Rivera, al colocar intelectualmente al fascismo bajo el concepto de Patria, le quita toda connotaci\u00f3n internacional, valor este que dejaba para sus enemigos del comunismo: \u201cEs una idea: la unidad. Frente al marxismo, que afirma como dogma la lucha de clases, y frente al liberalismo, que exige como mec\u00e1nica la lucha de partidos, el fascismo sostiene que hay algo sobre los partidos y sobre las clases, algo de naturaleza permanente, trascendente, suprema: la unidad hist\u00f3rica llamada Patria. Jos\u00e9 A Primo de Rivera\u201d<\/p>\n<p>Y el propio Benito Mussolini llam\u00f3 al fascismo \u201cun producto exquisitamente italiano, no exportable\u201d.<\/p>\n<p>Existe un episodio hist\u00f3rico que intent\u00f3, con aciaga suerte, modificar el car\u00e1cter nacional del fascismo. Fue un Congreso fascista.<\/p>\n<p>No existieron significativos episodios de reuniones internacionales entre fascistas originales, fascistas potenciales y aspirantes a constituirse en organizaciones fascistas.<\/p>\n<p>Es un dato importante, en virtud que algunas literaturas modernas sobre el tema asignan car\u00e1cter universalista e internacional al fascismo original.<\/p>\n<p>En verdad eso no ocurri\u00f3 como dato hist\u00f3rico y pol\u00edtico concreto.<\/p>\n<p>Y no es menos importante para esta escasa cantidad de encuentros internacionales fascistas o filo fascistas entre 1922 y 1944, el casi nulo inter\u00e9s de quien hubiese podido motorizar una fuerte internacional derechista bajo su \u00e9gida, que era Benito Mussolini.<\/p>\n<p>Es interesante repasar un suceso que intent\u00f3 abrir el camino para un marco que brinde cierta universalidad al fascismo y que ocurri\u00f3 en 1934, cuando ya en Italia esa identidad llevaba doce a\u00f1os de gobierno, conducci\u00f3n pol\u00edtica de la Naci\u00f3n y manejo en unicato del Estado y desde un a\u00f1o atr\u00e1s hab\u00eda llegado al poder en Alemania, el Partido Nacional Socialista Obrero Alem\u00e1n y Adolf Hitler hab\u00eda comenzado su mandato como canciller y la modificaci\u00f3n infraestructural de la administraci\u00f3n p\u00fablica, la legislaci\u00f3n y los usos republicanos vigentes en Alemania, para entrar de lleno en un modelo dictatorial.<\/p>\n<p>O sea, que las condiciones de impulso, en caso de haber querido una concreci\u00f3n real de un fascismo con entidad mundial, eran \u00f3ptimas. Sin embargo, eso no ocurri\u00f3.<\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Congreso fascista de Montreux (Suiza) 16\/17 de diciembre de 1934<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Fue un Congreso, conocido luego en la historia como \u201cLa Conferencia Fascista de Montreux\u201d.<\/p>\n<p>El encuentro se realiz\u00f3 en Montreux, Suiza entre el 16 y 17 de diciembre de 1934.<\/p>\n<p>Participaron organizaciones que se reconoc\u00edan como fascistas en distintos pa\u00edses de Europa y tambi\u00e9n dirigentes en forma individual.<\/p>\n<p>La organizaci\u00f3n y la presidencia de esa reuni\u00f3n estuvo a cargo del \u201cComitati d&#8217;Azione per l\u2019Universalita di Roma\u201d conocida por su sigla CAUR.<\/p>\n<p>Si bien la CAUR era una suerte de red semioficial italiana, avalada y en algunos momentos apoyada por el r\u00e9gimen fascista gobernante, no destacaba por su importancia como organismo pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Es cierto que tuvo en un comienzo, en 1933, el inter\u00e9s en hallar formas que mancomunen una suerte de fascismo universal, lo cierto es que termin\u00f3 fungiendo como validadora de \u201ccertificados\u201d para quienes en cada pa\u00eds solicitaban su adscripci\u00f3n. Y esa tarea, m\u00e1s pol\u00edtica que ideol\u00f3gica, m\u00e1s administrativa que creadora de lazos filos\u00f3ficos universalizados, logr\u00f3 desvirtuar sus prop\u00f3sitos originales.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n ocurri\u00f3 que a la hora de definir marcos conceptuales que unifiquen valores, calidades, principios, ideas y perspectivas del fascismo como dato intelectual, surg\u00edan diferencias y obst\u00e1culos para acordar en los mismos.<\/p>\n<p>No hab\u00eda un \u201cfascismo universal\u201d como coincidencia en todo su volumen te\u00f3rico, pr\u00e1ctico y filos\u00f3fico.<\/p>\n<p>Aparecieron distancias entre sus integrantes y sus aspirantes en tan importantes valores como el racismo, el papel del Estado, la violencia, las pr\u00e1cticas liberales del republicanismo, el antisemitismo, el corporativismo y algunas otras cuestiones que tuvieron en debate.<\/p>\n<p>A pesar de esto, hab\u00eda un cierto \u201cpiso de identidad\u201d y eso permiti\u00f3 a la CAUR reconocer en 39 pa\u00edses a espacios pol\u00edticos que podr\u00edan ser identificados como fascistas.<\/p>\n<p>En esa categor\u00eda ubicaban a todos los pa\u00edses europeos con exclusi\u00f3n de Yugoeslavia y agregaban extra continente a fuerzas derechistas (y no solo de esta ubicaci\u00f3n en los dameros pol\u00edticos) de Canad\u00e1, Australia, Estados Unidos y agrandaban su propio c\u00f3dex con grupos de \u00c1frica del Sur, Asia y Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>En la Conferencia de Montreux asistieron parte de los que desde hac\u00eda un a\u00f1o figuraban como integrantes de la potencial internacional. Fueron 13 pa\u00edses europeos donde destacaban representantes del primer partido fascista espa\u00f1ol, el de Ernesto Gim\u00e9nez Caballero (luego intrascendente dentro de la Falange Espa\u00f1ola y de las JONS), la Guardia de Hierro rumana con Ion Mota al frente, estuvo Vidkun Abraham Lauritz Jonss\u00f8n Quisling del Nasjonal Samling de Noruega y luego en 1940 y con ayuda de los nazis gobernante de su pais, hubo delegados de la llamada Guardia Nacional de Irlanda que en realidad era el nombre adoptado, por Eoin O \u0301Duffy para su agrupaci\u00f3n pro fascista a partir de 1933 y una vez defenestrado por el gobierno irland\u00e9s de todos los cargos important\u00edsimos que hab\u00eda tenido. O \u0301Duffy hab\u00eda sido oficial jefe del IRA y condujo luego de 1936 durante la guerra civil espa\u00f1ola una Brigada Irlandesa que luch\u00f3 junto a los golpistas del general Franco. Sus seguidores fueran conocidos como Camisas Azules (blueshirts).<\/p>\n<p>Visitaron la ciudad suiza para estar en el Congreso, Antonio E\u00e7a de Queiroz jefe de Ac\u00e7ao Escolar Vanguardia (Organizaci\u00f3n portuguesa derechista de j\u00f3venes estudiantes), Marcel Bucard del Partido Francista franc\u00e9s (el movimiento francista era un partido de tipo fascista que luego de 1940 colaborar\u00eda con los nazis ocupantes de Francia), y comisionados de organizaciones de Lituania y Grecia entre otros.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n enviaron su gente Campo Nacional Radical-Falangista de Polonia (ONR-Falanga), el Movimiento Lapua de Finlandia (Lapuan Liike), la Uni\u00f3n Nacional de Portugal (Uni\u00e3o Nacional), la Uni\u00f3n Brit\u00e1nica de Fascistas del Reino Unido (BUF), el Frente Patri\u00f3tico de Austria (Vaterl\u00e4ndische Front, VF), la Cruz Flechada o Movimiento Hungarista de Hungr\u00eda, el Zveno de Bulgaria, el Rexismo de B\u00e9lgica, el Movimiento Nacional Socialista holand\u00e9s (Nationaal-Socialistische Beweging in Nederland, NSB), el Partido Popular Eslovaco o Guardia de Hlinka de Eslovaquia (Slovensk\u00e1 \u013eudov\u00e1 strana, S\u013dS) y el Movimiento Ustacha de Croacia.<\/p>\n<p>No hubo representaci\u00f3n oficial del nazismo alem\u00e1n. Esto habla de la distancia que en 1934 exist\u00eda entre el fascismo y el nazismo, tanto en su faz filos\u00f3fica e ideol\u00f3gica como en sus alineamientos internacionales. Tambi\u00e9n es de destacar que poco antes de este encuentro en Suiza, los nazis hab\u00edan asesinado al canciller pro fascista mussoliniano de Austria Engelbert Dollfuss, por lo que se supone el nulo inter\u00e9s del Duce italiano en compartir \u00e1mbitos con delegaciones oficiales alemanas.<\/p>\n<p>Otro dato \u201ccolor\u201d est\u00e1 dado por una aclaraci\u00f3n de Jos\u00e9 Antonio Primo de Rivera el cual asign\u00f3 car\u00e1cter a t\u00edtulo personal de miembros de su organizaci\u00f3n, negando que la Falange participara oficialmente.<\/p>\n<p>Y junto a la ausencia nazi, la otra falta destacada fue la de Sir Oswald Mosley, fascista brit\u00e1nico y diputado del parlamento y figura, en esos tiempos, importante para la pol\u00edtica europea. Jefe de la organizaci\u00f3n Uni\u00f3n Brit\u00e1nica de Fascistas.<\/p>\n<p>Desde el inicio los debates marcaron lo que ser\u00eda la frustraci\u00f3n de crear una internacional que agrupe partidos, sectores y organizaciones que ve\u00edan en el fascismo un faro pol\u00edtico. Y que en alguna manera debiera ser la contraparte de la Tercera Internacional comunista.<\/p>\n<p>No fue ajeno a este malogro, cierto enfrentamiento ideol\u00f3gico entre los dos tipos de fascismo, los partidarios del fascismo italiano y los del nacionalsocialismo alem\u00e1n, que, si bien no presentaron representante oficial, mandaron algunos agentes a presenciar el encuentro y tambi\u00e9n expresaba posiciones algunos partidos pro nazis.<\/p>\n<p>Un historiador espa\u00f1ol, \u00cd\u00f1igo Bolinaga Irasuegui, en su \u201cBreve historia del fascismo\u201d es quien sostiene que hab\u00eda dos escuelas que pod\u00edan y pugnaban por representar al fascismo en Europa. Esto a partir del ascenso al poder de Hitler en 1933, por lo que bien pudo hacerse desatado esa controversia en el Congreso de Montreux. \u201cPor un lado la alemana, con un nacionalismo m\u00e1s rom\u00e1ntico y acorde al que naci\u00f3 en el siglo XIX, cargado de antisemitismo, y que aspiraba a un control total del Estado y, por otro lado, la escuela italiana en la que se englobar\u00edan los fascismos occidentales, por ejemplo, con un nacionalismo m\u00e1s liberal, propio del siglo XVIII, y m\u00e1s tendente al corporativismo\u201d<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n apunt\u00f3 a no hallar total comunidad de intereses, los entredichos de los fascistas irlandeses con los brit\u00e1nicos, donde estos \u00faltimos plantearon su apoyo a una Gran Breta\u00f1a grande en la cual estuviera integrada Irlanda, a los que los de la Guardia irlandesa respondieron desde su nacionalismo e independentismo, con la propuesta, de una Irlanda grande que incluir\u00eda a Irlanda del Norte.<\/p>\n<p>Hubo discusi\u00f3n en torno al antisemitismo y mientras delegados rumanos, daneses y suizos lo planteaban como eje central de su pol\u00edtica, los mismos italianos, portugueses y los irlandeses negaban esa condici\u00f3n.<\/p>\n<p>Es sugestivo que en 1934 y en medio de un conclave lleno de derechistas y filo fascistas se arribe a una frase para cerrar el tema del antisemitismo que dec\u00eda \u201cla cuesti\u00f3n jud\u00eda no se puede convertir en una campa\u00f1a universal de odio en contra de los jud\u00edos\u00bb.<\/p>\n<p>En este tema, la presencia italiana, sobre todo en la voz de Eugenio Coselschi, fue clave. No hab\u00eda en la Italia mussoliniana, clima racista ni antijud\u00edo. Ni lo cre\u00edan de importancia como dato de construcci\u00f3n pol\u00edtica y de poder.<\/p>\n<p>Y ya en las mociones finales, aparece m\u00e1s como significante que como significado el reconocimiento (mayoritario mas no un\u00e1nime) y henchido de formalidad tan cara al fascismo italiano, de Benito Mussolini como \u201cfundador y jefe del fascismo internacional\u201d.<\/p>\n<p>Consigna y bandera \u00e9sta que solo se alz\u00f3 en el final de ese congreso ya que no existi\u00f3 ning\u00fan fascismo internacional.<\/p>\n<p>En definitiva, es razonable suponer la dificultad de aunar miradas, pr\u00e1cticas, ideolog\u00edas, culturas en un espacio donde el ultra nacionalismo primaba como valor de los participantes. Sus reivindicaciones, colisionaban en virtud del car\u00e1cter propio de las reclamaciones de cada pa\u00eds.<\/p>\n<p>A este congreso continuaron, en declive de importancia y presencias, tres reuniones, que ten\u00edan como objetivo la convocatoria a un segundo Congreso: la primera fue en enero de 1935 en Par\u00eds, la segunda en \u00c1msterdam entre 29 y 30 de marzo de 1935, y la tercera en Montreux el 11 de septiembre de 1935. A esta reuni\u00f3n le suceder\u00eda un Congreso, en esa misma ciudad suiza, que fue llamado para diciembre de ese a\u00f1o y no se realiz\u00f3. Destaco que esta \u00faltima reuni\u00f3n de Montreux, algunos historiadores la toman como ese segundo Congreso no efectuado. No existen muchos datos al respecto.<\/p>\n<p>En ese c\u00f3nclave de Montreux, si asisti\u00f3 Jos\u00e9 Antonio Primo de Rivera y tuvo una brev\u00edsima participaci\u00f3n ya que solo fue para expresar que si bien ten\u00eda simpat\u00edas pol\u00edticas por los participantes Falange Espa\u00f1ola no participar\u00eda pues no acordaban con ninguna estructura internacional y su movimiento y lucha eran estrictamente nacionales.<\/p>\n<p>Si bien fue recibido con aplausos y se solicit\u00f3 un minuto de silencio por los \u201cm\u00e1rtires falangistas que regaban las calles espa\u00f1olas\u201d, Jos\u00e9 Antonio no fue benigno, en sus palabras, a los efectos de sumar la Falange a alguna organizaci\u00f3n supranacional: \u201cLes agradezco sinceramente la acogida conmovedora que me han dispensado, no solo a mi, sino a la Falange Espa\u00f1ola que lucha d\u00eda a d\u00eda en las calles ensangrentadas de mi pais. Me siento conmovido por vuestro recibimiento y os restituye el sincero saludo de la Falange Espa\u00f1ola y el m\u00edo propio.<\/p>\n<p>Me veo obligado, por el momento, de no poder tomar parte en los trabajos de vuestra comisi\u00f3n. Espa\u00f1a no est\u00e1 a\u00fan preparada para unirse, a un movimiento de car\u00e1cter no s\u00f3lo internacional, sino supranacional y universal.<\/p>\n<p>Y ello no s\u00f3lo porque el car\u00e1cter espa\u00f1ol es demasiado individualista sino tambi\u00e9n porque Espa\u00f1a ha sufrido mucho por culpa de las internacionales. Nosotros estamos entre las manos de al menos tres internacionales: una mas\u00f3nica, otra socialista y otra capitalista con dependencia de otros poderes, de car\u00e1cter extranacional, que intervienen en los asuntos espa\u00f1oles.<\/p>\n<p>Si aparecieran ante la opini\u00f3n p\u00fablica espa\u00f1ola unidos a otro movimiento, y ello sin una preparaci\u00f3n lenta, profunda y dif\u00edcil, la conciencia p\u00fablica espa\u00f1ola e incluso la conciencia democr\u00e1tica protestar\u00edan\u201d<\/p>\n<p>Como interesante dato para argentinos, en los archivos de la reuni\u00f3n de \u00c1msterdam del 29 y 30 de marzo de 1935, figura el comienzo de la reuni\u00f3n cuando su presidente, el italiano Eugenio Coselschi (quien fuera secretario personal de D&#8217;Annunzio durante la empresa de Fiume), a su vez presidente del \u201cComitati d&#8217;Azione per l&#8217;Universalit\u00e0 di Roma\u201d- CAUR, da la bienvenida a un ignoto Partido Fascista Argentino que pide integrarse: \u201cTengo el placer de anunciarles que el Partido Fascista Argentino env\u00eda su saludo y acepta todas las deliberaciones votadas en Montreux\u201d<\/p>\n<p>El Partido Fascista Argentino (PFA) fue un partido pol\u00edtico argentino, de breve existencia, intrascendente y del cual se ignoran datos sustanciales, de ideolog\u00eda fascista que existi\u00f3 entre 1932 y 1936 y fue fundado por \u00edtalos argentinos.<\/p>\n<p>Sus dos dirigentes m\u00e1s conocidos fueron Nicholas Vitelli que estructur\u00f3 el partido en la provincia de C\u00f3rdoba (Argentina) y quien a su muerte en 1934 fue sucedido por Nimio de Anquin.<\/p>\n<p>No queda material de archivo de la mayor\u00eda de estos encuentros, salvo el de \u00c1msterdam que fue recopilado por Asverio Granelli, un fascista italiano, que dirigi\u00f3 la revista\u201d Octubre\u201d y que era uno de los impulsores de un fascismo universal.<\/p>\n<p>Hoy el archivo Granelli se conserva como parte del \u201cArchivo\u201d de Renzo De Felice.<\/p>\n<p>No sirvieron estos congresos y reuniones para lograr una s\u00edntesis com\u00fan sobre el fascismo y su importancia como aglutinador mundial. No hubo unidad global de formaciones fascistas en un solo n\u00facleo conductor.<\/p>\n<p>Pero a quienes s\u00ed, les sirvi\u00f3 fue a la Tercera Internacional comunista, que temiendo que estos cen\u00e1culos dieran frutos unitarios, decidi\u00f3 modificar su rumbo de \u201cclase contra clase\u201d con \u00fanico eje de trabajo y con exclusividad social, entre los obreros y acord\u00f3 impulsar coaliciones electorales y movilizadoras con los llamados Frente Populares, donde reuni\u00f3 a socialdem\u00f3cratas, liberales, republicanos, comunistas, anarquistas y en general, moderados y centristas.<\/p>\n<p>Y con estas expresiones amplias triunf\u00f3 en las elecciones de Francia y de Espa\u00f1a, ambas en 1936.<\/p>\n<p>(Datos sobre el Congreso de Montreux: Metapedia, Wikipedia, Notas del neofascista Giancarlo ROGNONI<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Distinciones entre fascismo y otras formas autoritarias, represivas e intolerantes.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Tomemos cuatro episodios hist\u00f3ricos, relevantes en cuanto a su consideraci\u00f3n com\u00fan en t\u00e9rminos de dictaduras. Y como parte de distinguir el tan com\u00fan uso del t\u00e9rmino \u201cfascismo\u201d como englobador de toda forma dictatorial.<\/p>\n<p><strong><em>El franquismo<\/em><\/strong> (gobierno del General\u00edsimo Francisco Franco Bahamonde en Espa\u00f1a, entre 1939 y 1975).<\/p>\n<p>Fue una dictadura nacida de un golpe militar triunfante, aunque en el medio ocurriera una guerra civil que dur\u00f3 3 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Vemos en este sistema de gobierno espa\u00f1ol una dictadura del ej\u00e9rcito con escasa presencia de las sociedades pol\u00edticas civiles adherentes al r\u00e9gimen.<\/p>\n<p>Esto se contrapone con algunas miradas que con dudoso rigor hist\u00f3rica adjudican preeminencias de gobierno en torno al \u201cfalangismo\u201d y a partidos y grupos mon\u00e1rquicos y conservadores, los cuales desde ya aportaron individualidades a cargos ministeriales, pero fueron carentes de decisiones pol\u00edticas y de gobierno, quedando esto solo en manos del general\u00edsimo Franco, que incluso era remiso a tener consultas sobre actos de su gobierno con las Fuerzas Armadas, alineadas en forma vertical a su mando.<\/p>\n<p>El ej\u00e9rcito cede el poder del Estado espa\u00f1ol a Franco, quien ejerce un mandato unipersonal e incluso rodeado de cierto boato con reminiscencias mon\u00e1rquicas (otorga t\u00edtulos de marquesados y Grandes de Espa\u00f1a).<\/p>\n<p>Se la puede calificar como una dictadura personal y PARI (pol\u00edtica autoritaria, represiva e intolerante) con acciones de \u201ccriminalidad legalizada\u201d) cada muerte oficial de un opositor a manos del Estado, y fueron miles, era previamente formalizada en un juicio y en una sentencia, donde la legalidad no exist\u00eda m\u00e1s que en las apariencias del procedimiento, ya que en su mayor\u00eda e incluso dentro de los mismos c\u00e1nones del derecho espa\u00f1ol, antes de ser modificado ad hoc para juzgar a los vencidos de la guerra civil, el 90% de las condenas a muerte eran totalmente injustas e improcedentes).<\/p>\n<p><strong><em>El fascismo italiano<\/em><\/strong> (gobierno de Benito Mussolini en Italia entre 1922 y 1943)<\/p>\n<p>Fue una dictadura de partido. El fascismo, organizado en el Partido Nacional Fascista tuvo existencia real durante todo el gobierno de Mussolini y su \u00f3rgano principal, el Gran Consejo Fascista no fue solo un convidado de piedra en el andamiaje de la acci\u00f3n de gobierno. Tuvo sus episodios de conflictos (Farinacci y otros) mostr\u00f3 signos de diferencias y alineamientos (extremistas y moderados) y s\u00ed cedi\u00f3 mando y protagonismo al Duce en virtud de acuerdos pol\u00edticos y convicci\u00f3n en la calidad y ventajas de otorgar esas facultades.<\/p>\n<p>El origen de este gobierno reviste formas institucionales y democr\u00e1ticas. Benito Mussolini, al uso y costumbre habitual es convocado por el Rey Victo Manuel III a formar gobierno, en 1922, cosa que realiza dentro de marcos de legalidad y con vigencia de una justicia independiente y un Parlamento en funcionamiento con mayor\u00eda opositora.<\/p>\n<p>Con ligeras variaciones esta modalidad persiste hasta 1925 donde comienza una etapa de cercenamiento de libertades, violencia contra la oposici\u00f3n y una serie de modificaciones legales que otorgan poderes extraordinarios al gobierno y al Poder ejecutivo incluso cambiando formas de representaci\u00f3n electoral lo que redunda en la primac\u00eda absoluta y unitaria del Partido Nacional Fascista.<\/p>\n<p>Hay un dato distintivo del fascismo italiano respecto al franquismo y al nazismo. Y que no es menor. Durante los 21 a\u00f1os que dur\u00f3 el gobierno, siempre hubo una figura legal, simb\u00f3lica y con poder superior al del Duce, que era el Rey. La instituci\u00f3n mon\u00e1rquica jam\u00e1s perdi\u00f3 la potestad de morigerar y hasta pod\u00eda hacer caducar los gobiernos que en su nombre ejerc\u00edan el poder. Incluso esta instancia de jerarqu\u00eda formal no carec\u00eda de un poder f\u00edsico concreto como era el dominio sobre las Fuerzas Armadas que juramentadas ante el Rey, obedecer\u00e1n antes que a nadie sus \u00f3rdenes.<\/p>\n<p>Esto no ocurri\u00f3 ni en Espa\u00f1a ni en Alemania donde el \u00fanico poder devenido del manejo del Estado y su capacidad de coerci\u00f3n y represi\u00f3n era tributario de Franco y de Hitler, sin traba legal, formal y concreta alguna.<\/p>\n<p>Tal es la importancia del Rey y del Partido, que el desalojo del poder del fascismo ocurre cuando ambas instituciones ejercen las \u201clegalidades democr\u00e1ticas\u201d que les corresponden, el Consejo fascista vota y por mayor\u00eda gana la moci\u00f3n de que Mussolini deje de presidir el gobierno italiano y a las horas el Rey manda detener al Duce.<\/p>\n<p>El fascismo llega al gobierno y se va del mismo, con formas correspondientes a la institucionalidad italiana vigente en ese tiempo.<\/p>\n<p><strong><em>El nazismo <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Fue una dictadura personal sostenida en inadmisibles pero concretos apegos a culturas de obediencia a jerarqu\u00edas en los poderes del Estado.<\/p>\n<p>Respecto a este detalle, no menor en cuanto a la visualizaci\u00f3n del Estado como s\u00edntesis de la Naci\u00f3n y supremo valor jer\u00e1rquico de la sociedad, es entendible que la juramentaci\u00f3n de obediencia al Fuhrer fuera uno de los pilares del mantenimiento de la dictadura nazi.<\/p>\n<p>Podemos ver cierta aproximaci\u00f3n hist\u00f3rica y origen cultural de un modelo autoritario, en la herencia nacida con la concreci\u00f3n del 2do Reich y la entronizaci\u00f3n de Otto von Bismarck como Canciller del nuevo imperio alem\u00e1n entre 1871 y 1890. Y tomado, su gobierno, como ejemplo del poder prusiano\/alem\u00e1n en el mundo en virtud de su crecimiento como potencia y cierre de una etapa en donde ese pais hab\u00eda perdido paulatinamente poderes decisorios como naci\u00f3n europea.<\/p>\n<p>Bismarck supo resolver conflictos y pujas internas, descartar amenazas externas y lograr unir en un solo valor nacional nada menos que 26 estados alemanes, cuatro reinos, seis grandes ducados, cinco ducados, siete principados, tres ciudades hanse\u00e1ticas libres (eran ciudades afiliadas a la Liga Hanse\u00e1tica entre los siglos 12 y 16 y colaboraban comercialmente entre ellas. Hoy todav\u00eda Bremen y Hamburgo se consideran como tales e incluso Londres form\u00f3 parte de la Liga) y un extenso territorio imperial.<\/p>\n<p>Unido a que en solo 15 a\u00f1os entre 1864 y 1870 conduce tres guerras victoriosas, contra Dinamarca, Austria y Francia, el nombre de Bismarck y sus formas de gobierno y la centralidad del Estado y el respeto y veneraci\u00f3n del mismo, se hicieron memoria en la cultura institucional alemana.<\/p>\n<p>La dictadura nacional socialista si bien ten\u00eda una estructura partidaria en el NSDAP y sus autoridades, no era a diferencia del fascismo italiano, sustantiva al momento de definir pol\u00edticas y marcar cr\u00edticas.<\/p>\n<p>El racismo como componente clave de su doctrina de gobierno y de cierto componente ideol\u00f3gico marca otra diferencia con el franquismo y el fascismo.<\/p>\n<p>Recordemos que en Italia reci\u00e9n en 1938 se impulsan las Leyes raciales y en Espa\u00f1a, si bien exist\u00edan prejuicios religiosos en torno al juda\u00edsmo (no como tema racial), la escasa poblaci\u00f3n de esa confesi\u00f3n y el pasado com\u00fan de miles de espa\u00f1oles en su convivencia con los jud\u00edos hasta el siglo 16 en forma certera y luego de manera real pero escondida, no hubo ni legalidad ni firmes formas de persecuci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong><em>El comunismo<\/em><\/strong> (No tomado como ideolog\u00eda y pensamiento sino como forma de gobierno concreto en la URSS)<\/p>\n<p>Y hacemos hincapi\u00e9 en el periodo de gobierno de Josef Stalin (Iosif Vissari\u00f3novich Dzhugashvili, 1878\/1953) entendiendo que es el per\u00edodo donde predominan variables de extremo autoritarismo, represi\u00f3n masiva, intolerancia, antisemitismo y culto a la personalidad entre otras condiciones que hacen a los modelos dictatoriales.<\/p>\n<p>Aclarando, que el comunismo como bolcheviquismo, modalidad impuesta en Rusia en 1917 en la revoluci\u00f3n de octubre (golpe de estado contra formas liberales y democr\u00e1ticas de participaci\u00f3n institucional como una suerte de Parlamento y Asambleas con pleno ejercicio de democracia interna), conducida por Len\u00edn y Trotsky, tambi\u00e9n apel\u00f3 a conveniencias en el uso de la fuerza represiva, pero en mucha menor medida que posteriormente durante el unicato de poder de Stalin.<\/p>\n<p>Incluso mientras el poder estalinista no fue \u00fanico y omn\u00edmodo, como cuando fue compartido primero con Le\u00f3n Trotski (1879\/1940, Lev Dav\u00eddovich Bronstein) revolucionario ruso y coliderante de la Revoluci\u00f3n de Octubre, presidente del Soviet Militar Revolucionario entre 1918\/1925, presidente del Comisariado del Pueblo para Asuntos Exteriores de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica en 1917, y posteriormente con Nicolai Bujarin (1888\/1938, Nikol\u00e1i Iv\u00e1novich Bujarin), quien fuera miembro del Bur\u00f3 Pol\u00edtico del Comit\u00e9 Central del Partido Comunista de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica entre 1924\/29, Secretario General del Comit\u00e9 Ejecutivo de la Internacional Comunista en 1926, ya que en estos casos, la presencia m\u00e1s moderada, tanto de Trotski cuanto de Bujarin impidieron desatar las peores pr\u00e1cticas de una dictadura autoritaria, represiva e intolerante.<\/p>\n<p>Ambos fueron asesinados por orden de Stalin.<\/p>\n<p>Fue una dictadura de partido. Los principales cargos de conducci\u00f3n del pais estaban en manos del funcionariado partidario. De hecho, Len\u00edn y Stalin pasaron en forma menor, por la nomenclatura de la instituci\u00f3n gubernamental, aunque Lenin fuera presidente del concejo de ministros del primer gobierno bolchevique, su rol decisor lo ten\u00eda desde el partido y en el caso de Stalin, no fue importante su tr\u00e1nsito como ministro \/Comisario de Nacionalidades, e incluso ocup\u00f3 en varios per\u00edodos el puesto de Presidente del\u00a0 Concejo de Ministros, pero el cargo que lo llev\u00f3 a ser jefe absoluto de la URSS fue el de Secretario General, del Comit\u00e9 Central,\u00a0 del Partido Comunista de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<\/p>\n<p>Tal es la importancia del partido como conducci\u00f3n de la dictadura comunista que el cargo de secretario general era el efectivamente institucionalizado como poder para el Estado.<\/p>\n<p>El periodo estalinista tuvo todas las caracter\u00edsticas t\u00edpicas de los gobiernos de extremo, sin importar donde se situaba ese extremo. Represi\u00f3n a opositores, prensa oficialista como \u00fanica autorizada, exilio y prisi\u00f3n y muerte para disidentes y un gigantesco culto a la personalidad en la figura de Iosif Stalin, fueron los datos sobresalientes del gobierno sovi\u00e9tico. Ninguna de estas variables, ajenas a los modelos autoritarios citados.<\/p>\n<p>Diferenciaba de los otros casos mencionados, en virtud de contar con una planificaci\u00f3n econ\u00f3mica estatal absoluta, menci\u00f3n \u00e9sta no tan importante ya que en la Espa\u00f1a franquista, la Italia de Mussolini y la Alemania hitleriana, hubo etapas donde el Estado regulaba en gran medida y de acuerdo a necesidades concretas, la econom\u00eda del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Como tema propio del fascismo, a diferencia de estas otras vertientes, siempre Mussolini puso al Estado por encima de lo partidario e incluso en conflictos surgidos entre funcionarios gubernamentales (federales) y autoridades partidarias, hechos \u00e9stos muy comunes y habituales, siempre laud\u00f3 a favor de los estatales.<\/p>\n<p>Y desde lo externo, este \u201camor por el Estado\u201d que profesaba el Duce, se patentiz\u00f3 en una cr\u00edtica papal, cuando Pio XI en una Enc\u00edclica de 1931, conden\u00f3 al \u201cpaganismo y la estadolatr\u00eda fascista\u201d.<\/p>\n<p><em>Respecto a la importancia dada a un partido como eje de organizaci\u00f3n pol\u00edtica para la gesti\u00f3n de gobierno, en Espa\u00f1a no hubo ning\u00fan partido representante de la dictadura. En Alemania incidi\u00f3 poco. En Italia tuvo activa presencia y siempre el Estado fue dominante sobre \u00e9l, y en la URSS, lo era todo.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>Autores mirados, le\u00eddos y consultados<\/em><\/strong><\/p>\n<p><em>Zeev Sternhell (El nacimiento de la ideolog\u00eda fascista &#8211; Siglo 21 \u2013 Espa\u00f1a) \u2013 Renzo De Felice (EL Fascismo. Sus interpretaciones, Ed. Paid\u00f3s \/ Entrevista sobre el fascismo, Ed. Sudamericana \/ Mussolini Ed. Einaudi) \u2013 Ismael Saz Campos (Fascismo y franquismo, Universidad de Valencia) &#8211; Enzo Traverso (A sangre y fuego. De la guerra civil europea, 1914-1945, Ed. Prometeo) &#8211; Roger Eatwell (Nacional populismo: Por qu\u00e9 est\u00e1 triunfando y de qu\u00e9 forma es un reto para la democracia) \u2013 Stanley Payne (El Fascismo, Alianza editorial \/ Historia del fascismo, Ed. Planeta) \u2013 Francesco Traniello (HISTORIOGRAF\u00cdA ITALIANA E INTERPRETACIONES DEL FASCISMO en Revista de Historia contempor\u00e1nea)\u00a0 \u2013 Giuseppe De Corso (La pol\u00edtica econ\u00f3mica del fascismo italiano desde 1922 hasta 1943: breves consideraciones para su comprensi\u00f3n) -\u2013 Stephen Broadberry y Mark Harrison ( Notas y comentarios en diversos trabajos sobre historia econ\u00f3mica de la primera guerra mundial)- Anthony James Gregor (Los rostros de Jano, Marxismo y Fascismo en el siglo XX, Universidad de Valencia) \u2013 George Lachmann Mosse (La nacionalizaci\u00f3n de las masas, Ed. Marcial Pons) \u2013 Ernst Nolte (Fascismo y comunismo, junto a Francois Furet, Ed. Alianza &#8211; El fascismo en su \u00e9poca, Ed. Pen\u00ednsula &#8211; La Guerra Civil Europea 1917-1945, Ed. Eterna cadencia) \u2013Giorgio Rochat (En notas traducidas sobre sus libros acerca de la vida de \u00cdtalo Balbo y Pietro Badoglio) \u2013 Vera Zamagni (Historia econ\u00f3mica de la Europa contempor\u00e1nea, De la revoluci\u00f3n industrial a la integraci\u00f3n europea, Ed. Cr\u00edtica) \u2013 Antonio Scurati (Y su maravilloso \u201cEl hijo del Siglo\u201d y \u201cEl hombre de la providencia\u201d \u2013 Ed. Alfaguara) &#8211; Emilio Gentile ( El fascismo y la marcha sobre Roma &#8211; El nacimiento de un r\u00e9gimen, Ed. Edhasa \/ Quien es fascista?, Ed. Alianza) &#8211; Adolfo Kuznitzky en un trabajo para el Centro de Investigaci\u00f3n y Difusi\u00f3n de la Cultura Sefarad\u00ed (CIDiCSef) de Argentina: Margherita Sarfatti y el fascismo. La importancia de su origen jud\u00edo y los costos de una identidad no deseada \u2013 \u00cd\u00f1igo Bolinaga (Breve historia del fascismo, Ed. Nowtilus) \u2013 Dogliani Patrizia (El fascismo de los italianos &#8211; Una historia social, Universidad de Valencia) \u2013 Donal Sassoon (Mussolini y el ascenso del fascismo), Ed. Cr\u00edtica \u2013 Antony Beevor ( La guerra civil espa\u00f1ola, Ed. Casa del libro) \u2013 Juan Antonio Solari (Giacomo Matteotti, bandera y lecci\u00f3n, Ed. Afirmaci\u00f3n) \u2013 Marie-Anne Matard-Bonucci (La Italia fascista y la persecuci\u00f3n de los jud\u00edos, Ed. Espacio Anna Frank), Jorge Saborido (Interpretaci\u00f3n del fascismo, Ed. Biblos), K.D. Bracher (La dictadura alemana, Ed. Alianza) &#8211; El muy interesante trabajo de Arr\u00faa, N\u00e9stor Nicol\u00e1s \u201cEntre el fascismo y la revoluci\u00f3n: La construcci\u00f3n de la oposici\u00f3n pol\u00edtica al fascismo en Italia desde los a\u00f1os previos a la llegada al gobierno de Mussolini hasta la instauraci\u00f3n del R\u00e9gimen fascista, (1919-1926)\u201d que es una Tesis para la obtenci\u00f3n del grado de Licenciado en Historia. \u2013 Giampero Carocci (Historia del fascismo \u2013 Ed. Manuales Uteha \u2013 M\u00e9xico).<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; \u00a0 T\u00edtulo de la obra: Un fascismo italiano \u00a0 Autor: Osvaldo Mario Nemirovsci Un fascismo italiano Extracto de su contenido El presente trabajo trata sobre el fascismo. Su tema es el fascismo, y una interpretaci\u00f3n y posible controversia. 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